Se habla de techo de cristal y de limitaciones tácitas que rigen para mujeres y no para hombres en el mercado laboral, especialmente en el acceso a los puestos de más alto nivel. Pero siempre hay excepciones que confirman la regla y en el mundo empresarial uruguayo el caso de Virginia Staricco, fundadora y presidente de La Nave Cargo Postal, es un claro ejemplo.
"Soy soñadora, todo en mi vida empezó soñando", dijo. Ya de niña quería tener su empresa de logística y, aunque aseguró que no fue sencillo, en el camino recogió algunas experiencias que le indicaron que "no es fácil ni para las mujeres ni para los hombres lograr los objetivos". En esa línea, apuntó: "No había techos; los techos los tenía yo con mis propias inseguridades".
Staricco es una convencida de que todos deben pagar el derecho de piso cuando quieran progresar en el ambiente que sea. "Yo cargué cajas, manejé camiones, descargué mercadería y todo me ayudó a convertirme en una mujer que sale al depósito y conoce la realidad de las personas que comparten el trabajo de la empresa. Es un tema de actitud y la actitud para mí vale más que un currículum", sostuvo.
"El rol en el cual hoy me siento más cómoda es sacando adelante a la gente. Estar en cargos de decisión aunque no haya tenido la preparación necesaria", reconoció. "Pero alguien logró ver qué era lo que yo quería, yo misma me di cuenta, y logré formar la empresa logística más grande que tiene Uruguay. Hoy me enfoco en eso, en mi gente", recalcó.