Flock Safety: la empresa de cámaras con IA que desató una rebelión ciudadana y vale US$ 8.300 millones
La compañía enfrenta cuestionamientos por el uso indebido de su red callejera de control Vehicular. Más de 55 localidades cortaron sus contratos durante el último año. Su CEO trató de "terroristas" a los manifestantes y luego pidió perdón.

Thomas Brewster Columnista de Forbes

Flock Safety enfrenta un rechazo cada vez mayor en Estados Unidos debido al alcance de su sistema de vigilancia y a casos de uso indebido por parte de las fuerzas de seguridad. Más de 55 localidades finalizaron sus contratos con la empresa durante el último año, según un relevamiento de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, ante los cuestionamientos sobre la privacidad y el acceso a los datos recopilados.

Las cámaras de Flock utilizan inteligencia artificial para identificar vehículos a partir de la patente, la marca, el modelo, el color y otros rasgos visibles, como las calcomanías en el paragolpes. La empresa asegura contar con más de 120.000 dispositivos instalados en más de 6.000 comunidades de Estados Unidos. Miles de agencias policiales usan la tecnología, al igual que universidades y asociaciones de propietarios de viviendas, y el sistema genera alrededor de 20.000 millones de registros de patentes al mes.

Las preocupaciones aumentaron después de que una investigación de The Washington Post identificara al menos 50 policías acusados o imputados por utilizar lectores de patentes con fines no autorizados. El sistema de Flock estuvo involucrado en 46 de esos casos. En 26, los policías presuntamente usaron la tecnología para seguir a sus esposas, novias, exparejas u otras mujeres sin su consentimiento.

El rechazo también alcanzó al fundador y CEO de Flock Safety, Garrett Langley. Mientras las protestas contra las cámaras ganaban fuerza, el empresario debió disculparse tras calificar a DeFlock, un grupo de activistas no violentos que identifica la ubicación de los dispositivos y ayuda a las comunidades que se oponen a su instalación, como una "organización terrorista".

Flock Safety opera más de 120.000 dispositivos en EE.UU. y enfrenta cuestionamientos por privacidad y uso indebido policial. (Foto: LinkedIn de Garrett Langley)

Durante los últimos dos años, Will Freeman hizo campaña contra Flock Safety, una empresa de vigilancia valuada en US$ 8.300 millones que rastrea vehículos mediante una red de más de 80.000 cámaras. Su organización, DeFlock, creó, con aportes de ciudadanos, un mapa que muestra la ubicación de las cámaras de la compañía y ayuda a organizaciones locales de base a coordinarse contra el despliegue de Flock.

En una entrevista con Forbes el año pasado, Garrett Langley describió a DeFlock como una "organización terrorista". Sin embargo, ante la fuerte y cada vez más virulenta reacción pública que enfrenta Flock, Langley ahora asegura que lamenta haber utilizado esa etiqueta.

"Mis comentarios fueron un error y pido disculpas", afirmó. Además, explicó: “Hoy en día existen grupos que tienen críticas muy válidas hacia la empresa, y creo que lo que ha cambiado para nosotros es que, al escucharlos y comprender sus puntos de vista, estamos intentando encontrar un equilibrio. Creemos en un mundo donde podamos tener seguridad y privacidad”.

El movimiento anti-Flock cobró fuerza durante los últimos meses a partir de informes sobre el acceso del ICE a las cámaras de la compañía, una breve asociación con Ring, de Amazon, que terminó tras una protesta pública por un anuncio particularmente inquietante del Super Bowl, y recientes casos de policías que usan Flock para acosar a mujeres. 

Incluso algunas celebridades comenzaron a pronunciarse. El luchador de UFC Sean Strickland publicó a principios de este mes en X: "A las leyendas que están destruyendo las cámaras de Flock, solo quiero que sepan que Estados Unidos los saluda". Por otro lado, Tucker Carlson afirmó que Flock ayudaba a construir "la mayor operación de vigilancia masiva de la historia" y llamó a Langley un "multimillonario imbécil". Langley asegura que no presta atención a los comentarios sobre él.

"No, no trabajamos con ICE", declaró Langley a Forbes. Además, remarcó que Flock solo conserva los datos de los vehículos durante 30 días, salvo que un cliente de un gobierno local exija lo contrario. En el estado de Washington, la empresa guarda esos datos durante 21 días, de acuerdo con una ley local aprobada recientemente. Langley asegura que recibe con buenos ojos esa regulación, ya que le indica a la compañía qué espera la comunidad en materia de privacidad. "Lo que cambió en el sector el año pasado fue el reconocimiento de que no tenemos todas las respuestas", comentó. También aceptó el mapeo de las cámaras de DeFlock. "Siempre que nadie esté cometiendo un delito, no hay ningún problema", sostuvo.

Freeman dice que es "fantástico" que Langley se haya disculpado. "Yo también soy un estadounidense que valora la seguridad. Simplemente no creo que la vigilancia masiva sea la solución", aseguró.

Las declaraciones de Langley contrastan de manera marcada con la postura que Flock sostuvo anteriormente ante los grupos activistas que se organizan en su contra. La empresa intentó cerrar DeFlock a principios de 2025 y le envió cartas de cese y desistimiento. También tomó medidas contra HaveIBeenFlocked, un sitio web independiente que permite saber si un vehículo fue rastreado por las cámaras de la compañía. 

Flock sostuvo que el sitio alojaba información que permitía identificar a agentes involucrados en investigaciones en curso y que representaba una amenaza para su seguridad. En diciembre del año pasado, Langley criticó con dureza a los grupos activistas anti-Flock en correos electrónicos dirigidos a sus clientes y aseguró que "quieren desfinanciar a la policía, debilitar la seguridad pública y normalizar la ilegalidad" y que "están tratando de convertir un proceso de acceso a registros públicos en un arma contra ustedes y contra nosotros".

Los vándalos atacan las cámaras de Flock desde hace al menos un año. Los grupos anti-Flock de Facebook sumaron cientos de miles de miembros, que suelen compartir sugerencias ingeniosas sobre cómo desactivar los lectores de matrículas. Una persona recomienda usar una amoladora para cortar el poste de la cámara. Otros aseguran que los láseres o los drones equipados con un bote de pintura en aerosol pueden cegar la IA de la compañía.

Cuando las fuerzas de seguridad publican advertencias y señalan que quienes dañen las cámaras serán procesados, el movimiento responde con una avalancha de comentarios. A principios de este mes, por ejemplo, el jefe de policía del pequeño pueblo de Rutherfordton, en Carolina del Norte, publicó en Facebook que los vándalos que derribaran los postes de las cámaras serían procesados con todo el peso de la ley estatal. Los usuarios dejaron 35.000 comentarios en respuesta, muchos de ellos críticos de Flock. "Quisiera agradecer a Flock por haber encontrado, al parecer, el único tema capaz de unir a la derecha y la izquierda en un desdén colectivo", decía uno.

La red de Flock genera cerca de 20.000 millones de registros de patentes por mes en Estados Unidos. (Foto: Flock Safety)

Langley se muestra mesurado al criticar los actos de vandalismo contra Flock. "Hay una forma correcta de expresar tus creencias y existen muchas organizaciones que realizan un trabajo excelente, incluso si critican lo que yo hago", señaló.

Algunas importantes agencias policiales dejaron de usar esta tecnología por preocupaciones de privacidad, entre ellas el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) y los departamentos de policía de Mountain View, California y Framingham, Massachusetts. Sin embargo, Langley afirma que el número neto de clientes aumentó y que la empresa alcanzó los US$ 500 millones en ingresos anuales a principios de este año.

La mitad del negocio de Flock proviene de otros productos, como drones y software que utiliza inteligencia artificial para analizar grandes volúmenes de datos y generar pistas para los investigadores. La empresa también vende sistemas de detección de disparos y cámaras de vigilancia con transmisión en vivo y función de búsqueda. La policía puede escribir una frase sencilla, como "hombre con barba pelirroja", y la tecnología de Flock muestra grabaciones de todos los hombres con esas características en una zona determinada. "El negocio está creciendo muy rápido", afirma Langley.

Freeman tampoco baja el ritmo. DeFlock ya cuenta con apps para Android e iOS que permiten a los usuarios subir rápidamente la ubicación de una cámara y suman 350.000 descargas. Freeman también demandó al Departamento de Policía de Boulder para que divulgue los registros que muestran cuándo las cámaras de Flock captaron su vehículo personal. 

Además, el próximo mes organizará una Semana Nacional de Acción contra los Lectores Automáticos de Matrículas (ALPR), en la que los activistas celebrarán reuniones públicas y asambleas ciudadanas para generar conciencia sobre la proliferación de esta tecnología de vigilancia. Miles de personas ya se inscribieron para participar en 102 ciudades.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.