Escenas ridículas, gestos absurdos o momentos graciosos. Basta con un fotógrafo o un videógrafo en el lugar y en el instante justo para registrar videos divertidos de fauna salvaje o imágenes inolvidables en plena naturaleza.
A partir de esa fuente inagotable de humor, los premios Nikon Comedy Wildlife Photography Awards celebran cada año las fotos y videos de vida salvaje más divertidos del planeta, mientras impulsan la conciencia sobre la conservación de la fauna y la protección del ambiente.
Más que una simple excusa para reírse, el concurso deja un mensaje fuerte sobre el cuidado de la naturaleza: "El humor de estos vídeos y fotografías es a la vez entretenido y un medio para concienciar a la gente sobre las amenazas que afrontan estos mismos animales", advirtió.
El concurso tiene participación gratuita y está abierto tanto a fotógrafos y videógrafos profesionales como a fanáticos de la fotografía que usen cualquier marca de cámara.
"Nuestro mundo es extraordinariamente bello e interconectado, pero la humanidad se esfuerza por sobreexplotarlo y dañarlo", explicó Paul Joynson-Hicks, cofundador de Comedy Wildlife. "Los temas de conservación y sostenibilidad de la vida silvestre están cobrando fuerza a nivel mundial, pero los mensajes e imágenes suelen ser negativos y deprimentes", agregó.
Los participantes podrán enviar hasta dos videoclips, de 15 segundos como máximo cada uno. Quien gane la categoría de video recibirá una cámara Nikon y un kit fotográfico.
Eres lo que comes, de Colleen Piggot, fue filmada en Lindsay, Ontario, Canadá
"Chico es una ardilla rayada salvaje con la que me hice amiga", explicó Piggot. "Chico visita mi patio trasero a diario en busca de golosinas. Organizo pequeñas sesiones de fotos en mi patio para Chico y, a cambio, él recibe golosinas", añadió.
Chico es una ardilla rayada salvaje que trabaja como modelo de medio tiempo por un puñado de maníes. En este video, hace todo lo posible por meterse un maní sin cáscara en la boca para llevarlo a su madriguera.
Garza surfista, fotografía de Tatjana Epp, captada en el Parque Nacional Kruger, Sudáfrica.
"Al principio vimos la garza y no nos dimos cuenta de que en realidad estaba posada sobre el lomo de un hipopótamo; un refugio perfecto para él, porque había muchos cocodrilos alrededor", contó Epp. "En realidad, fue una jugada muy inteligente. Cuando el hipopótamo empezó a moverse, la garza pareció un poco irritada. Casi pierde el equilibrio", agregó.
"Pero la forma en que recuperó el equilibrio rápidamente y cómo pareció disfrutar realmente del paseo fue una escena única en la vida", destacó.
El video termina cuando el hipopótamo gira la cabeza. Quería sacarse de encima a la garza, pero ella se quedó ahí y, al final, el hipopótamo se rindió. Cuando nos fuimos, la garza seguía sobre su lomo.
Demasiado frío, de Lily Bernau, fue filmado en la Antártida.
Un pingüino Adelia evita meterse al agua con sus compañeros en las heladas aguas del invierno antártico.
Abrazo al mejor amigo, de Rahul Lakhmani, en Nueva Delhi.
Un momento asombroso: un martín pescador se lanzó contra otro, como dos amigos que se dan y reciben un abrazo demasiado efusivo.
La escena duró apenas un segundo y, gracias a la cámara lenta, Lakhmani pudo capturar un instante imposible de ver a simple vista.
Bebé gorila en plena caída, de Andy Rouse, en Ruanda.
"Estaba en mi sexagésima excursión para ver gorilas de montaña cuando encontramos a esta adorable madre con su cría", contó Rouse.
"En un momento dado, la cría se cayó cerca de los brazos de su madre. Claramente, ella ya lo había visto antes, pues lo ignoró por completo", agregó.
Gatitas por ahí, de Rob Ankner, tomada en Masai Mara, Kenia.
El encuentro entre estos leones, probablemente hermanos, deja ver los lazos sociales profundos que forman parte de la vida dentro de las manadas.
Un zorro con ataques de energía, de Kevin Lohman, en San José, California
Un zorro rojo, en una mañana fría, no paraba de divertirse sobre el césped helado: se tiraba al suelo, rodaba y parecía disfrutar cada segundo.
"Estaba observando al zorro caminar lentamente por el césped cuando de repente le dieron unos ataques de energía como a mi perro después del baño", explicó Lohman. "Empezó a revolcarse sobre el césped cubierto de hielo, luego a deslizarse y después a sacudirse como si nada hubiera pasado", añadió.
Zorro rojo de fiesta, de Heather Ferreira Cole, en Londres.
"Este zorro fue fotografiado en el jardín trasero de nuestra casa en Londres durante la Navidad", contó Ferreira Cole.
"No podíamos creerlo cuando vimos que el zorro parecía estar saltando de alegría. Fue mágico", agregó.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com