Los aspirantes a emprender en software enfrentan un dilema. El mercado de apps móviles representa su mayor oportunidad: este año alcanzó un valor de US$ 300.000 millones, según un estudio de Fortune Business Insights, y las proyecciones indican que crecerá a un ritmo del 15% anual hasta superar US$ 1 billón en 2034. Sin embargo, existe un consenso amplio: desarrollar apps móviles resulta mucho más difícil y demandante que crear productos para la web.
La buena noticia es que crece la cantidad de herramientas que simplifican el desarrollo de apps móviles. Para eso, usan inteligencia artificial y tecnologías de procesamiento del lenguaje natural, lo que les permite avanzar rápido incluso a desarrolladores con poca o ninguna experiencia en programación. Entre esas firmas aparece Rork, con sede en San Francisco, que anunció hoy el cierre exitoso de una ronda inicial de financiación por US$ 15 millones.
La historia de origen de Rork resulta inusual. "Hace poco más de un año, éramos dos inmigrantes sin contactos ni producto", recordó Daniel Dhawan, que cofundó la empresa en 2024 junto con Levan Kvirkvelia. Ambos se conocieron en un hackathon en San Francisco y conectaron a partir de raíces y experiencias parecidas: los dos crecieron en Rusia, empezaron a desarrollar apps en la adolescencia y después se mudaron a Estados Unidos.
“Éramos jóvenes, no queríamos trabajar para otros y teníamos grandes ambiciones”, dijo Dhawan. “Reconocimos que la IA será mejor que la mayoría de los humanos en cualquier trabajo digital y que esto ya está sucediendo con la ingeniería de software”, agregó Kvirkvelia.
Los dos emprendedores enfrentaron dificultades en el arranque de Rork. No tenían financiación, varias aceleradoras, entre ellas Y Combinator, ya habían rechazado otras ideas de startups y, cuando la empresa estaba por salir al mercado, sufrieron un revés importante. Su idea inicial apuntaba a desarrollar una herramienta de codificación con IA para la web, pero se toparon con que la startup sueca Lovable lanzó un producto muy celebrado, frente al que su prototipo todavía no estaba listo para competir.
Fue en esa etapa cuando Dhawan y Kvirkvelia resolvieron poner el foco en una herramienta para desarrollar apps móviles. El producto salió en febrero de 2025 y Rork comunicó el lanzamiento con un tuit. Como tenían pocos fondos, los fundadores no pudieron afrontar una campaña grande de marketing ni de difusión.
Según reconocen ellos mismos, también tuvieron una cuota de suerte. El tuit inicial captó la atención de Matt Shumer, CEO de Otherside AI y conocido inversor ángel, que probó el producto y publicó una reseña entusiasta. Eso despertó el interés de otros inversores, entre ellos Austen Allred, Founders Inc. y Hustle Fund, que respaldaron a la empresa. Además, la compañía entró en contacto con Andrew Chen, socio general del programa Speedrun de Andreessen Horowitz, que pasó a formar parte del capital de Rork.
Hoy, Rork tiene una base de 2 millones de usuarios. La plataforma atrae a desarrolladores de apps móviles porque les permite resolver desafíos técnicos, como crear productos compatibles con distintos sistemas operativos, con bajo consumo de batería y funcionamiento tanto online como sin conexión. Además, les facilita el paso por los complejos procesos de revisión que exigen las principales tiendas de aplicaciones.
"Desarrollar una aplicación no se trata solo de programar; se trata de todo el flujo del producto", señaló Kvirkvelia. Dhawan, por su parte, comentó: "Durante años, iniciar un negocio de aplicaciones para consumidores implicaba recaudar millones de dólares y un equipo de ingeniería completo, pero con la IA, incluso un joven de 14 años puede pasar de una idea a ganar sus primeros dólares en la App Store en cuestión de horas".
La empresa creció rápido, en parte a partir de la adquisición de Paperline, una compañía especializada en programación con IA para plataformas Apple. Los fundadores de Paperline, Evgenii Mozharovskii y Maksim Konstantinov, se sumaron después a Rork como ingenieros.
Dhawan y Kvirkvelia creen que su experiencia en el desarrollo de apps móviles los ayudó a diseñar herramientas más útiles para quienes quieren seguir ese camino, incluso con menos conocimientos de programación. No son los únicos que compiten en ese mercado: otras plataformas populares, como Adalo y Bolt, también ganan terreno. Aun así, los primeros casos de éxito de sus clientes ayudan a Rork a dar pelea. Por ejemplo, Zach Yagegari, de 18 años, usó Rork para crear CalAI, una app para el seguimiento de calorías que alcanzó 15 millones de descargas antes de su venta a MyFitnessPal el mes pasado.
Los inversores también depositan grandes expectativas en Rork. La ronda de financiación anunciada hoy está liderada por Left Lane Capital, con la participación de Peak XV, True Ventures y Goodwater. A16z Speedrun también participa de la operación, junto con MentoVC, otro inversor que ya formaba parte de la compañía.
"Los dispositivos móviles representan la superficie más valiosa del planeta", afirmó Matthew Miller, socio director de Left Lane Capital. Además, agregó: “Se registran aproximadamente 160.000 millones de dólares en gasto anual de los consumidores y cinco billones de horas de atención que fluyen a través de un universo de aplicaciones en constante expansión. La IA está eliminando las barreras para el desarrollo de software y Rork está impulsando este cambio hacia la capa más compleja y valiosa de la arquitectura”.
*IMAGEN DE APERTURA: Rork.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com