Este año viajé por primera vez a Nueva York y confirmé lo que siempre había escuchado. Manhattan enamora por su arquitectura, con edificios que empiezan en el piso y parecen no terminar nunca. Un ejemplo es la nueva sede global de JPMorgan, el último rascacielos supertall construido en la ciudad, acompañado por una plaza paisajística que ocupa toda la manzana y reúne más de 15.000 piezas de piedra italiana.
Lo que no sabía en ese momento era que en ese proyecto, así como en cientos de otros presentes en 40 de los 50 estados de Estados Unidos, participaron las arquitectas uruguayas Andy Robert y Mercedes Carriquiry. Ese dato lo descubrí en una charla con ellas, donde compartieron detalles de su participación en desarrollos de enorme escala, con un componente altamente tecnológico, y revelaron una mirada innovadora que se reflejó en cada respuesta.
La misma impronta vanguardista está presente en esta tapa protagonizada por estas dos empresarias, un hecho inédito para Forbes Uruguay. La historia que comenzó con una charla en un café y terminó en la creación de /slantis, empresa de tecnología que trabajó para Google, YouTube y Apple, muestra cómo la visión global y la capacidad de transformación pueden proyectar una compañía uruguaya al mundo.

El proyecto de ley de competitividad que impulsa el ministro de Economía y Finanzas Gabriel Oddone apunta justamente a que más compañías puedan recorrer ese camino, con menos trabas y más estímulos para crecer y competir en mercados internacionales. Sobre esta iniciativa se pronunciaron diferentes actores y empresarios, en el marco de la sección Marketplace Actualidad, llevada adelante por el periodista Andrés Oyhenard.
A estas páginas se suma la historia de los hermanos dueños de Malafama y Dos Orientales, quienes también demuestran que la creatividad puede convertirse en sello distintivo, hasta consolidarse como referentes de su rubro y tener hoy la posibilidad de proyectarse regionalmente.
La edición se completa con las coberturas de los eventos Agronegocios Summit y Revolución Fintech, encuentros que pusieron foco en dos sectores que mueven la aguja en el país y que marcan, cada uno a su manera, el rumbo de la inversión y la transformación empresarial en Uruguay.
En resumen, esta edición número 25 refleja un país que debate su competitividad, pero también demuestra con hechos que es posible pensar en grande, crear productos de calidad y abrirse camino en escenarios globales. Espero que al menos alguno de estos relatos les sirva de inspiración y confirme que la idea de que somos pequeños queda atrás, mientras se multiplican las grandes historias.