El nuevo whisky escocés de 20 años que llamó la atención por mucho más que su sabor
La histórica destilería Bowmore se asoció con un estudio de diseño de Nueva York para crear una colección de edición limitada que combina arquitectura, exclusividad y tradición. Las botellas, inspiradas en antiguos almacenes de maduración, buscan conquistar tanto a coleccionistas como a amantes de las bebidas de lujo.

A simple vista, el whisky escocés y la arquitectura parecen dos mundos completamente diferentes. Sin embargo, Bowmore encontró la manera de unirlos en una propuesta que combina tradición, creatividad y diseño.

La histórica destilería de Islay se unió al estudio de diseño neoyorquino Snarkitecture para lanzar Bowmore Captivo, una colección de edición limitada compuesta por dos whiskies escoceses de malta única con 20 años de añejamiento. La propuesta busca combinar la experiencia de la destilería con una mirada contemporánea sobre el diseño.

Aunque se trata de la primera incursión de Snarkitecture en la industria del whisky, el estudio no se limitó a crear un envase atractivo. Su cofundador, Alex Mustonen, viajó a Escocia para recorrer las instalaciones de la destilería y conocer de cerca su historia. Durante la visita, encontró inspiración en los paisajes de Islay y en los antiguos almacenes donde maduran los whiskies de Bowmore.

Alex Mustonen, cofundador de Snarkitecture (Foto: London Design Festival)

El resultado son dos whiskies con perfiles de sabor diferentes, cada uno presentado en un envase que parece abrir un portal a otro mundo.

Para los amantes del whisky en Estados Unidos, la gran novedad es Bowmore Captivo Oak Voyage, que llegará a los locales del país en noviembre de 2026, con un precio de venta sugerido de US$ 350.

La segunda edición, Bowmore Captivo Sherry Cask Pursuit, será algo más difícil de conseguir. Bowmore venderá esta botella exclusivamente en locales libres de impuestos para viajeros, primero en Taipéi y Hong Kong, hacia finales de 2026, antes de extender su distribución a otros mercados.

¿Qué tiene que ver la arquitectura con el whisky?

Mucho más de lo que parece, según Mustonen. Durante su visita a Islay, el cofundador de Snarkitecture recorrió la destilería de Bowmore y sus famosas Bóvedas N.º 1, uno de los almacenes de maduración de whisky más antiguos del mundo.

Este espacio centenario inspiró el particular diseño de los envases de la colección, que incorporan estructuras en forma de portal e invitan a mirar más allá de lo que se encuentra a simple vista.

La idea encaja especialmente bien con el mundo del whisky. Después de todo, buena parte de lo que hace especial a un single malt de 20 años es el proceso que atravesó dentro de las barricas durante esas dos décadas.

Bowmore Captivo Oak Voyage llegará a los locales del país en noviembre de 2026, con un precio de venta sugerido de US$ 350 (Foto: Suntory Global Spirits)

"Adentrarnos en el mundo del whisky es una experiencia novedosa para Snarkitecture. Encontré similitudes entre la elaboración del whisky Bowmore y mi enfoque del diseño arquitectónico. En arquitectura, los espacios y los objetos invitan a la reflexión y a cuestionar las ideas preconcebidas. Descubrí que la elaboración del whisky comparte una filosofía similar, que recompensa el tiempo, la paciencia y la curiosidad", afirmó Mustonen.

En lugar de utilizar el mismo envase para ambos whiskies, Mustonen diseñó un portal diferente para cada variedad, con la intención de reflejar el carácter único de cada uno.

"Concibo mis proyectos como momentos para que las personas crucen umbrales hacia espacios que se diferencian de las experiencias cotidianas. Abordé el proyecto creativo de Captivo de manera similar, con la obra de arte actuando como un portal al mundo de Bowmore; hacia algo extraordinario", explicó.

Bowmore Captivo Oak Voyage: un whisky de US$ 350 que llegará a Estados Unidos

Los amantes del whisky en Estados Unidos serán los primeros en tener la oportunidad de adquirir Bowmore Captivo Oak Voyage, un single malt de 20 años de añejamiento, embotellado con una graduación alcohólica del 50,8%.

Bowmore maduró este whisky durante dos décadas en barricas de roble americano que antes contuvieron bourbon y luego completó el proceso con una maduración final en barricas de roble americano utilizadas previamente para jerez Oloroso.

Esta combinación reúne dos perfiles de sabor característicos del whisky escocés. Las barricas de bourbon suelen aportar notas de vainilla, miel y caramelo, mientras que las de jerez suman sabores frutales más intensos y especiados.

Según las notas de cata de Bowmore, Oak Voyage presenta aromas de caramelo salado, frutos secos y cáscara de naranja, acompañados por matices de tabaco y miel.

Bowmore Captivo Oak Voyage presenta aromas de caramelo salado, frutos secos y cáscara de naranja, acompañados por matices de tabaco y miel (Foto: Bowmore)

En boca, se destacan las notas de cereza negra, naranja confitada y miel de Manuka, con un ligero contraste de eucalipto y roble tostado. El final deja un dulzor a vainilla y un sutil toque ahumado.

Este último detalle resulta especialmente interesante para un whisky de Islay. La isla es famosa por sus whiskies escoceses intensamente ahumados, pero Bowmore suele apostar por un perfil más equilibrado, en el que las notas de humo conviven con sabores frutales y dulces, sin que la turba domine por completo.

Con un precio de US$ 350, Oak Voyage está lejos de ser un whisky para todos los días. Sin embargo, para los coleccionistas y amantes de los whiskies escoceses añejos, representa una oportunidad de probar un Bowmore de 20 años con una particular selección de barricas y el atractivo adicional de una colaboración con un estudio de diseño.

Bowmore tiene previsto lanzar este whisky en Estados Unidos en noviembre de 2026.

¿Por qué las marcas de whisky apuestan por las ediciones exclusivas para viajeros?

Mientras que Oak Voyage llegará a las licorerías de Estados Unidos, Bowmore eligió una estrategia diferente para la segunda botella de la colección.

Sherry Cask Pursuit estará disponible exclusivamente en locales libres de impuestos para viajeros internacionales, un canal de ventas que despierta cada vez más interés entre los productores de whisky. Y las cifras ayudan a entender por qué.

El lanzamiento inicial de Bowmore Captivo Sherry Cask Pursuit está previsto en Taipéi y Hong Kong (Foto: Bowmore)

Según un estudio citado por Diageo, el 28% de los compradores de bebidas alcohólicas en locales libres de impuestos busca específicamente productos exclusivos o difíciles de conseguir. En otras palabras, muchos viajeros no entran a las licorerías de los aeropuertos únicamente para comprar una botella más barata que en su país. También buscan productos diferentes, que no encuentran fácilmente en otros lugares.

Las ventas de whisky en este segmento también muestran resultados positivos. Según datos de septiembre de 2026 de la consultora IWSR, el valor de las ventas de whisky en el mercado internacional de viajes aumentó un 12% en 2025, mientras que el whisky escocés registró una suba del 10%. En comparación, las ventas generales de bebidas espirituosas en este canal avanzaron un 7%.

Estos números explican por qué las destilerías encuentran atractivo desarrollar ediciones especiales para viajeros. Para los coleccionistas, una escala habitual en el aeropuerto puede convertirse en la oportunidad de descubrir una botella difícil de conseguir en su país. Para los productores, en tanto, estas ediciones representan una alternativa para dar a conocer sus marcas entre consumidores de distintos mercados.

Por supuesto, la exclusividad también juega un papel importante. Cuando una destilería limita la distribución de una botella a determinados aeropuertos o países, los coleccionistas deben hacer un esfuerzo adicional para conseguirla. Bowmore apuesta por esta estrategia con Sherry Cask Pursuit, cuyo lanzamiento inicial está previsto en Taipéi y Hong Kong, antes de extender su comercialización a otros mercados de venta libre de impuestos.

Bowmore Captivo Sherry Cask Pursuit: una edición exclusiva para viajeros frecuentes

La segunda variedad de la colección Captivo de Bowmore presenta un proceso de maduración diferente al de Oak Voyage.

Al igual que Oak Voyage, Sherry Cask Pursuit maduró durante 20 años en barricas de roble. Sin embargo, en este caso, Bowmore utilizó una combinación de barricas de roble español que antes contuvieron jerez Oloroso y barricas de roble americano utilizadas previamente para bourbon. Luego, completó el añejamiento en barricas de roble americano que contuvieron jerez Oloroso. La destilería embotelló esta edición con una graduación alcohólica del 51,8%, ligeramente superior a la de Oak Voyage.

Esta selección de barricas le aporta a Sherry Cask Pursuit un perfil de sabor más tropical y especiado. Según Bowmore, el whisky presenta aromas de panal de miel, mango y crema pastelera tibia de vainilla.

En boca, se destacan las notas de pimienta negra molida, melaza y especias cálidas, acompañadas por un toque ahumado de turba. El final deja sabores de frutas tropicales, roble suave y caramelo ahumado, con un dulzor persistente de turba y sutiles matices de mango tostado.

Su perfil es bastante diferente al de Oak Voyage, en el que predominan las notas de cereza negra, cítricos y vainilla. En cambio, Sherry Cask Pursuit da mayor protagonismo a las frutas tropicales y las especias, aunque conserva el característico toque ahumado de Bowmore.

Bowmore todavía no anunció el precio de venta sugerido para Sherry Cask Pursuit, pero los viajeros que pasen por Taipéi y Hong Kong estarán entre los primeros en poder adquirir esta edición hacia finales de 2026.

La verdadera diferencia está en el interior de las barricas

Aunque los envases pueden ser lo primero que llame la atención, lo más interesante de la colección Captivo es cómo Bowmore utilizó distintos tipos de roble para crear dos whiskies con características muy diferentes.

Bowmore utilizó distintos tipos de roble para crear dos whiskies con características muy diferentes (Foto: Suntory Global Spirits)

Ambas variedades maduraron durante 20 años, pero las barricas les aportaron perfiles diferentes. Las de roble americano que antes contuvieron bourbon suelen transmitir sabores de vainilla, miel y caramelo, mientras que las utilizadas para jerez pueden sumar notas frutales más intensas, especias y mayor estructura. Incluso el tipo de madera influye en el resultado. El roble español suele aportar taninos y especias más pronunciados, mientras que el americano tiende a resaltar los sabores más dulces.

Bowmore aprovechó estas diferencias para mostrar hasta qué punto la elección de las barricas influye en el sabor final del whisky, incluso cuando ambas variedades parten de un mismo destilado y proceden de la misma destilería.

"Estos whiskies, añejados con esmero, están diseñados para recompensar la exploración y revelar capas de sabor con el tiempo. Si bien el estilo característico de Bowmore permanece en su esencia, equilibrando cítricos, dulzura y delicadas notas ahumadas, cada expresión muestra la influencia de diferentes barricas de roble de una manera distintiva", señaló el Dr. Calum Fraser, maestro mezclador de whisky escocés e irlandés de Suntory Global Spirits.

"La riqueza de Oak Voyage y la suave dulzura de Sherry Cask Pursuit demuestran el extraordinario impacto del tiempo y la selección de barricas. Snarkitecture ha capturado esa sensación de descubrimiento de forma brillante, creando diseños que expresan la individualidad de cada whisky, sin dejar de ser fieles a la tradición de Bowmore", agregó.

El whisky apuesta cada vez más por el diseño, además de la calidad de su contenido

Bowmore no es la primera destilería de whisky que busca inspiración en el mundo del arte y el diseño, y probablemente tampoco será la última.

En un mercado de bebidas espirituosas de lujo donde las destilerías compiten por atraer la atención de los consumidores, las colaboraciones con artistas, arquitectos y diseñadores representan una oportunidad para diferenciar sus botellas del resto.

Esta estrategia también resulta atractiva para otro perfil de coleccionista. Algunos pueden comprar una botella por su pasión por el whisky, mientras que otros pueden sentirse atraídos por su diseño, su valor artístico o la historia que hay detrás de cada edición.

Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.