El jardín fue el escenario elegido para presentar Lo de Carlotta, un nuevo espacio para eventos que abrió sus puertas en Carrasco. Para la noche de lanzamiento, el parque se vistió con livings y luces que acompañaban el recorrido, mientras distintas mesas ofrecían la propuesta gastronómica del lugar de la mano de Alacena y su prestigioso Chef Fernando Vega. En uno de los extremos, un escenario anticipaba lo que llegaría después de la cena, cuando una banda en vivo puso música al encuentro.
La inauguración funcionó así como una primera muestra de las posibilidades de una propiedad cuyo principal diferencial está justamente puertas afuera. Es un gran parque en plena ciudad.
Pero la historia del lugar comenzó mucho antes. Durante décadas fue la casa de la familia Carlotta, que compró la propiedad en 1985 y mantuvo desde entonces un vínculo especial con ella. En particular, el padre de Diego Carlotta —impulsor del nuevo proyecto— amaba esta casa, según recordó su hijo en entrevista con Forbes Uruguay.
Luego de que falleciera el año pasado, la familia tuvo que decidir qué hacer con la propiedad. Venderla o volver a alquilarla eran dos posibilidades, pero Diego planteó una tercera: conservarla y darle una nueva vida que aprovechara los 1500 m² de espacio disponible.

La idea de convertirla en un espacio para eventos no apareció de cero, hecho el empresario ya llevaba algunos años vinculado al negocio de los eventos. En 2022, junto a su esposa Daniela, comenzó un emprendimiento dedicado al alquiler de mobiliario y equipamiento de audio y video para fiestas.
Esa experiencia lo llevó a mirar la casa desde otra perspectiva y, sobre todo, a identificar una posibilidad en el jardín, su principal atributo. "Me pareció una oportunidad interesante en el sentido de que no hay muchos lugares en Carrasco que ofrezcan un espacio así", explicó.
Es espacio, además, permite adaptar la propuesta a distintas condiciones: durante los meses de verano puede aprovecharse completamente al aire libre y, en caso de mal tiempo, existe la posibilidad de instalar una carpa y realizar el evento manteniendo la conexión con el verde.
Una apuesta que mira a las empresas
Aunque Lo de Carlotta está abierto tanto a celebraciones particulares como a eventos empresariales, las primeras señales del mercado comenzaron a marcar un perfil. Incluso antes de la inauguración, a partir de las imágenes que habían comenzado a publicar del espacio, recibieron las primeras consultas y cerraron tres eventos, todos corporativos.
Después del lanzamiento también llegaron consultas de particulares, aunque Carlotta estima que las empresas tendrán un mayor peso dentro del negocio. "Por el tipo de servicio, el catering y el entorno, va a tender más a lo corporativo", señaló.

La propuesta contempla distintos formatos, desde lanzamientos de productos y activaciones de marca hasta congresos, workshops y desayunos de trabajo. A eso se suma una pata gastronómica que forma parte de la concepción del proyecto. Lo de Carlotta funciona en alianza con Alacena, empresa de catering, cuyo chef Fernando Vega estuvo al frente de las cocinas de Rara Avis y Piso 40.
Del evento al contenido
La otra pieza de esa propuesta es Soundcity Podcasting Studio, que recientemente trasladó sus instalaciones a la propiedad. El estudio —también propiedad de Diego— tiene cuatro años de actividad y ahora suma la posibilidad de integrarse a los eventos que se desarrollen en Lo de Carlotta.
La apuesta apunta especialmente al segmento corporativo. Una charla, un workshop o una conferencia pueden realizarse en distintos ambientes de la casa y, al mismo tiempo, grabarse, transmitirse vía streaming o convertirse posteriormente en contenido para otros formatos.

"Más allá de los clientes que ya tenemos y vienen solo a eso, la idea es integrarlo en los eventos en los que pueda ser necesario", explicó el empresario. Así, el proyecto reúne en un mismo lugar dos componentes que hasta ahora Carlotta desarrollaba por separado.
La apertura de este espacio resignifica el vínculo de la familia con una casa que formó parte de su historia durante cuatro décadas. El propio nombre del proyecto recupera esa dimensión: Lo de Carlotta toma el apellido familiar, pero para Diego funciona especialmente como un homenaje a su padre.
La decisión de transformarla en un lugar de encuentro terminó siendo, entonces, una forma de conservarla sin dejarla detenida en el tiempo. "Para mí es como darle vida", concluyó.