El nuevo MBA: de usar IA a crear valor con IA
Cuando el acceso a la tecnología se democratiza, la ventaja estará en saber dónde aplicarla, qué transformar, qué no delegar y cómo convertirla en valor.

Dra. Ximena Fernández Delucchi Coordinadora académica de postgrados de Management de la Escuela de Negocios de ORT

La próxima brecha del management no será entre quienes usan inteligencia artificial y quienes no. Será entre quienes la utilizan y quienes consiguen crear valor sostenible con ella.

Adoptar IA no es lo mismo que innovar con IA. Innovar supone transformar esa capacidad tecnológica en mejores decisiones, procesos más productivos, nuevos productos y servicios, modelos de negocio diferentes y nuevas fuentes de ventaja competitiva. Y crear valor sostenible agrega una exigencia más: que esos resultados generen impacto positivo y perdurable para el negocio y su entorno.

Por eso enseñar IA por sí sola, no alcanza. Incorporar tecnología no garantiza crear valor sostenible para la organización y su entorno.

Según el estudio de McKinsey El estado de la IA en 2026, "el 94 % de las organizaciones aún no ha logrado generar valor significativo con la IA". La literatura académica sobre innovación y modelos de negocio basados en IA empieza justamente a poner el foco en esa distancia entre "adopción tecnológica" y "creación y captura de valor". 

Esa brecha plantea una pregunta particularmente relevante para las escuelas de negocios y la formación de un MBA hoy:  ¿cómo debe utilizar la IA hoy quien se prepara para liderar una organización?

Los empleadores ya están dando señales. El Corporate Recruiters Survey 2026 de GMAC muestra que las capacidades vinculadas con análisis de datos, IA y tecnología fueron las que más crecieron en importancia durante el último año y el uso de herramientas de IA es la competencia que los empleadores esperan que más aumente su relevancia. 

Sin embargo, entre las capacidades más valoradas siguen apareciendo habilidades profundamente humanas: comunicación, adaptabilidad, resolución de problemas, toma de decisiones y pensamiento estratégico.

El desafío entonces es formar líderes capaces de dirigir organizaciones atravesadas por inteligencia artificial, que sepan traducirlo en el mayor impacto positivo en su entorno. 

Porque cuando el acceso a la tecnología se democratiza, la ventaja estará en saber dónde aplicarla, qué transformar, qué no delegar y cómo convertirla en valor. Ese es, quizás, el nuevo desafío del MBA: pasar de enseñar a usar IA a enseñar a liderar y crear valor organizacional y de mercado con ella.

En la Escuela de Negocios de la Universidad ORT Uruguay estamos trabajando justamente sobre ese desafío: un MBA en el que la inteligencia artificial no sea una materia aislada, sino una dimensión integrada a la formación en management. 

Un MBA que prepara a sus estudiantes no solo para utilizar nuevas capacidades tecnológicas, sino para ejercer juicio, repensar decisiones y liderar transformaciones considerando su impacto. 

Y una parte creciente de la experiencia no proviene solamente de lo que se enseña, sino del ecosistema en el que se aprende. En el caso de la Escuela de Negocios de la Universidad ORT Uruguay partimos de una ventaja singular: el MBA forma parte de una universidad donde conviven management, tecnología y emprendimiento; donde hay docentes e investigadores trabajando en inteligencia artificial y un ecosistema que conecta conocimiento, empresas y creación de nuevos negocios con el concepto de sostenibilidad. 

Esa proximidad permite abordar la IA mucho más allá de una herramienta de productividad: desde el cruce entre tecnología y negocio donde se decide qué es posible y qué tiene sentido. Sobre esa base estamos evolucionando el MBA, integrando la IA a la formación directiva de forma responsable.