Guayakí: un caso de éxito que puso la yerba mate en el mapa norteamericano y compite con Red Bull
La empresa reacondicionó más de 60.000 hectáreas de bosque nativo, apostando por el cultivo de yerba mate bajo la sombra de los árboles con el motor de impactar de forma positiva en las comunidades.

Guayakí produce yerba mate bajo sombra, promoviendo el cuidado de bosques nativos y el desarrollo de comunidades locales en Argentina, Brasil y Paraguay. En Estados Unidos cuenta con 80% del mercado de yerba mate y sus bebidas energizantes están en tercer puesto, detrás de gigantes como Red Bull y Monster. 

Se trata de una de las primeras Empresa B del mundo y, como tal, busca tener un triple impacto positivo en su accionar económico, social y medioambiental. “Lo que hacemos, lo hacemos con un modelo diferente: con pequeños productores de yerba mate orgánica, bajo sombra y bajo las reglas del comercio justo. El propósito es regenerar el Bosque Atlántico, del que apenas tenemos entre un 5% y un 7%”, afirmó Fabiana Pose, VP para Sudamérica, en la primera edición local de Forbes Agro Summit.

La empresa fue fundada por Alex Pryor y David Karr en 1996 y desde entonces reacondicionó más de 60.000 hectáreas de bosque nativo, apostando por el cultivo de yerba mate bajo la sombra de los árboles. “El cultivo más tradicional es bajo sol, donde se tala bosque para plantar yerba. Por eso, en este sistema de cultivo bajo sombra, la yerba mate -que es una especie nativa- convive con otras especies nativas en su hábitat natural. Esto te permite conservar lo que ya hay de bosque y regenerar sistema que está degradado”, señaló la ejecutiva.

Fabiana Pose, VP para Sudamérica de Guayakí y Marcela Dobal, Directora Ejecutiva de Forbes Uruguay.

Impactar en las comunidades es otro de los motores que impulsa a Guayakí. La empresa impulsa a los productores para que trabajen y crezcan de forma justa. “Empezamos a trabajar con los precios del mercado, con un 25% arriba del mayor. Ahí nos preguntamos si realmente cubre el costo de producción y empezamos a trabajar en eso y asegurar que el precio cubriera costos y permitiera renta”, explicó Pose.

Por otra parte, comentó que Guayakí contrata a los cosecheros, les asegura un jornal mínimo - también un 25% por encima de lo establecido por ley-, transporte, comida y capacitaciones.

“Un cosechero tiene que ir en micro hasta el lugar de cosecha, es lógico y es lo que marca la ley, entre otras cosas. Sabemos que para un productor es difícil, porque los precios que están en el mercado no les permiten afrontar eso. La empresa está también en esa parte”, detalló.

Foto: Guayakí.

Hoy la empresa está trabajando en el desarrollo de una estrategia de impacto que parte de un diagnóstico comunitario que se realizó en 2022 para detectar cuáles son las necesidades y prioridades que tienen los diferentes integrantes de la comunidad y, por lo tanto, de la cadena de producción. 

Y desde el punto de vista del negocio, ¿es rentable una empresa paga por encima de lo establecido y que vela por el desarrollo de todos los integrantes de su comunidad? La respuesta es que sí. Y así lo demuestran los 19 años de crecimiento continuo en el mercado y el aumento de consumidores que valoran cada vez más este tipo de productos. 

“Hoy, después de la sequía, tenemos un producto premium con varias certificaciones que está dirigido a un consumidor responsable, que son cada vez más. Y son consumidores que están dispuestos a pagar más por productos con estos orígenes y este propósito”, señaló Pose.

Lo que sigue

Guayakí proyecta seguir creciendo en Estados Unidos y Canadá y, en se sentido, la llegada de Lionel Messi al norte, con su termo y mate bajo el brazo, es un regalo para las yerbateras. También tienen previsto aumentar su presencia en Chile, donde ya está el producto, y seguir creciendo en otros países. 

“Nos estamos preparando para crecer de forma correcta, basados en un modelo de comercio que busca equidad”, señaló la ejecutiva.

En 2011 la empresa obtuvo una certificación en comercio justo -siendo una de las primeras del mundo en tener esta distinción. A su vez, cuentan con certificación que asegura que los productos que se venden son orgánicos.

Guayakí. Foto: Guayakí.

Ahora buscan validar un estándar para la producción de yerba mate bajo sombra. “Es algo interno de la empresa, pero buscamos que sea un sello público, con lo cual cualquier industria yerbatera puede hacer uso. Nos preguntan qué ganamos con esto. Estamos promoviendo un sistema de cultivo en el que creemos que es lo mejor para todos”, concluyó Pose.