La inteligencia artificial está obligando a Spotify a redefinir una de las variables más sensibles de su negocio: quién es realmente el artista que aparece detrás de una canción.
La compañía anunció que comenzará a identificar con una etiqueta denominada “AI Persona” aquellos perfiles -son miles y algunos de muy buena calidad- cuya identidad pública haya sido generada mediante inteligencia artificial. A partir de septiembre, estas etiquetas aparecerán en los perfiles, en las búsquedas y junto a las canciones dentro de las playlists.
Pero la decisión va bastante más allá de una cuestión de transparencia. Spotify excluirá por defecto a los AI Personas de sus recomendaciones editoriales, algorítmicas y personalizadas, salvo que el usuario siga explícitamente a ese artista.

La medida adquiere particular relevancia para América Latina, uno de los mercados más importantes de Spotify. En el primer trimestre de 2026, la región representó el 22% de los usuarios activos mensuales y el 24% de los suscriptores Premium de la plataforma. En términos absolutos, equivalía a aproximadamente 167 millones de usuarios activos mensuales y 70 millones de suscriptores pagos.
Spotify ya supera los 760 millones de usuarios activos mensuales a nivel global y los 293 millones de suscriptores Premium, según sus resultados publicados del primer trimestre de 2026.
El impacto potencial sobre los artistas de la región
El movimiento de Spotify llega además en un momento de fuerte expansión económica de la música argentina dentro de la plataforma.
Durante 2025, los artistas argentinos generaron más de $110.000 millones a través de Spotify, un crecimiento del 55% respecto del año anterior. Más de 300 artistas argentinos generaron individualmente más de $50 millones durante ese período. El dato más relevante para dimensionar el alcance internacional de la industria local es que dos tercios de esos ingresos provinieron de oyentes ubicados fuera de Argentina.
El talento de Uruguay también ha logrado trascender sus fronteras de manera masiva a través de la plataforma. El Cuarteto de Nos lidera la avanzada charrúa con una impresionante cifra de aproximadamente 6.0 millones de oyentes mensuales, seguido de cerca por el rock de No Te Va Gustar con 4.7 millones y el ritmo de The La Planta con 4.2 millones de escuchas. A estos gigantes se suman el multipremiado Jorge Drexler -casi 2,5 millones de seguidores-, consolidado como un referente indispensable del pop y la música latina en el catálogo de la región.
La plataforma se convirtió así en un canal de exportación cultural para los artistas argentinos. Por eso, cualquier modificación en los mecanismos mediante los cuales Spotify descubre y recomienda música puede tener consecuencias económicas que exceden la experiencia del usuario.

El desafío será determinar qué lugar ocuparán los artistas creados íntegramente mediante IA en ese sistema.
Spotify no está prohibiendo la música creada con IA
La compañía busca establecer una distinción clave: una cosa es que la música haya sido creada con inteligencia artificial y otra que el propio artista sea una identidad generada por IA.
Spotify explicó que la etiqueta AI Persona se refiere a la identidad pública del perfil y no al proceso de producción de las canciones.
“Aunque existe un amplio espectro en la forma en que los artistas utilizan la IA como herramienta creativa, la cuestión de si un perfil representa a una persona real es algo en lo que Spotify puede ayudar a determinar con claridad. Esta etiqueta se refiere a la identidad pública del artista, no a cómo se creó la música”, explicó la compañía.
Eso significa que un músico humano podrá utilizar herramientas de inteligencia artificial para componer, producir o modificar una canción sin que necesariamente su perfil sea clasificado como AI Persona.
La información sobre cómo fue producida la música continuará disponible mediante herramientas como AI Credits y SongDNA.
El problema del “AI slop”
La decisión también responde a un problema creciente para las plataformas de streaming: la producción masiva de canciones de baja calidad mediante inteligencia artificial.
Spotify utiliza IA para desarrollar productos como AI DJ, Prompted Playlists y herramientas conversacionales, y al mismo tiempo prepara nuevas funcionalidades vinculadas con remixes y covers generados mediante IA.
La compañía intenta, por lo tanto, encontrar un equilibrio entre aprovechar la tecnología y evitar que una avalancha de contenido automatizado termine deteriorando la experiencia del usuario.
En su anuncio, Spotify sostuvo que, si bien reconoce la libertad creativa de los artistas, su programación está enfocada en impulsar a quienes desarrollan carreras musicales reales.
“Aunque creemos que todos los artistas tienen libertad creativa para decidir cómo se presentan, la programación de Spotify se centra en elevar la música de artistas auténticos que están construyendo carreras en la música”, afirmó la compañía.
Un mercado latinoamericano demasiado importante para ignorarlo
La dimensión regional explica por qué la decisión puede tener impacto más allá de Estados Unidos o Europa.
Spotify terminó 2025 con 751 millones de usuarios activos mensuales y 290 millones de suscriptores Premium. En el primer trimestre de 2026, ambas cifras habían continuado creciendo.
Además, en países como Argentina, Spotify ya representa una pieza relevante de la economía musical. El crecimiento de los ingresos generados por artistas locales demuestra que la plataforma no es solamente un canal de entretenimiento: funciona también como infraestructura de distribución global para una industria cultural que exporta cada vez más.
La situación es especialmente interesante porque Spotify no publica oficialmente el número de usuarios por país. La propia compañía confirmó que no proporciona esas cifras para Argentina, aunque sí identifica a América Latina como uno de sus mercados estratégicos.
En Uruguay, donde Spotify también tiene una fuerte penetración cultural, los datos disponibles muestran el peso del streaming dentro del consumo de audio. Un relevamiento citado por Forbes Uruguay indicó que 35% de los encuestados había utilizado Spotify durante el último mes, por encima de YouTube Music, con 28%.
La nueva frontera del negocio musical
Spotify comenzará a aceptar desde el 11 de agosto de 2026 que los artistas se identifiquen voluntariamente como AI Personas a través de Spotify for Artists. Las etiquetas comenzarán a aparecer durante septiembre.
La empresa también incorporará una herramienta para que los propios usuarios puedan denunciar perfiles que parezcan corresponder a identidades generadas por IA pero que todavía no hayan sido etiquetadas.
El movimiento ocurre mientras Spotify amplía sus acuerdos de licenciamiento con Universal Music Group (UMG) y Merlin, que permitirán próximamente nuevos remixes y covers creados por fans, con mecanismos destinados a que los artistas participantes reciban ingresos.
La paradoja es evidente: Spotify no está cerrando la puerta a la inteligencia artificial; está intentando decidir cómo ordenar el mercado que la IA está creando.
Y en una región donde millones de personas utilizan la plataforma y donde artistas argentinos ya generan decenas de miles de millones de pesos a través de ella, quién aparece detrás de una canción puede convertirse en una cuestión mucho más importante que una simple etiqueta en una pantalla.