La disculpa de la FIFA no fue suficiente para cerrar la crisis que rodea a Gianni Infantino. El organismo reconoció sus errores en el proyecto que buscó vender hasta el 20% de la Copa del Mundo a inversores privados, pero la UEFA mantuvo su boicot y ratificó que perdió la confianza en el presidente.
El comunicado de la FIFA afirmó que el secretario general, Mattias Grafström, y otros dirigentes de alto rango “reafirmaron su pleno apoyo” a Infantino en su intento de reelección. Al mismo tiempo, el texto admitió que el plan “debería haberse manejado de otra manera” y aceptó “errores” y “fallas” en un proceso que dejó fuera de las conversaciones a miembros del Consejo y a asociaciones nacionales.
La entidad explicó que no pretendió que “el Consejo de la FIFA y las Asociaciones Miembro de la FIFA se sintieran excluidos del proceso”. Sin embargo, varias organizaciones informaron haber recibido poca o ninguna comunicación sobre FIFA Forward Enterprise. El proyecto contempló una participación minoritaria de hasta el 20% y podía generar US$ 4.200 millones, una cifra mencionada en una propuesta que recibió fuertes críticas de varias organizaciones.
FIFPRO endureció el cuestionamiento un día antes de la disculpa. El sindicato de jugadores sostuvo que la propuesta representó un “abuso de poder” y afirmó que el caso dejó expuesto un sistema que “permite que un proyecto de esta magnitud se desarrolle a puerta cerrada y se oculte a los afectados hasta que se filtre”. Para la organización, la objeción alcanzó también el sistema de gobierno interno.
La UEFA no modificó su decisión. El organismo europeo recordó que dejó “muy claro” que perdió la confianza en Infantino y añadió que “esa postura se mantiene”. Su rechazo provocó la amenaza de boicot a las competiciones de la FIFA y confirmó que la disculpa institucional no cambió su decisión, justo cuando el dirigente prepara su candidatura para marzo de 2027. La UEFA no anunció cambios tras el comunicado de disculpa.
La Asociación Inglesa de Fútbol también retiró su respaldo. Según los informes citados, envió una carta a la FIFA en la que comunicó que ya no apoya la reelección de Infantino y que el presidente debería renunciar. Por ahora, ningún rival presentó la documentación necesaria, aunque Víctor Montagliani y Sheikh Salman bin Ebrahim Al Khalifa serían posibles competidores.
CONMEBOL expresó su preocupación por la falta de transparencia, aunque evitó mencionar a Infantino por su nombre. La confederación afirmó que el futuro del fútbol “solo puede construirse sobre la base del respeto a la gobernanza institucional, la buena gobernanza y los procedimientos democráticos que representan a las 211 Asociaciones Miembro de la FIFA”. El comunicado sobre el proyecto retirado se incorporó a las objeciones de Europa, Asia y Norteamérica.
El príncipe Ali bin Al Hussein, presidente de la Asociación de Fútbol de Jordania y ex vicepresidente de la FIFA, denunció otro episodio. Afirmó que la entidad liberó fondos adeudados a su federación después de que él acusó al organismo de retenerlos como forma de “chantaje” a cambio de apoyo electoral. “Si bien esto es un buen avance para nuestros jugadores, no cambia las serias preocupaciones que tenemos en el mundo del fútbol con respecto al liderazgo de la FIFA”, escribió el dirigente.
En cambio, la Confederación Africana de Fútbol expresó su apoyo a Infantino. Su comité ejecutivo sostuvo que, pese a los errores, todo se realizó “en pleno cumplimiento del Reglamento de la FIFA”. El respaldo africano contrastó con las críticas de la UEFA, FIFPRO, CONMEBOL, la federación inglesa y de dirigentes de Jordania. La pelea quedó abierta a siete meses del inicio formal del proceso electoral. El debate sobre el control comercial de la Copa del Mundo seguirá en el centro de la disputa por la presidencia.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.