Una encuesta de Morgan Stanley entre inversores institucionales que administran decenas de billones de dólares revela que el capital ya actúa como si la eliminación gradual de los combustibles fósiles estuviera en marcha. No por los titulares ni las promesas, sino a través de mandatos, modelos de riesgo y decisiones de asignación de capital que desvían discretamente el dinero hacia activos con mayor credibilidad en la transición energética.
El texto de la COP30 fue ampliamente criticado por su debilidad. La expresión "combustibles fósiles" desapareció en las últimas horas. Pero los mercados financieros no esperaron a que se definiera un documento más claro. De todos modos, ya habían descontado el resultado.
A fines de noviembre de 2025, el Instituto de Inversión Sostenible de Morgan Stanley encuestó a más de 950 inversores institucionales —dueños y gestores de activos— en Norteamérica, Europa y Asia Pacífico. El dato principal es claro: más de cuatro de cada cinco esperan aumentar sus asignaciones a inversiones sostenibles en los próximos dos años.
No se trata de una encuesta sobre la percepción del sector minorista. La muestra incluye una amplia cohorte de megainstituciones. El informe identifica a 201 grandes dueños de activos —con más de US$ 50.000 millones en activos— y 73 grandes gestores de activos —con más de US$ 100.000 millones bajo gestión—. Esto significa que la encuesta abarca a quienes toman decisiones y administran decenas de billones de dólares, incluso antes de contar al resto de los participantes.
Así es como se concretan las eliminaciones progresivas en la práctica: no a través de una única decisión política, sino mediante una brecha de valoración que se ensancha cada vez más.
La verdadera señal de la COP30 fue la coalición que impulsó la eliminación gradual de los combustibles fósiles por fuera del consenso
La COP30 expuso los límites de la unanimidad, pero también aceleró una vía paralela: la decisión de avanzar sin que un veto pueda frenar la acción.
Según Reuters, más de 80 países respaldaron una hoja de ruta para dejar atrás los combustibles fósiles durante la COP30. Además, Colombia y los Países Bajos se comprometieron a ser coanfitriones de la primera conferencia internacional, prevista para el próximo año, con el objetivo de impulsar esa iniciativa. Por su parte, The Guardian también señaló que "más de 80 países" se sumaron al llamado para establecer una hoja de ruta hacia la eliminación gradual de los combustibles fósiles.
Esto tiene peso en los mercados porque reduce la ambigüedad política. Cuando una gran coalición empieza a alinearse detrás de un cronograma para dejar los combustibles fósiles, los inversores no necesitan que todos los grandes emisores estén de acuerdo para empezar a recalcular el riesgo. Lo que necesitan es una dirección creíble, impulso y una trayectoria que pueda escalarse.
El giro de los inversores institucionales avanza pese al relato sobre la "reacción negativa al ESG"
La encuesta de Morgan Stanley representa el contraataque más claro frente a la idea dominante de que la inversión sostenible está en retroceso.
Entre las principales conclusiones del informe Sustainable Signals, Institutional Investors 2025, se destacan:
- El 86% de los dueños de activos espera que la proporción de su cartera asignada a fondos sostenibles crezca en los próximos dos años, frente al 79% registrado el año anterior.
- El 79% de los gestores de activos prevé un mayor porcentaje de activos bajo gestión destinados a fondos sostenibles, un leve aumento respecto del 78% previo.
- Los dueños de activos en América del Norte lideran la tendencia: el 90% anticipa un aumento en sus asignaciones, frente al 82% en Europa y el 85% en Asia Pacífico.
- Entre los motivos principales para ampliar la participación en inversiones sostenibles, los inversores mencionan el rendimiento financiero y el historial de madurez.
- Las alternativas sostenibles se perciben cada vez más como un factor clave en los mandatos de inversión: una amplia mayoría de dueños y gestores considera que son decisivas a la hora de seleccionar y retener gestores.
Por qué los inversores sostenibles proyectan un aumento en la asignación de activos en los próximos dos años
@@FIGURE@@Esta es la parte que muchos titulares pasan por alto: incluso cuando ciertos discursos políticos critican los criterios ASG, la maquinaria de inversión no se detiene. La señal más firme de crecimiento que arroja la encuesta proviene de Norteamérica, justamente la región que más veces se señala como el epicentro de las reacciones negativas.
La economía verde superó los US$5 billones y se valora como un mercado en crecimiento
El Foro Económico Mundial publicó en diciembre de 2025 un informe junto con BCG que muestra que la "economía verde" se convirtió en un mercado multimillonario, con características financieras cada vez más similares a las de una categoría de crecimiento convencional, y no de un nicho.
El informe plantea una idea sencilla, que muchas veces queda opacada entre el ruido de la COP: la economía verde ya no es una "oportunidad futura", sino una realidad actual. Ya dejó de ser un nicho. Se trata de un mercado que hoy mueve cerca de US$ 5 billones al año, con una trayectoria de expansión proyectada hacia 2030, y con características financieras cada vez más parecidas a las de una categoría de crecimiento consolidada. @@FIGURE@@
Pero más relevante aún es lo que se desprende de esa escala. El análisis muestra que los ingresos verdes crecen más rápido que los ingresos convencionales en muchos sectores, y que las empresas con exposición a este sector mantienen una ventaja sostenida en el costo del capital.
Ahí es donde el cambio se vuelve estructural. Los inversores ya no se limitan a "añadir sostenibilidad" como un rótulo más. Cada vez más, incorporan la credibilidad de la transición en sus valoraciones, considerando la estabilidad regulatoria y el riesgo climático físico como variables clave para estimar flujos de caja futuros y tasas de descuento.
Con el tiempo, eso genera una brecha de valoración que se amplía. Y así es como suele avanzar la eliminación de los combustibles fósiles en la práctica: no por una decisión política puntual, sino porque los mercados desvían capital hacia los activos que siguen siendo viables en un mundo que apunta a la descarbonización.
Economía del cocodrilo: por qué el desacople es la apuesta central de los inversores
En la COP30, uno de los mensajes financieros más relevantes no fue una promesa, sino una señal concreta. El nuevo informe de la Iniciativa de la hoja de ruta exponencial, titulado Economía del Cocodrilo, describe un patrón que ya se observa en varias economías avanzadas: el PBI sigue creciendo mientras las emisiones bajan. Las dos curvas se abren como las mandíbulas de un cocodrilo, de ahí su nombre. @@FIGURE@@
Esta visión resulta clave porque cuestiona la idea antigua de que descarbonizar implica un costo inevitable. En la lógica del cocodrilo, el avance climático empieza a entenderse como una muestra de eficiencia de los sistemas: mayor productividad energética, uso de energías más limpias, electrificación y curvas de aprendizaje tecnológico que se acumulan con el tiempo.
Comportamiento del mercado de combustibles fósiles tras la COP30: la desinversión ya no es solo una teoría
Una de las señales más claras que dejó la COP30 provino del capital institucional escandinavo.
El 8 de diciembre de 2025, el mayor fondo de pensiones de Suecia, AP7 —que administra los ahorros previsionales con aportes obligatorios de casi seis millones de suecos— amplió su lista de exclusiones y endureció sus criterios. Sumó a compañías como Aker BP y a varias grandes petroleras, entre ellas BP, Chevron, TotalEnergies y Occidental.
Así se traduce la revalorización dentro de una institución: menos relatos sobre “compromiso”, reglas de capital más claras y más exclusiones cuando se pierde la credibilidad en la transición.
Una dinámica parecida ya se observa en economías con alto consumo de combustibles fósiles, donde los mercados se movieron más rápido que la política. Un ejemplo es el sector del carbón en Rusia, donde el desplome de los precios, las pérdidas crecientes y las quiebras están acelerando un desmantelamiento estructural, más que una recesión cíclica.
El riesgo en el mercado petrolero crece por debajo de la superficie
Ahora aparece un riesgo que podría marcar la próxima fase en la revalorización de activos.
En diciembre de 2025, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) informó que los inventarios mundiales alcanzaron su nivel más alto en cuatro años: unos 8.030 millones de barriles registrados en octubre, con un promedio de aumento de 1,2 millones de barriles diarios en los primeros diez meses del año. Según la AIE, el repunte de octubre se explicó, en gran parte, por un mayor volumen de petróleo transportado por mar.
Ese mismo mes, un informe del Wall Street Journal describió un exceso de “petróleo en el agua” que se acumulaba en el mar, estimado en 1.400 millones de barriles, muy por encima de los niveles habituales para esa época del año.
No se trata solo de un tema de oferta. Es una cuestión estructural del mercado. Cuando el almacenamiento se satura, los precios pueden reaccionar de manera abrupta:
- Durante la crisis de 2008-2009, la caída en la demanda y la estructura de contango incentivaron a los operadores a guardar petróleo, incluso en barcos, lo que amplificó la volatilidad cuando el mercado giró.
- En 2020, el mundo presenció cómo las limitaciones de almacenamiento podían alterar por completo la mecánica de precios, con una demanda colapsada y barriles sin destino, lo que provocó dislocaciones extremas.
La historia no se repite igual, pero tiene ecos reconocibles: exceso de oferta más capacidad de almacenamiento restringida equivale a riesgo de precios no lineales.
Y en el contexto actual hay un matiz relevante: el “almacenamiento” ya no es exclusivo de los recursos fósiles.
El almacenamiento de fósiles ya no es la única forma de guardar energía
Durante un siglo, el petróleo tuvo una ventaja estructural: es denso en energía y fácil de almacenar. Pero esa premisa empieza a cambiar con la transformación de los sistemas eléctricos.
El almacenamiento con baterías crece a un ritmo que ya empieza a ser relevante en los márgenes, y es en los márgenes donde se definen los precios.
La organización Ember destaca la fuerte caída de costos y la mejora en la viabilidad económica del almacenamiento con baterías. Por su parte, BloombergNEF documentó una baja sostenida en los precios de los paquetes de baterías desde 2010, lo que refuerza la idea de que almacenar energía es cada vez más barato y más viable a gran escala.
Esto también importa para el petróleo, cuya resiliencia se apoyó en buena parte en su rol como "amortiguador": un producto energético que puede almacenarse y usarse cuando haga falta. A medida que las baterías ganan escala, las redes eléctricas suman otro tipo de amortiguador. No es algo que desplace al petróleo de la aviación de un día para el otro, pero sí cambia las condiciones de competencia para los barriles marginales y refuerza los argumentos a favor de la electrificación.
En otras palabras: si los mercados de combustibles fósiles se están volviendo un problema de almacenamiento, los mercados de energía limpia están construyendo su solución.
Una dosis de realidad sobre la eliminación de los combustibles fósiles: la inversión en energía limpia ya supera a la de fósiles
El contexto macroeconómico de asignación de capital refuerza por qué los inversores institucionales siguen apostando por la transición.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que la inversión global en energía alcanzará los US$ 3,3 billones en 2025, de los cuales US$ 2,2 billones se destinarán a categorías vinculadas a la energía limpia —como renovables, redes, almacenamiento, energía nuclear, eficiencia y electrificación—. Esta cifra duplica los US$ 1,1 billones proyectados para petróleo, gas y carbón.
El informe El estado de la energía limpia en 10 gráficos, del Instituto de Recursos Mundiales (WRI), ilustra esa misma realidad: la inversión en energía limpia ya superó a la destinada a combustibles fósiles hace una década, y la brecha sigue ampliándose. @@FIGURE@@
*Con información de Forbes US.