Forbes Uruguay
Romina Paganini, fundadora de Zalon App
Negocios
Romina Paganini, fundadora de Zalon App
Gentileza

Con 29 años fundó Zalon, la startup uruguaya que resuelve la digitalización de servicios y ya busca cruzar fronteras

Mathías Buela

Share

Una emprendedora detectó que 18 de cada 20 profesionales de salud y estética en Uruguay seguían gestionando sus turnos a mano. Fundó Zalon para cambiarlo y ya tiene 200 clientes.

9 Junio de 2026 09.15

Romina Paganini trabajó durante diez años en una agencia de marketing digital. Aprendió cómo funcionaban los negocios por adentro y acompañó a muchos emprendedores en su digitalización. En ese tiempo se convenció de que el comercio de productos había resuelto la fricción casi por completo, pero el comercio de servicios todavía funcionaba como si internet existiera solo para ver el menú. Reservar un turno con un nutricionista o un peluquero requería WhatsApp, llamadas, idas y vueltas y la transacción tardaba horas en lugar de segundos. Ahí vio el negocio

En 2023 fundó Zalon, una plataforma de gestión de agendas y pagos para profesionales de salud y belleza. Lo hizo en paralelo con Studio22, su propia agencia de marketing boutique, que le sirvió para financiar el proyecto. Hoy es founder, con cerca de US$ 50.000 de capital propio invertido y sin inversores externos.

Antes de escribir una línea de código, Paganini salió a entrevistar profesionales y encontró que 18 de cada 20 prestadores de servicios de salud y estética en Uruguay usaban agenda de papel, lo que se traducía en pérdida de tiempo, de dinero y, lo peor, de ventas.

Zalon le permite al profesional compartir el link de su agenda en redes o como página web para que sus clientes reserven con pago online integrado, sin registrarse ni crear contraseñas. El sistema automatiza recordatorios, gestiona señas y centraliza la información de cada cliente. Para médicos incluye además una ficha clínica que la empresa integra con inteligencia artificial.

Hoy Zalon tiene cerca de 200 clientes en Uruguay, concentrados principalmente en Montevideo y el este del país. El equipo son tres personas.

El software como puerta, las finanzas como destino

En diálogo con Forbes Uruguay, Paganini dice que el software es la entrada, el gancho que le da estructura al profesional y genera confianza, pero que el objetivo real es el ecosistema fintech: préstamos, seguros y servicios de pago para los pequeños negocios del sector, un universo donde la mayoría de los establecimientos están liderados por mujeres.

"Primero les ordenamos el negocio, después les damos acceso al capital", resume. Esa segunda capa incluiría financiamiento para capitalización, seguros de responsabilidad profesional para médicos y cobertura de local para centros de estética. 

El modelo actual tiene una combinación de suscripción mensual con comisiones por cada pago procesado. En octubre está previsto el lanzamiento del marketplace, la capa que convertiría a Zalon en un espacio donde los consumidores descubran y reserven con cualquier profesional adherido, más allá de los que ya conocen.

Argentina primero, después el resto

En noviembre Zalon desembarca en Argentina. El mercado es de otra magnitud, con entre 42.000 y 50.000 salones de belleza y peluquerías, más unas 8.000 a 12.000 barberías. Sumando el sector salud, el universo total ronda los 310.000 a 372.000 negocios, según su investigación.

El mapa de expansión sigue con Perú y Paraguay. En el primero la penetración de software de gestión en el sector ronda el 5%. En el segundo la digitalización financiera crece a buen ritmo, pero el sector de belleza opera todavía mayoritariamente en efectivo y sin herramientas de gestión. En los cuatro países el universo potencial suma entre 390.000 y 470.000 establecimientos.

La búsqueda de inversión externa también está en el horizonte pero reservada para cuando lleguen a los mil clientes. Hasta entonces, el foco está en afirmar la base uruguaya y preparar el salto a Argentina. Su principal competidor regional, AgendaPro, acumula más de 20.000 negocios activos pero concentra su propuesta en la gestión. Paganini quiere algo distinto, un ecosistema, no una agenda.

10