Trump frena las nuevas sanciones a Rusia tras el acuerdo por el abastecimiento de diésel
El presidente firmó de noche una orden ejecutiva que congela partes centrales del nuevo paquete de sanciones y aranceles relativos a Rusia, apenas dos días antes de su entrada en vigor. La medida llega después de un entendimiento con Moscú para liberar diésel ruso y a pocas semanas de las elecciones legislativas de noviembre.

Donald Trump eligió un viernes a la noche y dos días antes del plazo. Con una orden ejecutiva, el presidente estadounidense suspendió la aplicación de las sanciones, restricciones y aranceles de la Lindsey O. Graham Sanctioning Russia and Iran Act de 2026, la ley que él mismo había firmado un mes antes.

"Estoy por la presente eximiendo la aplicación de dichas sanciones, restricciones y aranceles previstos en la ley Graham", escribió Trump en la orden difundida por la Casa Blanca el viernes 16. "He presentado al Congreso una certificación de que la emisión de esta exención en este momento es de interés nacional para Estados Unidos", agregó, según reportó Reuters.

Qué perdía Moscú

La legislación, cuyo principal impulsor fue el senador republicano Lindsey Graham, fallecido en julio, establecía un arancel adicional del 500% sobre los bienes rusos que ingresen a Estados Unidos. También preveía aranceles de hasta 100% sobre los productos de los cinco mayores importadores de crudo y gas rusos que, a sabiendas, realizaran nuevas compras a partir del 18 de octubre —treinta días después de la promulgación de la ley— y de hasta 100% sobre los cinco principales países que facilitaran la evasión de sanciones petroleras, según la orden ejecutiva. El paquete incluía además sanciones a bancos extranjeros con negocios significativos con entidades estatales rusas y restricciones sobre deuda soberana e inversiones.

La propia ley contenía la válvula de escape: su sección 115 permite al presidente eximir su aplicación, con la presentación al Congreso de una certificación escrita de interés nacional y de un informe que explique sus fundamentos. Las eximiciones permanecen vigentes hasta que Trump o el secretario de Estado —este último en consulta con el Tesoro y el representante comercial de Estados Unidos, según corresponda— determinen que corresponde una "acción adicional". Las sanciones ya existentes contra Rusia, dictadas por órdenes ejecutivas anteriores, no se ven afectadas.

El diésel, el combustible de la decisión

La exención no llegó sola. Una semana antes, Trump había anunciado un acuerdo con Vladimir Putin bajo el cual Rusia suministraría de inmediato más de 300.000 toneladas de diésel a Estados Unidos y los mercados globales, seguidas de otras 500.000 toneladas durante noviembre y 1.000.000 de toneladas inmediatamente después, según informó la cobertura del anuncio. El Tesoro emitió una licencia que autoriza esas operaciones hasta el 7 de abril de 2027.

El Financial Times encuadró la decisión como un respiro para Putin frente a las medidas energéticas que lo amenazaban, tras cerrar el trato con Moscú para liberar diésel. El diario británico describió además que la Casa Blanca, urgida por reducir el costo de los combustibles antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre, evalúa aliviar las restricciones sobre la llamada "flota fantasma" de buques rusos e iraníes.

Indignación en Washington y en Kiev

El Washington Post tituló que la exención de Trump generó indignación bipartidista: legisladores, incluidos varios republicanos, calificaron la medida de imprudente y de un regalo para Vladimir Putin. Volodymyr Zelensky también la condenó.

"Un apagón de sanciones de Estados Unidos, el alivio de la presión sobre el agresor y recompensas financieras para Putin: todo esto solo lo alienta a seguir atacando. No debemos ceder terreno", escribió el presidente ucraniano en X, según recogió Reuters. Zelensky afirmó, siempre según Reuters, que Rusia había atacado el viernes más de 15 instalaciones de generación y transmisión eléctrica en Ucrania. "La decisión de deshacer todo esto, de bloquearlo todo, me parece equivocada. Definitivamente solo ayuda a los rusos", agregó, y anticipó más concesiones: "La eliminación de sanciones va a continuar. Creo que el acuerdo del diésel es solo el primer paso", dijo a la prensa, según informó AFP.

La exención también alivia a India, uno de los mayores compradores de petróleo ruso, que ya había manifestado su preocupación por la ley ante Washington. Analistas señalan que China, el mayor comprador de crudo ruso, queda igualmente fuera de la amenaza arancelaria.

Un arma que queda cargada

Para los mercados, la señal es doble. Por un lado, desaparece la amenaza inmediata de un shock comercial que habría golpeado a las economías compradoras de energía rusa y al comercio global. Por el otro, la ley sigue vigente y la Casa Blanca puede reactivar las medidas cuando lo considere conveniente.

La paradoja queda a la vista: el Congreso aprobó el paquete, Trump lo firmó y, un mes después, lo congeló con su propia firma. Mientras los suministros de diésel anunciados buscan moderar los precios de los combustibles de cara a las elecciones, la pregunta del mercado es si la exención es una pausa táctica o el primer paso de un desarme más amplio del régimen de sanciones.