Las comparaciones entre la cantidad de seguidores en redes sociales antes y después del Mundial suelen dominar el debate. Sin embargo, la mayor oportunidad de promoción que abre el torneo no siempre queda en manos de los jugadores que ya tienen una audiencia global enorme. Para futbolistas menos conocidos, en cambio, la Copa puede marcar un antes y un después cuando, de golpe, aparecen en el escenario más importante del deporte.
El éxito dentro de la cancha puede potenciar con fuerza la marca personal de un jugador. La Copa del Mundo crea un escenario único para que futbolistas relativamente desconocidos amplíen su visibilidad en muy poco tiempo, sumen nuevos fanáticos y alcancen reconocimiento internacional casi de un día para el otro.
La escala del torneo no tiene comparación. Jugadores conocidos solo en sus ligas nacionales pasan, de pronto, a mostrarse ante cientos de millones de espectadores. Una actuación destacada, un gol decisivo o una atajada memorable pueden presentar a un futbolista ante fanáticos de todos los continentes. Plataformas como Instagram, TikTok, X y YouTube les permiten seguir su recorrido mucho después del cierre del torneo.
Si bien figuras como Kylian Mbappé y Lionel Messi generan una enorme atención, ya cuentan con marcas globales y cientos de millones de seguidores. Sus actuaciones en la Copa del Mundo pueden reforzar su estatus, pero los mayores ganadores del torneo en redes sociales suelen ser jugadores que llegan a la competencia con poco reconocimiento internacional.
Un caso claro es el del arquero de Cabo Verde, Vozinha. Su historia refleja el impacto de la fama repentina en redes sociales: su destacada actuación en el empate 0-0 de Cabo Verde ante España captó la atención mundial y lo presentó ante millones de personas que, tal vez, nunca lo habían visto jugar.
Los videos de jugadas destacadas y las reacciones potenciaron su presencia en redes sociales. Menos de 24 horas después del partido, Vozinha ya tenía cerca de 10 millones de seguidores en Instagram, por encima de la superestrella de la NBA, Victor Wembanyama (6,2 millones), y del quarterback de la NFL, Patrick Mahomes (6,4 millones).
Algo similar ocurre con jugadores de otras selecciones con menor tradición futbolística. Por ejemplo, el neozelandés Tim Payne quizá no tenga la misma repercusión internacional que las grandes figuras de Europa y Sudamérica, pero eso no quiere decir que no pueda captar la atención de los influencers.
Cuando el streamer argentino, El Scarso, calificó a Payne como el "jugador menos conocido" de este Mundial, millones de hinchas lo tomaron como un insulto personal y lo hicieron sentir en redes sociales. En las últimas semanas, Payne vio crecer su cuenta de Instagram de menos de 5.000 seguidores a más de cinco millones.
Para muchos hinchas, el Mundial también es sinónimo de descubrimiento. Cada torneo les presenta al público nuevos jugadores, nuevas selecciones y héroes inesperados. Un defensor que frena un ataque de primer nivel, un arquero con una actuación memorable o un mediocampista que lidera la remontada de un equipo modesto pueden convertirse en tema de conversación global en cuestión de días.
Momentos así suelen tener un impacto inmediato en el crecimiento de las redes sociales. Los hinchas buscan los perfiles de los jugadores, siguen sus cuentas e interactúan con el contenido a medida que descubren más sobre las figuras que empiezan a ganar protagonismo.
El crecimiento en redes sociales no depende solo del rendimiento dentro de la cancha. Los hinchas buscan cada vez más contenido auténtico, que les permita conocer de cerca las experiencias de los jugadores durante el torneo. Videos de entrenamientos, celebraciones del equipo, diarios de viaje y momentos detrás de escena crean una conexión más profunda entre futbolistas y seguidores. Para los jugadores menos conocidos, esas interacciones pueden resultar especialmente valiosas para transformar a los espectadores ocasionales en seguidores fieles a largo plazo.
Las marcas también detectan la oportunidad. Un jugador que cautiva a los hinchas durante el Mundial puede convertirse rápidamente en un socio atractivo para patrocinadores y anunciantes. Las empresas suelen buscar futbolistas con audiencias comprometidas e historias interesantes, sobre todo aquellos que representan mercados futbolísticos emergentes.
El alcance global de la Copa del Mundo la convierte en un evento de enorme impacto. Aunque las ligas nacionales pueden atraer grandes audiencias, el torneo concentra una atención mundial mucho mayor en un período más corto. Para los jugadores de países con menor tradición futbolística, un partido memorable puede abrir oportunidades que van mucho más allá de la competencia.
Ya sea que Vozinha frene a uno de los mejores equipos del torneo o que un jugador como Payne capte todas las miradas, la influencia digital pesa cada vez más. Los futbolistas que más provecho pueden sacar de este Mundial en las próximas semanas no suelen ser las superestrellas que todos ya conocen, sino aquellos que llegan con menos exposición.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.