Seis señales de que podés tener "ceguera del tiempo" y cómo afrontarla
Acá tenés algunos consejos psicológicos para controlar la ceguera del tiempo.

El tiempo es un concepto arraigado en la mayoría de los organismos vivos, tanto mental como biológicamente. Gracias a ello, los seres humanos somos capaces de percibir y secuenciar con precisión el paso del tiempo. Sin embargo, algunas personas pueden tener dificultades para regular este reloj interno: es lo que los psicólogos denominan "ceguera del tiempo".

Según las investigaciones, es probable que una persona con ceguera temporal tenga dificultades con actividades y responsabilidades que impliquen la gestión del tiempo, como la planificación, la programación, las tareas e incluso el establecimiento de objetivos. Aunque la ceguera temporal suele ser un indicador común del TDAH, los estudios demuestran que nuestra percepción del tiempo está estrechamente relacionada con nuestro bienestar y nuestros estados emocionales, y los cambios en éstos pueden influir en cómo percibimos el paso del tiempo.

Por ejemplo, en los momentos en que el tiempo parece alargarse eternamente, suele ser señal de que estamos angustiados de algún modo. Por el contrario, cuando parece que el tiempo pasa volando, suele ser un indicio de hiperconcentración o de mayor excitación. Sin embargo, para una persona con ceguera temporal, la subestimación o sobrestimación del paso del tiempo es más grave, lo que puede provocar dificultades con la impulsividad, la concentración y otras.

Acá tenés algunos consejos psicológicos para controlar la ceguera del tiempo.

Síntomas comunes de la ceguera temporal

Acá tenés algunos indicadores de la investigación que muestran que podrías estar luchando con la ceguera del tiempo:

  1. Tenés dificultades para gestionar tu tiempo. Puede que pienses que una determinada tarea te llevará mucho más o menos tiempo del que realmente te lleva, lo que puede afectar a tu gestión del tiempo. O podés tener la sensación de que el tiempo se te escapa de las manos, lo que te hace sentir estresado o ansioso.
  2. Llegás tarde a todo de forma crónica. Con frecuencia llegás tarde a reuniones, citas o encuentros. Nunca es tu intención llegar tarde, pero parece que no podés evitarlo, y con frecuencia se convierte en una frustración para vos y para las personas que te esperan.
  3. Te cuesta cambiar de una tarea a otra. Pasar de una cosa a otra puede ser un suplicio para ti, como si a tu cerebro le costara cambiar de marcha de una tarea a otra. Puede ser difícil terminar una tarea y pasar a la siguiente sin sentirte frustrado o perder la concentración.
  4. Dejás las cosas para más tarde con frecuencia. Puede que te encuentres a vos mismo posponiendo cosas, no necesariamente porque no quieras hacerlas o porque te dé pereza, sino porque intentar calcular cuánto tiempo necesitas para hacerlas puede ser complicado. Es posible que juegues con frecuencia al juego de las adivinanzas: "¿Tengo tiempo suficiente para hacer esto ahora mismo o debería esperar?".
  5. Luchás con la impulsividad. A veces te encontras actuando según tus impulsos y haciendo elecciones sin pensar en sus consecuencias a largo plazo. Tendés a lanzarte de cabeza a tus ideas sin planificar lo que ocurre antes, durante o después.
  6. Te cuesta cumplir los plazos. Te cuesta controlar todas sus agendas y fechas importantes. Tu calendario parece con frecuencia un laberinto y acabas faltando a citas, olvidando tus tareas o simplemente no acudiendo a los actos que se supone que tienes que hacer.
La falta de tiempo puede ser un problema en muchos aspectos de la vida.

Cómo gestionar la ceguera del tiempo

La falta de tiempo puede ser un problema en muchos aspectos de la vida. Perderse involuntariamente eventos con amigos y familiares puede tensar sus relaciones o incluso provocar una pérdida de confianza. Perder la noción del tiempo al concentrarse en una sola tarea puede hacer que te olvides del resto de las cosas que habías planeado para el día, echando por tierra toda tu agenda.

Acá tenés algunos consejos que te van a ayudar a gestionar tu tiempo si sufrís de ceguera temporal pero no estás seguro de cómo gestionarlo eficazmente, controlar tus citas o plazos o evitar comprometerte con cosas que no podes terminar:

  • Creá calendarios digitales y listas de tareas: Considerá la posibilidad de utilizar un calendario digital para controlar todas tus citas, plazos y eventos. Después de añadir tus responsabilidades al calendario, podés programarte recordatorios con antelación: tantos o tan pocos como consideres necesario para recordarte cuándo tienes que hacer las cosas o salir para tus citas. Revisá tu agenda todos los días para asegurarte de que estás al tanto de todos tus próximos plazos y eventos.
  • Programá temporizadores y alarmas para las distintas tareas: Si le cuesta perder la noción del tiempo mientras realiza diferentes tareas, considerá la posibilidad de establecer alarmas y temporizadores que le recuerden que debe tomarse descansos. Una gran técnica para trabajar y estudiar con eficacia es la técnica Pomodoro, que consiste en 25 minutos de trabajo o estudio concentrado seguidos de un descanso de 5 minutos. Con estos intervalos, tienes tiempo para tomarte un respiro y, al mismo tiempo, te aseguras de que no estás perdiendo horas de tu agenda en una sola tarea.
  • Dividí tus tareas en partes más pequeñas: Si con frecuencia pospones las grandes tareas por la incertidumbre de cuánto tiempo te llevará hacerlas, considera la posibilidad de dividirlas en tareas más pequeñas y manejables, y programa un temporizador para cuando tengas que hacerlas. Hacé estas pequeñas tareas de una en una. Si terminas todas las pequeñas tareas a tiempo, estupendo. Si no, al menos sabrás que has hecho progresos en la tarea que estabas aplazando.
Perder la noción del tiempo al concentrarse en una sola tarea puede hacer que te olvides del resto de las cosas que habías planeado para el día, echando por tierra toda u agenda.

Conclusión

La ceguera temporal puede convertir tus rutinas diarias en un caos si no cuentas con técnicas de gestión eficaces. Puede desbaratar tu planificación, causar estragos en tu agenda e incluso afectar a tu bienestar emocional. Sin embargo, si prestás atención a los signos y síntomas de la ceguera del tiempo y da pequeños pasos para gestionar tu tiempo de forma más eficaz, podrás recuperar esa sensación tan necesaria de control sobre tu vida.

*Con información de Forbes US