El armado de esta revista tuvo dos grandes desafíos. El primero, lograr una entrevista con Edgardo Novick, un empresario que tiene muchas aristas interesantes pero que no suele aceptar hablar con los medios. Para esta edición, después de muchos intentos, finalmente se concretó. Y Novick habló de todo.
En una charla íntima con el periodista Mathías Buela repasó sus orígenes como feriante, se enorgulleció con sus partidas ganadas, pero también detalló todas las perdidas e incluso se sinceró sobre su paso por la política, una etapa que da completamente por finalizada.
Además, habló sobre su nuevo proyecto Aventura, un shopping que construye en el barrio Sayago y que promete ser mucho más que un centro comercial. Es que el empresario entiende que parte de su diferencial es mirar donde otros no ponen atención, escuchar las necesidades de los consumidores y actuar en consecuencia. "Nunca hice un negocio por un cash flow. Pienso que va a ser bueno y le meto para adelante", dijo y esa lógica atravesó toda la charla.
El segundo desafío estuvo en la concreción de la quinta edición de Forbes Mujeres Power Summit en Uruguay, un encuentro que pone foco en el liderazgo femenino. El armado de esta conferencia me despierta inevitablemente una serie de preguntas que muchas veces no tienen respuesta. ¿Qué hace a una mujer power? ¿La visibilidad? ¿El talento? ¿La cantidad de seguidores o de ceros en su cuenta?

Lo bueno es que en Uruguay hay muchas mujeres que cumplen con creces los requisitos para ser consideradas power. Lo malo es que esa razón también lleva a que muchas queden por fuera al momento de la convocatoria. Por ese motivo, visibilizar a mujeres talentosas es algo que hacemos durante todo el año, en diferentes eventos y notas, tanto de la web como de la revista.
Es también un tema que se trató mucho durante los diversos paneles de la conferencia, lograr que haya más mujeres en puestos de toma de decisión y que, las que ya están, den espacio para que lleguen otras. Dar oportunidades y hablar bien de otras mujeres es reconocer su capacidad y abrir espacio a nuevas voces.
Sin embargo, no todos los obstáculos están en el exterior y de eso se habló en el espacio "Cómo superar el síndrome de la impostora". Animarse, aplaudirse y reconocerse es parte de la historia. Es algo que también me sugieren mucho desde que asumí el rol de editora general de este medio y que me posicionó como la más joven en el cargo del resto de los Forbes de América Latina (orgullo que resalto en amarillo).
Así que, tomando las lecciones de esta edición —desde la audacia empresarial hasta la superación personal—, el desafío es animarnos a dar el paso y a ir por más. Tal como lo expresó el protagonista de esta tapa número 26 de Forbes Uruguay, se trata de mirar más allá de lo evidente y animarse a sostener esas ideas capaces de romper esquemas y transformar.