Masayoshi Son, de SoftBank Group, se convirtió en la persona más rica de Asia en medio del auge de la inteligencia artificial. La euforia del mercado impulsó las acciones del gigante de inversiones que cotiza en Tokio hasta un máximo histórico y, el lunes, lo convirtió en la compañía más valiosa de Japón por capitalización bursátil, por delante de Toyota Motor, fabricante de autos.
El magnate de 68 años ahora tiene un patrimonio neto de US$ 97.000 millones, derivado en gran parte de su participación en SoftBank, según estimaciones de Forbes. Son superó al presidente de Reliance Industries, Mukesh Ambani, cuya fortuna asciende a US$ 90.000 millones, y pasó a liderar el ranking de las personas más ricas de Asia, de acuerdo con la lista en tiempo real de multimillonarios de Forbes.
Con una capitalización de mercado que ahora alcanza los US$ 298.000 millones, las acciones de SoftBank acumulan una suba de más del 80% este año, impulsadas por el optimismo del mercado en torno a las inversiones de Son en inteligencia artificial.
"Creo que esto es más de 10 veces, probablemente 50 veces más grande que la burbuja puntocom", declaró Son. El día anterior, anunció una inversión de hasta 75.000 millones de euros (US$ 87.000 millones) en infraestructura de IA, incluidos centros de datos en toda Francia.
Y como los analistas prevén que la demanda vinculada a la IA siga en aumento, las empresas en las que invierte SoftBank también registran un fuerte crecimiento y empujan al alza el precio de las acciones de la compañía matriz. El principal catalizador de este repunte es Arm Holdings, el fabricante de chips que cotiza en el Nasdaq y del que el conglomerado japonés posee una participación de casi el 90%, según Dan Baker, analista sénior de acciones de la firma de investigación Morningstar.
La compañía británica, cuyas acciones se dispararon más del 250% este año, pronosticó el martes que podría alcanzar antes de lo previsto su objetivo de ventas de chips por US$ 15.000 millones. En marzo, cuando Arm presentó su primer chip de fabricación propia, un lanzamiento que marcó un giro respecto de su modelo basado únicamente en la licencias de tecnologías para la fabricación de chips, la compañía también proyectó vender esa cantidad de chips propios en unos cinco años. Para entonces, sus ingresos anuales totales alcanzarían los US$ 25.000 millones, según las propias estimaciones de Arm, lo que implicaría un aumento de más de seis veces respecto de sus ganancias de 2025.
Mientras tanto, los inversores apuestan a que OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT en la que SoftBank invirtió más de US$ 30.000 millones, podría alcanzar una valuación aún mayor. Liderada por el multimillonario Sam Altman, OpenAI estaba valuada en US$ 852.000 millones a fines de marzo, tras recaudar US$ 122.000 millones de inversores como Amazon, Nvidia y el conglomerado japonés.
El gigante estadounidense de la IA podría estar inmerso en una carrera armamentista con Anthropic, su rival de rápido crecimiento, por llegar primero a la Bolsa, ya que ambas buscan atraer más capital al aprovechar las ventajas de haber tomado la delantera. SoftBank, que se comprometió a invertir al menos otros US$ 20.000 millones en OpenAI para octubre, se beneficiará si la valuación del gigante estadounidense sigue aumentando.
OpenAI podría alcanzar una valuación de alrededor de US$ 1 billón en su debut bursátil, en medio de la euforia del mercado por megaoperaciones como la próxima salida a Bolsa de SpaceX, la compañía del multimillonario Elon Musk, según Hironori Akizawa, gestor sénior de fondos de Tokio Marine Asset Management, con sede en Tokio.
Y Son, pese a sus compromisos con la IA, logró mantener la disciplina financiera hasta ahora. El apalancamiento de SoftBank, medido como la relación entre la deuda y el valor de los activos, bajó del 18% al 17% durante el cuarto trimestre fiscal, según una nota de investigación de Morningstar de mayo. La compañía se fijó un límite de apalancamiento del 25%, ya que su elevado nivel de endeudamiento en el pasado generó una fuerte preocupación en el mercado.
Sin embargo, el analista de Deutsche Bank, Peter Milliken, advirtió en una nota de investigación publicada el martes que el camino no será del todo sencillo. OpenAI enfrenta una dura competencia de Anthropic, que la superó al alcanzar una valuación de US$ 965.000 millones tras una ronda de financiamiento en mayo. Los modelos de IA de código abierto, más económicos, también ganan popularidad a nivel global, lo que podría afectar el crecimiento de las ventas de OpenAI.
"[SoftBank] tuvo una racha excelente, basada principalmente en inversiones inteligentes y, en parte, en un mercado alcista que mostró cada vez más señales de entrar en una fase de euforia", escribió el analista. "Nos parece que analistas e inversores se obsesionaron con el impulso de corto plazo y muestran menos interés, o no logran, trazar la trayectoria de largo plazo con supuestos detallados", agregó.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.