El mercado automotor uruguayo suma un nuevo jugador: Grupo Sevel anunció el desembarco de Rely, una marca de pick-ups de Chery Holding, para ganar terreno en el segmento mediano con una propuesta basada en precio, equipamiento y variedad de motorizaciones.
Desde hace un tiempo, Sevel amplía su portafolio con marcas de origen asiático, en un mercado donde este tipo de fabricantes avanza con fuerza a partir de propuestas más competitivas en precio y tecnología.
“Presentamos Rely, pero también tenemos las marcas Souteast y Jetour. Tenemos mucho éxito con Jetour y no dudamos que Rely y Souteast tengan el mismo resultado”, señaló Doménico Cappelli, presidente del grupo. “Ya hubo muchos interesados”, agregó durante el lanzamiento que tuvo lugar en el marco de la Expoactiva Nacional.
El foco de la estrategia está en el segmento de pickups medianas, uno de los más exigentes del mercado local, tanto por volumen como por el perfil del cliente.
La R8, primer modelo de la marca en Uruguay, supera los 5,3 metros de largo y mantiene una configuración tradicional, con chasis de largueros y enfoque en trabajo pesado. Al mismo tiempo, incorpora un nivel de tecnología poco habitual en este rango de precios, con pantallas grandes, tablero digital y asistentes a la conducción (ADAS).
“Es una herramienta de trabajo con muy buenas capacidades y características, pensada para el agro y el trabajador”, explicó Gonzalo Blanco, responsable de la marca en Uruguay. “Estamos seguros de que, de la mano de Sevel, va a funcionar muy bien”, agregó.
Doble motorización, lógica de uso y precio
Uno de los diferenciales del modelo es su oferta mecánica. La R8 se ofrece tanto en versión nafta como diésel, para cubrir distintos perfiles de uso.
La opción nafta, con motor Mitsubishi de 2.4 litros, apunta a quienes priorizan un menor costo inicial. La variante diésel, en tanto, entrega hasta 420 Nm de torque y está orientada a un uso más intensivo, especialmente en entornos productivos.
En ambos casos, mantiene cifras alineadas con el segmento, con cerca de 1.000 kilos de capacidad de carga y hasta 3.000 kilos de remolque, con opciones de tracción simple o integral.
El posicionamiento de precios es uno de los ejes centrales de la propuesta. La gama arranca en US$ 24.990 y llega hasta US$ 44.990 en su versión diésel más equipada.
Es un rango que la ubica por debajo de varios competidores tradicionales y que puede funcionar como puerta de entrada para nuevos usuarios al segmento, especialmente cuando el costo de acceso a una pickup viene en aumento.
A eso se suma una garantía de 5 años o 200.000 kilómetros, un punto que la marca pone en primer plano. “Ofrecemos una garantía muy importante, lo que lo convierte en un producto competitivo”, cerró Blanco.