Kumon: la franquicia educativa más grande del mundo nacida en Japón acelera su expansión en Uruguay
El método japonés de estudio individualizado apuesta fuerte al país y busca extender la red de institutos de enseñanza.

Kumon es el método extracurricular más grande del mundo, con más de 4 millones de alumnos y 25.000 franquicias en 60 países. En Uruguay, donde desembarcó en 2019, la compañía busca ahora acelerar su expansión con un plan que apunta a multiplicar su presencia y consolidar un nuevo paradigma educativo.

El modelo de franquicia implica una inversión inicial de entre US$ 15.000 y US$ 20.000, con un retorno estimado en 12 a 18 meses y una rentabilidad mensual que puede oscilar entre US$ 2.000 y US$ 4.000. 

Con estas cifras como telón de fondo, Piero Muraro, director de Operaciones de Kumon para Uruguay y la región, detalla en diálogo con Forbes Uruguay los planes de expansión y el diferencial que la compañía busca aportar al mercado local.

¿Cómo surgió Kumon?

El método se empezó a difundir en Japón a través del boca a boca y fue llegando a otros países del mundo. Hoy está en más de 60. 

¿Cuál es la propuesta diferencial que tiene el método?

Lo que se busca es desarrollar las habilidades y las capacidades del niño para que pueda ser un autodidacta o aprender a aprender. En este sentido, es importante entender que el colegio no es la única opción para la construcción del conocimiento. El mayor aporte que le damos a cada alumno no es el contenido, es el hábito. Aprender a estudiar y a sostener el esfuerzo día a día es una herramienta que acompaña a cada estudiante mucho más allá de la escuela o colegio y construye confianza en sí mismo.

¿Qué mercados han adoptado con más fuerza el método Kumon?

Tenemos un millón de alumnos en Japón, 300 mil en Estados Unidos, 200 mil en Brasil, 100 mil en Inglaterra… No estamos hablando necesariamente de países que tengan problema para educar, sino de países donde hay familias que entienden que es necesario este complemento en la educación de sus hijos.

¿Cómo ven a Uruguay en materia educativa?

Uruguay tiene buenos índices educativos si se compara con otros países, aunque hay mucho que mejorar. En las pruebas PISA de 2022 obtuvo 409 puntos en matemática, es decir nueve puntos menos que en la edición anterior. A su vez, el 57% de los estudiantes de 15 años tiene un desempeño bajo, es decir, no alcanza las competencias básicas en la materia. 

¿Cuál es el atractivo que vieron para apostar por este mercado? 

Por un lado, más allá de las cifras anteriores, Uruguay uno de los de mejor desempeño promedio de la región —primero junto con Chile—. Sin embargo, la brecha con los países de mayor desarrollo es especialmente importante en matemática. Es frente a ese escenario donde Kumon plantea su aporte y su diferencial. Además, Uruguay es un país que cada año se va globalizando un poco más y que tiene cada vez más colegios internacionales. Por ejemplo, Ecuador es más grande, pero optamos por este país por el concepto educativo que tiene y por lo fuerte que es la lectura aquí. 

¿Cuáles son las perspectivas de Kumon en Uruguay?

Nuestra primera meta es poder llegar a las 10 franquicias y a los 1.000 alumnos de aquí a dos años. Actualmente tenemos tres: Malvín, Parque Batlle y Prado. Queremos continuar con este crecimiento y llegar a lugares como Punta Carretas, Pocitos, Ciudad de la Costa… Uruguay es un mercado con enorme potencial y queremos acompañar a quienes sueñan con liderar su propio proyecto educativo con propósito. Ofrecemos una marca global, formación permanente y una comunidad de orientadores en todo el mundo.

¿Cuál es el perfil de quienes apuestan por sus franquicias?

De las 25.000 franquicias que tenemos hoy en el mundo, un 90% son operadas por mujeres. Es un número bastante impresionante. Somos la mayor franquiciadora del mundo con mujeres operando su propio negocio. Es decir que llenan un gran hueco al brindar oportunidades de emprendimiento con propósito a las mujeres.

¿Cuál es el costo para acceder a una franquicia?

La inversión es de unos US$ 15.000 a US$ 20.000 para poner la franquicia en marcha, con una tasa de retorno que va de los 12 a los 18 meses con una lucratividad de entre US$ 2.000 a US$ 4.000 por mes. El promedio mensual de ingreso por alumno es de entre US$ 120 y US$ 200, considerando el promedio de los centros en Sudamérica.  

Aquí la metodología es muy segura para el franquiciado, porque paga por alumno matriculado. No se paga un monto fijo, como en otras franquicias, que lo hacen independientemente de si vendés o no. Eso significa que, si la franquicia tiene cero alumnos, yo no gano nada. Entonces, esto hace que las dos partes trabajemos juntas por un mismo objetivo. 

¿Cuál es el monto de la inversión que harán en Uruguay?

No tenemos un valor definido en este momento, lo estamos contemplando en el presupuesto que la compañía construirá en los próximos meses.

¿Cuál es el cometido de la visita que están realizando al país junto a tu equipo?

Venimos a estudiar todo el mercado, o sea, a buscar los puntos de expansión, las áreas para poder poner las franquicias. Queremos entender un poquito el pensamiento del Uruguay, de los colegios y poder armar así un mejor modelo.