Todo indica que la Reserva Federal de Estados Unidos mantendrá sin cambios las tasas de interés en su próxima reunión, prevista para el miércoles 28 de octubre. La decisión estará a cargo del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), el organismo del banco central estadounidense que define la política monetaria. Según la herramienta FedWatch de CME, que permite conocer las expectativas de los inversores sobre las tasas de interés, el mercado estima que hay un 80% de probabilidad de que se mantengan en los niveles actuales.
Sin embargo, los mercados anticipan una suba para el 9 de diciembre. Si estas previsiones se cumplen, estos son los principales aspectos que habrá que tener en cuenta del anuncio que realizará el FOMC el 28 de octubre.
Una política monetaria cada vez más restrictiva
El FOMC mantiene una postura orientada a endurecer la política monetaria. La inflación en Estados Unidos lleva cinco años por encima del objetivo anual del 2% fijado por la Reserva Federal, y los datos más recientes no muestran señales claras de que regrese a ese nivel. Por eso, la mayoría de los responsables de la política monetaria ya no discuten tanto si deben subir las tasas de interés, sino cuándo será el momento adecuado para aplicar nuevos aumentos.
Buena parte de la inflación actual se explica por el fuerte aumento de los precios de la energía, que suelen ser volátiles y pueden bajar con la misma rapidez con la que suben. Sin embargo, por ahora se mantienen elevados y muestran una tendencia alcista desde una breve pausa registrada a principios de julio.
Esta situación podría estar trasladándose a los precios de otros bienes y servicios, donde los aumentos son más difíciles de revertir en el corto plazo. Detrás de esta presión sobre los precios se encuentran, principalmente, las interrupciones en las cadenas de suministro de energía provenientes de Medio Oriente, provocadas por la guerra con Irán.
En la reunión de la Reserva Federal del 16 de septiembre, la mayoría de los responsables de la política monetaria anticiparon al menos una suba adicional de las tasas de interés antes de fin de año. Algunos incluso proyectaron dos aumentos.
Sin embargo, esas estimaciones se realizaron antes de que se conocieran datos de inflación relativamente favorables, por lo que podrían haber quedado desactualizadas. Las autoridades no presentarán nuevas proyecciones en octubre, sino que lo harán en la próxima reunión, prevista para el 9 de diciembre. De todas formas, las estimaciones más recientes refuerzan la posibilidad de que se produzcan nuevas subas de tasas.
¿Quiénes podrían oponerse a la decisión?
Si la Reserva Federal de Estados Unidos decide mantener las tasas de interés sin cambios, uno de los puntos centrales será determinar si alguno de los integrantes del comité vota en contra de esa decisión y propone, en su lugar, un aumento de las tasas.
El 29 de julio, tres integrantes del comité de política monetaria votaron en contra de la decisión mayoritaria y pidieron una suba de las tasas de interés. Aunque quedaron en minoría, el aumento finalmente se concretó en la reunión siguiente, celebrada el 16 de septiembre. Si las tasas vuelven a subir en diciembre, como anticipan los mercados, podrían registrarse nuevas diferencias dentro del comité que sirvan como anticipo de esa decisión.
Sin embargo, las diferencias dentro del comité podrían dar pistas sobre hasta cuándo seguirán subiendo las tasas de interés, ya que el mercado prácticamente da por hecho un nuevo aumento en diciembre. Actualmente, los inversores del mercado de renta fija, donde se negocian bonos y otros instrumentos de deuda, anticipan que la Fed podría comenzar a subir las tasas en reuniones consecutivas a principios de 2027. Si se da ese escenario, las tasas de interés a corto plazo podrían alcanzar el 5%, frente al rango actual de entre el 3,75% y el 4%.
Un escenario más extremo
Un escenario menos probable, pero de mayor impacto, sería que la Reserva Federal decidiera subir las tasas de interés en octubre. Desde que su presidente, Kevin Warsh, dejó de ofrecer orientaciones sobre las futuras decisiones de política monetaria, los mercados cuentan con menos información para anticipar los próximos movimientos de las tasas.
Sin embargo, las declaraciones recientes de los responsables de la política monetaria no indican que un aumento sea inminente. Aunque una suba en octubre parece poco probable, si finalmente se concretara podría modificar las expectativas de los inversores sobre cuánto y a qué ritmo seguirán aumentando las tasas de interés.
Más allá de la decisión sobre las tasas, la reunión también podría ofrecer señales sobre el rumbo de la Reserva Federal a más largo plazo. En ese sentido, Warsh podría referirse a posibles cambios en el funcionamiento del organismo durante 2027, a medida que los grupos de trabajo comiencen a presentar sus informes. Aunque estas modificaciones no tendrían necesariamente un impacto inmediato sobre las tasas de interés, podrían influir en las decisiones de política monetaria del próximo año y de los siguientes.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.