Eleven Humans: la startup uruguaya que conquista a clubes internacionales midiendo las métricas que quedan fuera del radar
Fundada por Aviv Alfie, Alan Garfinkel y Joaquín Zeinal, la compañía desarrolló una plataforma que mide variables cognitivas, emocionales y neurofisiológicas de los deportistas.

El mundo del fútbol mueve cientos de millones de dólares anualmente y las estadísticas de los futbolistas de desempeño en la cancha, como minutos jugados, distancias recorridas o tarjetas acumuladas, pueden llegar a incidir en el valor de mercado. Sin embargo, hasta ahora no existía una herramienta que más allá de apuntar a conocer esos datos duros, evaluara las habilidades blandas de los deportistas.

De esa premisa y del interés por el desarrollo personal de los jugadores de fútbol, partió Aviv Alfie para crear Eleven Humans, una startup que se enfoca en evaluar las habilidades blandas de los deportistas.

De proyecto social a empresa de datos

La historia de Eleven Humans no es la de un único emprendimiento. Todo comenzó en 2021, cuando Alfie trabajaba en su tesis de la licenciatura en Psicología en la Universidad de la República y creó Jugatela, una iniciativa para acompañar a adolescentes vinculados al fútbol

Con 22 años consiguió que Bella Vista, club uruguayo que en ese entonces era amateur, le abriera las puertas de sus divisiones formativas. Lo que encontró ahí lo marcó: jóvenes que apostaban todo a una carrera que estadísticamente casi nadie alcanza —uno de cada cien llega a profesional— mientras acumulaban rezagos educativos que después les cerraban las puertas fuera del fútbol.

Su respuesta fue artesanal. Reclutó voluntarios por redes sociales para que dieran clases particulares y acompañaran a los jugadores en el liceo. Los resultados llegaron rápido: los adolescentes empezaron a salvar materias y las familias a agradecer el apoyo. "Ahí me di cuenta de que había algo", recordó en diálogo con Forbes Uruguay.

Lo que todavía no sabía era que el activo más valioso de Jugatela no eran las clases, sino los datos. Entre 2021 y 2023, a medida que el proyecto crecía, registró los hábitos, asistencia, puntualidad, compromiso y conducta de cada jugador. Cada mes convertía esa información en reportes para los clubes. 

"Ahí es donde empiezan a aparecer los registros del comportamiento humano de los futbolistas", explicó. Con el tiempo, la conclusión se volvió difícil de esquivar: no estaban manejando una empresa de servicios para clubes, sino una empresa de datos.

El salto tecnológico llegó en 2023. Alfie coincidió en Nocnoc con Alan Garfinkel, que trabajaba en desarrollo, y más tarde, en 2025, se sumó Joaquín Zeinal, psicólogo especializado en psicología deportiva

Los tres vieron una oportunidad más escalable que mandar profesores a cada club: meter toda esa experiencia dentro de una plataforma de Software como Servicio (SaaS, por su sigla en inglés). En mayo de 2025 empezó la transición de Jugatela a Eleven Humans, sostenida por una pequeña ronda de family and friends. Cuatro meses después, en septiembre de 2025, la empresa salió oficialmente al mercado.

La apuesta por cuantificar el factor humano

La propuesta de Eleven Humans se apoya en tres dimensiones —cognitiva, emocional y neurofisiológica— que hoy mide con cuestionarios y pruebas psicológicas validadas científicamente.

A eso, además, planean sumar juegos cognitivos desarrollados internamente y dispositivos que registren variables fisiológicas como el sueño, las pulsaciones y la recuperación. Según la investigación interna que conduce Zeinal desde el área de Human Performance, hasta el 65% del rendimiento de un atleta depende de esas dimensiones humanas.

Alfie, de todos modos, evita las promesas. "Todavía es temprano para afirmar que un equipo gana más partidos por usar la plataforma", reconoció y agregó: "Lo que sí vemos es una enorme optimización del tiempo y mejores decisiones, los profesionales procesan información mucho más rápido y pueden actuar antes".

Los usos concretos ya asoman: hay cuerpos técnicos que aplican pruebas de personalidad para ajustar cómo se comunican con el plantel y clubes que recurren a la herramienta para elegir juveniles que encajen con la cultura de la institución. "Nos dicen que hoy hay menos margen de error al incorporar a un jugador de 14 años y arrancar su proceso de formación", aseguró.

Uruguay como laboratorio, no como mercado

La expansión llegó antes de lo previsto. Menos de un año después de su lanzamiento comercial, durante 2026, los fundadores entendieron que Uruguay servía como laboratorio pero difícilmente como mercado principal. Esto se explica porque buena parte de los clubes locales arrastra restricciones presupuestarias que dejan este tipo de herramientas fuera de discusión. "Nos dimos cuenta rápido de que Uruguay era un mercado MVP", resumió Alfie.

Hay, sin embargo, una excepción que dice bastante sobre el negocio del fútbol uruguayo. Los clubes que sí responden, según Alfie, son los que funcionan como empresas —las sociedades anónimas deportivas (SAD)—, porque tienen procesos, roles definidos y objetivos medibles, y porque entienden que para exportar jugadores necesitan también el componente humano. 

"Tienen una estructura de trabajo que se parece mucho más a la de una empresa", dijo. En un medio donde la frazada suele ser corta, son esas estructuras profesionalizadas, y no necesariamente las más tradicionales, las que se muestran dispuestas a apostar por la tecnología.

Actualmente Eleven Humans trabaja con clubes de Uruguay, México, Colombia, Ecuador, Chile y España. Entre ellos figuran organizaciones vinculadas al Grupo Pachuca, uno de los conglomerados deportivos más relevantes de la región, además de Tigres y los españoles Tenerife y Castellón y también mantiene conversaciones con la selección uruguaya. 

México es una de las grandes apuestas de crecimiento: "Sabemos que es un mercado que nos quiere, y lo escuchamos", dijo Alfie. A eso se suman negociaciones con universidades de América Latina y Estados Unidos que gestionan programas deportivos para miles de atletas.

Dos modelos, una plataforma

Eleven Humans opera como un SaaS con dos líneas de negocio. La B2B apunta a clubes e instituciones deportivas, con tickets cercanos a los US$ 8.000 anuales por organización. La B2C nació casi de casualidad: durante 2026 les llegaron consultas de psicólogos deportivos de varios países que querían usar la plataforma con sus propios atletas.

"El mercado nos estaba hablando", recordó Alfie.

Adaptaron el producto, lanzaron una versión para profesionales independientes —con planes mensuales de US$ 59, US$ 99 y US$ 129 según la cantidad de deportistas gestionados— y de paso abrieron la puerta a otras disciplinas. Hoy hay profesionales de básquetbol, natación, boxeo y béisbol que usan el sistema.

Detrás de toda la operación hay apenas cinco personas: los tres socios y dos colaboradores, con una filosofía de automatizar antes de contratar. "Preferimos demorarnos unos días más y desarrollar una solución interna antes que sumar estructura demasiado rápido", concluyó.

Durante las últimas dos décadas, la revolución de los datos en el deporte se concentró en el cuerpo; Eleven Humans apuesta a que la próxima ocurra en la mente.