Lionel Messi disputó este martes su último partido con la Selección argentina en un Monumental convertido en escenario de una despedida que comenzó varias horas antes del encuentro ante Benín. Hubo fuegos artificiales, espectáculos de luces, homenajes de sus compañeros, reconocimientos de los rivales y una sucesión de imágenes emotivas que tuvieron al capitán como protagonista.
La primera apareció incluso antes de su llegada. Durante el viaje desde Ezeiza hacia Núñez, Messi fue captado llorando en el micro mientras observaba por la ventanilla a los hinchas que acompañaban el trayecto. Ya en el estadio, volvió la sonrisa. En la entrada en calor, buscó varias veces con la mirada el palco donde estaban Antonela Roccuzzo, sus tres hijos y su madre, que también siguió la previa, visiblemente emocionada.
La salida al campo tuvo formato de espectáculo. Las luces del Monumental se apagaron y se encendieron y apagaron de manera sincronizada, mientras los fuegos artificiales iluminaban el estadio. Sobre el césped apareció una camiseta gigante con el número 10 y la palabra "Gracias". Messi ingresó acompañado de sus tres hijos.
La emoción terminó de desbordarse durante el Himno Nacional, interpretado por el excombatiente de Malvinas Fabio Santana, quien llevó consigo la bandera con la inscripción "Las Malvinas son argentinas". Messi comenzó la ceremonia sonriente, pero su expresión fue cambiando poco a poco. Bajó la mirada, miró al cielo y, cuando llegó el "o juremos con gloria morir", terminó quebrándose y dejó caer las lágrimas. A pocos metros, Lionel Scaloni también lloraba.
Un partido atravesado por los homenajes
El encuentro se detuvo a los 10 minutos para el primer gran reconocimiento. Todo el estadio se puso de pie, comenzaron nuevamente los fuegos artificiales y los jugadores de Benín se acercaron uno por uno para felicitar al capitán. Messi levantó los brazos y respondió con una sonrisa nerviosa mientras las tribunas repetían su nombre.
Durante distintos pasajes, los hinchas acompañaron los cantos de "Messi, Messi" con reverencias desde las tribunas. Entre los invitados estuvieron varios de sus excompañeros, como Ángel Di María, Sergio "Kun" Agüero, Ezequiel Lavezzi, Leandro Paredes, Gonzalo Montiel y Guido Rodríguez, además de históricos como Luis Islas, Héctor "Negro" Enrique y Reinaldo "Mostaza" Merlo. También se vio a Charly García y Guillermo Coppola.
El fútbol también terminó sumándose al guion. A los tres minutos del segundo tiempo, Messi lanzó el centro que terminó en el gol de Nicolás Otamendi, otro de los futbolistas que se despide de la Selección argentina. Más tarde habilitó a Nico Paz, que giró y definió con la zurda abriendo el pie, en una acción que recordó inevitablemente a muchas de las definiciones del propio capitán.
A los 70 minutos llegó su gol. Messi convirtió un penal y todo el equipo corrió para rodearlo. Los jugadores formaron una ronda y comenzaron a saltar alrededor suyo como en un pogo, mientras desde uno de los palcos sus propios hijos se sumaban al grito de "Messi, Messi".
Una vez terminado el encuentro, comenzó el homenaje final. Un espectáculo de drones formó sobre el cielo del Monumental el escudo de la AFA con sus tres estrellas, la camiseta número 10, una imagen de Messi con la Copa del Mundo, el Obelisco rodeado por la multitud que celebró Qatar 2022 y un corazón con el Sol de Mayo. Después aparecieron dos mensajes: "¡Gracias, Leo!" y "Gracias, Argentina".
Mientras el espectáculo continúa, Messi permanece sobre el césped del Monumental, acompañado por su familia, sus compañeros y miles de hinchas que todavía no quieren que la despedida termine.