El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció un acuerdo con Bank of America por incumplimientos de las normas contra el lavado de dinero y las sanciones financieras. El banco deberá pagar más de US$ 1.200 millones por fallas en sus controles y en la denuncia de operaciones sospechosas, incluidas aquellas vinculadas con redes chinas de lavado de dinero y actividades financieras ilícitas en la frontera suroeste del país.
Por su parte, la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) impuso una multa de US$ 750 millones por las deficiencias en los sistemas de prevención del banco. A esto se sumó otra sanción de US$ 11,6 millones, impuesta por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) por infracciones vinculadas a Irán, Rusia, el narcotráfico y el terrorismo internacional.
La Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), organismo del Tesoro encargado de supervisar el cumplimiento de las normas contra el lavado de dinero, indicó que la sanción de US$ 1.200 millones es la tercera más alta en la historia del departamento.
El caso está relacionado con la Ley de Secreto Bancario, aprobada en Estados Unidos en 1970 para combatir el lavado de dinero. Esta norma obliga a las entidades financieras a implementar controles para detectar y denunciar operaciones sospechosas. El objetivo es facilitar la identificación de fondos vinculados a organizaciones criminales, grupos terroristas y funcionarios corruptos.
Como parte del acuerdo, Bank of America admitió que incumplió deliberadamente esta ley al no implementar ni mantener un sistema adecuado de prevención del lavado de dinero. También reconoció que no presentó los informes de actividades sospechosas exigidos por la normativa.
Qué irregularidades encontraron las autoridades
Uno de los principales problemas fue la falta de controles internos para detectar operaciones sospechosas. En lugar de contar con un sistema propio eficaz, Bank of America se apoyaba en investigaciones de organismos reguladores y avisos de otras entidades financieras para identificar posibles irregularidades. Según las autoridades, esta práctica buscaba reducir costos y dejaba en manos de terceros parte de sus obligaciones de supervisión y denuncia.
Además, el banco acumuló operaciones sospechosas que permanecieron sin investigar durante largos períodos. Esto provocó demoras en la presentación de informes y dificultó el trabajo de las autoridades encargadas de investigar posibles delitos financieros.
Las autoridades ya habían advertido estas deficiencias en diciembre de 2024, cuando la OCC ordenó a Bank of America corregir su programa contra el lavado de dinero. Sin embargo, pese a haber aceptado la medida, el banco siguió sin dar prioridad a los controles exigidos.
La magnitud del problema se reflejó en las operaciones que escaparon a su sistema de monitoreo. La entidad no logró supervisar transacciones por billones de dólares y presentó fuera de plazo informes sobre más de US$ 5.000 millones en movimientos sospechosos. De ese monto, más de US$ 1.000 millones estaban vinculados a redes chinas de lavado de dinero y a otros fraudes.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, advirtió sobre las consecuencias de estas irregularidades. "Las instituciones financieras están en la primera línea de la protección de nuestra seguridad económica y nacional", afirmó.
"Cuando un banco de este tamaño incumple sus obligaciones en materia de lucha contra el lavado de dinero y sanciones, las consecuencias se extienden mucho más allá de sus propias instalaciones y exponen a todo el sistema financiero estadounidense a importantes riesgos de financiación ilícita", sostuvo. Y agregó: "Las medidas adoptadas hoy envían un mensaje claro: ni siquiera las mayores instituciones financieras están por encima de la ley".
Qué deberá hacer Bank of America y cuáles son los antecedentes
El acuerdo obliga a Bank of America a trabajar con un tercero designado para revisar sus registros e identificar operaciones sospechosas que no fueron detectadas previamente. Una vez identificadas, deberá informar esos movimientos a FinCEN. Además, la entidad deberá someterse a una evaluación independiente para determinar si su sistema actual de monitoreo de actividades sospechosas y su programa contra el lavado de dinero funcionan adecuadamente.
El caso se suma a otras sanciones millonarias contra grandes bancos por incumplimientos similares. En 2012, HSBC recibió una multa por operaciones de lavado de dinero vinculadas a cárteles de narcotráfico, organizaciones terroristas y países sujetos a sanciones internacionales, como Irán y Corea del Norte.
Más recientemente, en 2024, TD Bank se declaró culpable de cargos civiles y penales, incluida una conspiración para violar la Ley de Secreto Bancario en relación con el lavado de dinero. Como parte del acuerdo, pagó una multa penal de US$ 1.800 millones que, sumada a las sanciones civiles, elevó el monto total a US$ 3.000 millones.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.