En las últimas galas televisivas más vista de China, los verdaderos protagonistas no fueron las estrellas pop ni los comediantes, sino un grupo de robots humanoides que dejaron sorprendidos a todos con la velocidad de sus avances de los shows de 2025 a los vistos en estos primeros meses de 2026. Son los mismos pero cada vez son más sorprendentemente versátiles, ágiles y algunas veces muy divertidos y graciosos.
El Spring Festival Gala, tradicional vidriera tecnológica del Estado chino, se convirtió este año en un gigantesco showroom en prime time para una nueva generación de humanoides, perros robóticos y asistentes de servicio, con impacto directo en órdenes de compra, valuaciones y estrategia industrial.
Dentro de las primeras horas posteriores a la transmisión, los pedidos de productos vinculados a robots en JD.com “más que se duplicaron”, según analistas de Morgan Stanley, confirmando que la exposición en la gala funciona como un multiplicador comercial inmediato.
Para los fundadores, es una mezcla de oportunidad y presión. “La Gala del Festival de Primavera es un amplificador. Si te va bien, te harás famoso de la noche a la mañana. Si te va mal, solo te humillarás”, admitió Jiang Zheyuan, fundador de 28 años de la startup pekinesa Noetix.
Unitree, Galbot, MagicLab y Noetix: cuatro apuestas distintas al mismo futuro
Aunque el discurso oficial insiste en las aplicaciones productivas —robots como respuesta al envejecimiento poblacional y a la escasez de mano de obra en fábricas y servicios—, la realidad de mercado todavía es más modesta. Menos del 20% de los envíos de robots en China el año pasado se destinaron a usos comerciales como manufactura o servicios; la gran mayoría se concentró en entretenimiento, performance, educación e investigación, según el analista de Morningstar Cheng Wang.
En ese contexto, cada empresa que pisó el escenario de la gala buscó mostrar no solo destreza técnica, sino una narrativa de caso de uso creíble:
Unitree (Hangzhou)
En apenas un año, la compañía pasó de mostrar su robot H1 en una coreografía con banderas a poner en escena a un equipo de humanoides plateados G1 capaces de hacer backflips y una coreografía de “drunken kung fu”. Analistas coinciden en que todo estuvo preprogramado, pero la fluidez del movimiento, la coordinación con otros robots y humanos, y la capacidad de mantener el equilibrio sorprendieron al mercado.
“El G1 de Unitree puede ser la mejor plataforma de hardware y quizás el modelo de robot con la mejor capacidad dinámica del mundo”, señaló Marco Wang, experto de Interact Analysis, que ya considera al G1 como estándar de la industria para investigación en locomoción bípeda. Los G1 -los más populares-, destacó, también parecen ejecutar tareas más “generalizadas”, como corregir su propia postura, más allá del puro show. @@FIGURE@@
Galbot (Pekín)
La propuesta de Galbot apuntó a la mano, el santo grial de la robótica humanoide. Posiblemente los menos espectaculares o asombrosos pero, en su segmento pueden ser insuperable. Claro, es simplemente un robot plateado que dobla remeras, toma una botella de agua de un estante y también hace girar nueces en su mano. La empresa asegura que sus máquinas pueden usarse en tareas domésticas o en retail, como tiendas y farmacias.
Wang advirtió que el carácter pregrabado dificulta evaluar la viabilidad comercial o diferenciarlo de competidores, pero Morgan Stanley subrayó que el humanoide de Galbot llegó a levantar trozos irregulares de vidrio roto, lo que sugiere “integración de la percepción, la planificación del agarre y la fuerza y precisión controladas, diferenciando el desempeño del movimiento puramente escenificado”. Detrás del desarrollo aparece un respaldo pesado: Galbot está financiada por el gigante de baterías CATL.
MagicLab (Wuxi)
MagicLab llevó ambos formatos: humanoides danzando al ritmo de una canción pop titulada “el futuro de la manufactura inteligente” y, sobre todo, una “armada” de perros robóticos “MagicDogs” disfrazados de pandas, moviéndose de forma sincronizada en otra locación. Para los analistas de Morgan Stanley, la exhibición simultánea de cientos de cuadrúpedos prueba avances importantes en coordinación a gran escala. @@FIGURE@@
La compañía promociona sus modelos grandes como herramientas industriales, capaces de cargar peso y moverse en terrenos difíciles; otros fabricantes, como Unitree, ya habían mostrado perros robóticos en contextos de alto riesgo, como incendios. Incluso la televisión estatal difundió imágenes de “lobos” robóticos en ejercicios militares de asalto anfibio.
Sin embargo, MagicLab ve el principal caso de uso en el plano emocional, casi como mascotas. Morgan Stanley sugiere que los cuadrúpedos podrían desplegarse más rápido que los humanoides, gracias a un “control más simple, estabilidad más madura y casos de uso más claros, particularmente… dispositivos complementarios con valor emocional”.
Noetix (Pekín)
Noetix apostó por el segmento más sensible: cuidado y compañía. En su sketch, una abuela interpretada por la célebre comediante Cai Ming convive con cuatro robots asistentes; un nieto humano, celoso, protesta: “¡Todo lo que ellos puedan hacer, yo lo puedo hacer!”, mientras dos robots más pequeños responden con mortales hacia atrás. Pero el verdadero protagonista es una reproducción robótica de la propia Cai Ming, con un rostro humano realista. @@FIGURE@@
Para los analistas de Morgan Stanley, “es el rostro lo que constituye la verdadera innovación”, y el dispositivo apunta claramente a roles de cuidado y servicios. “La expresión facial y la presencia realistas podrían convertirse en una cuña diferenciada en los escenarios domésticos y de cuidado de ancianos, donde la empatía, la comodidad y el compañerismo percibidos pueden impulsar la adopción tanto como el desempeño de la tarea”, concluyen.
Del espectáculo al negocio: qué mira el capital global en la robótica china
Más allá del impacto inmediato en JD.com, los inversores leen la gala como un termómetro de prioridades industriales de Beijing. Las empresas que aparecen allí suelen ser interpretadas como alineadas con la agenda estatal y, por lo tanto, mejor posicionadas para acceder a financiamiento, contratos públicos y regulaciones favorables. @@FIGURE@@
El mensaje de fondo este año es doble. Por un lado, los humanoides chinos ya compiten en hardware con referentes globales: la evaluación de Marco Wang sobre el G1 de Unitree como “quizás el modelo de robot con mejor capacidad dinámica del mundo” es una señal clara para fondos y corporaciones que siguen de cerca a Tesla, Figure o Agility en Estados Unidos.
Por otro, el país todavía está en una fase donde el gran volumen de unidades se destina a entretenimiento, educación y demos, no a plantas de producción o hospitales. Menos de una quinta parte de los envíos de robots se utilizaron en aplicaciones comerciales el año pasado, recordó Cheng Wang.
Esa brecha define la oportunidad y el riesgo para capitales que operan en mercados emergentes: quien entre temprano puede capturar valor en plataformas que hoy bailan en TV pero mañana monitorearán líneas de montaje, centros logísticos, hogares de adultos mayores y tiendas autónomas. A la vez, la dependencia de subsidios, vitrinas estatales como la gala y un contexto regulatorio opaco exige un apetito de riesgo alineado con el perfil China.
Un detalle no menor es la velocidad del ciclo tecnológico. “Durante el año pasado, “la tecnología de los robots en nuestra empresa y en toda China mejoró muy rápidamente”, afirmó Wang Xingxing, fundador de Unitree, en entrevista con la CCTV estatal. Su aspiración es clara: que estos robots “podrían utilizarse para realizar tareas peligrosas y físicamente exigentes para los humanos”.
La combinación de avances en locomoción, manipulación fina, expresividad facial y coordinación a escala masiva sugiere que el Spring Festival Gala de este año fue algo más que un show: fue una hoja de ruta, en vivo, de las apuestas que marcarán la próxima década de la robótica china.