Trump quiere prohibir las exportaciones de diésel mientras los precios alcanzan máximos históricos
Donald Trump aseguró que les comunicó a "ciertas personas" su apoyo a prohibir las exportaciones de diésel. Estados Unidos enfrenta precios récord de este combustible, clave para camiones y maquinaria agrícola, en medio de la guerra con Irán y del conflicto entre Rusia y Ucrania. La postura de Trump coincide con la de varios republicanos de estados con fuerte producción agrícola, que buscan reducir los costos que afrontan los productores.

Zachary Folk Forbes Staff

Datos clave

  • Cuando se le preguntó el martes sobre la posibilidad de prohibir las exportaciones de diésel, Trump aseguró que él mismo había planteado la idea. "Les dije que no exportáramos el diésel", les dijo a los periodistas.
  • Trump también especuló con que esas restricciones "podrían tener un pequeño efecto en el diésel para autos".
  • El presidente señaló que le había pedido a "su gente" que evaluara una prohibición a las exportaciones y que estaba debatiendo la propuesta con su equipo. Luego, le cedió la palabra al secretario del Tesoro, Scott Bessent.
  • Bessent afirmó que el gobierno analizaba la viabilidad de la medida y estudiaba si una "prohibición total o parcial funcionaría". Sin embargo, el funcionario no dio más detalles sobre cuándo podrían aplicarse esas restricciones.
  • Quienes respaldan la prohibición sostienen que una mayor oferta de diésel dentro del país podría ayudar a bajar los precios. Sin embargo, especialistas del sector dudan de que limitar las exportaciones produzca realmente ese efecto.

La cifra

US$ 6,51 por galón, equivalente a unos US$ 1,72 por litro. Ese fue el precio promedio del diésel en Estados Unidos hasta el martes, según datos de GasBuddy, una plataforma que releva los precios de los combustibles en el país.

Antecedentes claves

Los precios del diésel subieron con fuerza durante las últimas semanas debido, en parte, a los ataques de Ucrania contra refinerías de petróleo en Rusia. A principios de septiembre, el promedio alcanzó los US$ 6 por galón (unos US$ 1,59 por litro) y superó el récord registrado en 2022, según informó Associated Press.

El aumento amenaza con trasladarse a otros productos de consumo, entre ellos los alimentos, por el peso que tiene este combustible en el transporte y la actividad agrícola. La situación cobró además importancia política a pocas semanas de las elecciones legislativas de medio término de noviembre en Estados Unidos. Ante la suba de los precios, varios dirigentes republicanos reclamaron restricciones a las exportaciones.

La semana pasada, el líder de la mayoría del Senado, John Thune, republicano por Dakota del Sur, dijo que estaba "abierto a explorar" una prohibición a las exportaciones. Otros legisladores republicanos reclamaron la medida de manera más directa. El senador Chuck Grassley, republicano por Iowa, escribió que los precios "ESTÁN MATAN LOS INGRESOS DE LOS AGRICULTORES" en una publicación en X.

Por su parte, la representante Ashley Hinson, republicana por Iowa y candidata al Senado para suceder a Joni Ernst, pidió prohibir las exportaciones y propuso otras medidas, como suspender los impuestos a la nafta. "Los habitantes de Iowa están sufriendo las consecuencias y no deberían tener que pagar la factura de la guerra en Irán, ni en la gasolinera ni en la caja", escribió en X.

Sin embargo, funcionarios del gobierno de Trump expresaron reparos sobre la propuesta. La semana pasada, el secretario del Interior, Doug Burgum, declaró a la prensa que su departamento "consideraría una prohibición de exportación si creyéramos que eso realmente podría bajar los precios, pero ese no es el caso".

Por otro lado, la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, dijo a Politico el lunes que habló con agricultores y ganaderos sobre los precios. Además, anticipó que pronto podrían anunciarse unas "medidas oficiales".

La advertencia

Patrick DeHaan, analista de GasBuddy, advirtió que una prohibición podría resultar contraproducente. En un análisis publicado el lunes, señaló que Estados Unidos no enfrenta una escasez de diésel dentro del país y que la fuerte suba de los precios responde principalmente a la falta de oferta mundial provocada por las guerras en curso.

DeHaan sostuvo además que una prohibición a las exportaciones podría llevar a las refinerías a reducir su producción. Según explicó, esa decisión también podría limitar la oferta de otros combustibles, incluida la nafta.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.