Reserva de Chacras Laguna del Cisne: ventas aceleradas en un proyecto de 500 hectáreas junto a Montevideo
El proyecto privado comercializó casi la mitad de sus chacras y avanza con un modelo de baja densidad que combina naturaleza, comunidad y nuevas etapas de desarrollo en la ruta interbalnearia.

En cuatro meses, el desarrollo privado Reserva de Chacras Laguna del Cisne, de Grupo Laguna, vendió casi el 50% de sus chacras. En una ubicación estratégica, al lado de Montevideo, sobre una enorme laguna natural y frente a la ruta interbalnearia, el proyecto involucra 500 hectáreas que se transformaron en chacras rurales en la ciudad. 

A 20 minutos de Carrasco y menos de diez de El Pinar, este desarrollo busca proteger el medio ambiente con un proyecto asociado a la baja densidad de casas, espacios verdes, laguna, flora y fauna, en un entorno único. 

“Quisimos generar un concepto nuevo: vivir en espacios de chacra, cada una con 50 terrenos de 600 metros cuadrados, dentro de la ciudad. Con animales, laguna natural, comunidad de personas que cuiden el medio ambiente, naturaleza, caminos limpios, puesta de sol y noches donde se vean las estrellas. Nos dijeron que estábamos locos, pero demostramos que era posible”, indicó el representante del desarrollo, Pablo Bidegain.

Reserva de Chacras Laguna del Cisne

Asimismo, adelantó que en pocos meses vendieron casi el 50% de las chacras y aseguró que hay mucho interés por parte de potenciales compradores. "Familias, gente joven, personas más maduras que buscan tranquilidad, uruguayos y extranjeros", dijo. “Nosotros elegimos a quién venderle. Nada de gente que no cuide la naturaleza, nada de personas ‘complicadas’ o que no se sientan comprometidas con los animales, la laguna y este lugar único”, agregó. 

“Este es un sueño hecho realidad. Acá todo es paz, el único ruido que se escucha es el canto de los pájaros. Quien llega a la reserva no quiere irse más. Cualquiera que haya ido lo puede decir”, aseguró.

Para las etapas posteriores, el proyecto incluye barrios de terrenos sobre la ruta interbalnearia. Esto dará seguridad y determinado nivel constructivo a la zona, que ya maneja desarrollos millonarios como el anunciado por las firmas Lecueder y Kopel Sánchez. En la misma línea, hay conversaciones por posibles proyectos en el área, como un colegio o la instalación de sedes empresariales.

Estoy seguro que en tres meses más se venderá todo el proyecto. La ubicación es la mejor y el precio del metro cuadrado es extremadamente más barato que el de un barrio privado. Además, buscamos un plus: formar comunidad con gente como nosotros. Nos importa mucho la persona, la familia, mantener la tranquilidad del lugar, la cercanía a los caballos, el deporte, los asados en familia y amigos. Para eso contamos con reglamentos internos que impulsan a los propietarios a cuidar el medio ambiente, que construyan casas lindas y podamos disfrutar todos de este lugar de la mejor manera”, dijo el representante de los inversores. 

Según indicó, todo aquel que conoce el desarrollo y tiene la posibilidad económica de hacerlo, compra. “Esa es la devolución más importante que tenemos. Está probado que cualquier emprendimiento de chacras demora entre diez a 15 años en venderse, si es que se vende. El nuestro vendió casi la mitad de las chacras en cuatro meses y cada día que pasa aumenta el ritmo. Ese es el mejor termómetro que tenemos. Ya se están empezando a hacer los planos de las primeras casas y este año va a haber varias construidas. Pusimos el alma a este proyecto y eso -dicen quienes nos visitan- se nota”, indicó.

Sobre las aprobaciones del desarrollo, señaló: “Tenemos permisos, planos inscriptos y sellados por Catastro, así como autorizaciones. Vamos a cuidar el medio ambiente a rajatabla, porque ese es el lugar donde van a vivir nuestros seis hijos y, más adelante, nuestros nietos".