Las imágenes que circularon tras el fuerte terremoto de magnitud 7,4 en Colombia expusieron la dimensión de los daños en varias ciudades del centro y oeste del país. Edificios derrumbados, fachadas destruidas, aeropuertos afectados y calles cubiertas de escombros marcaron las horas posteriores al sismo, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó.
Según el último reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con datos actualizados, la tragedia dejó 182 muertos, 2.542 heridos y 189 desaparecidos, mientras que 35 personas fueron rescatadas.
Asimismo, se contabilizaron 13.067 viviendas averiadas y 2.501 destruidas, además de daños en 93 centros de salud, 884 instituciones educativas, 427 centros comunitarios y 77 vías.
Los mayores daños se concentraron en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, donde ciudades como Pereira, Cali, Manizales, Armenia y Quibdó, además de distintos municipios, registraron problemas en edificios, viviendas, rutas, hospitales, servicios públicos y sistemas de transporte.
Frente a la magnitud de la emergencia, el presidente Abelardo de la Espriella declaró el estado de emergencia y anunció una operación de rescate coordinada para asistir a las zonas más afectadas.
La emergencia también activó ayuda internacional. El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció que su Gobierno enviará a Colombia dos aviones de carga con 100 toneladas de asistencia humanitaria para las familias afectadas por el terremoto.
Según explicó, las autoridades colombianas solicitaron únicamente insumos, debido a que el país ya cuenta con equipos de rescate, personal médico y organismos de emergencia desplegados en las zonas afectadas.
El primer vuelo partirá durante la noche de este martes, mientras que el segundo saldrá el miércoles. Bukele agregó que su Gobierno seguirá de cerca la evolución de la emergencia.
Como era de esperarse, Naciones Unidas también viene siguiendo de cerca la situación en Colombia y manifestó su respaldo a las tareas desplegadas tras el terremoto. El organismo informó que permanece en comunicación con el Gobierno colombiano y acompaña la respuesta frente a la emergencia.
António Guterres, secretario general de la ONU, transmitió sus condolencias a los familiares de las víctimas y expresó su pesar por las muertes y los daños en viviendas e infraestructura. Además, a través de su vocero adjunto, Farhan Haq, deseó una pronta recuperación a las personas afectadas por el sismo.
En las rutas afectadas por el terremoto comenzaron a restablecerse algunos accesos. La Unión Vial Camino del Pacífico, concesionaria responsable del corredor que conecta Buga, Loboguerrero y Buenaventura, autorizó la circulación de autos y vehículos de emergencia en el tramo Buenaventura–Buga, luego de los deslizamientos que bloquearon sectores de la vía.
En los puntos PR 69+400 y PR 69+000, el tránsito permanece restringido y bajo supervisión de la Dirección de Tránsito y Transporte (DITRA), mientras los equipos retiran material y trabajan sobre la ruta. Los especialistas también inspeccionan los taludes y utilizan drones para determinar cuándo podrán volver a circular los vehículos pesados.
A su vez, la concesionaria coordinó con Invías, el organismo colombiano encargado de la infraestructura vial, la apertura de un carril exclusivo para vehículos de emergencia sobre el corredor Loboguerrero–Cali, a través de la vía Dagua.