¿Cuánto cuesta recibir al papa en Uruguay y quien aporta el dinero?
La visita de León XIV tiene un presupuesto estimado de US$2,7 millones, que la Iglesia católica cubre con una rifa, colectas, aportes de instituciones, mecenas y empresas. La vigilia en el Centenario y las misas en Paysandú y Florida concentran la mayor parte del gasto.

Entre el 6 y el 8 de noviembre, el papa León XIV recorre Montevideo, Paysandú y Florida en la primera visita de un pontífice a Uruguay desde las de Juan Pablo II en 1987 y 1988. Detrás de la vigilia y las misas hay una operación con presupuesto propio. Según la información publicada por la Iglesia católica en el sitio oficial de la visita, el costo estimado ronda los US$2,7 millones, IVA incluido.

La cifra cubre la organización y el desarrollo de los encuentros pastorales. El vuelo papal queda afuera, igual que la seguridad, el protocolo y las actividades institucionales, que corren por cuenta de las autoridades públicas, ya que León XIV llega al país como papa y también como jefe de Estado.

Dónde va el dinero

Armar celebraciones multitudinarias implica levantar escenarios, sistemas de sonido, pantallas, iluminación, baños y servicios, además de resolver la producción audiovisual, la transmisión y la logística de cada encuentro.

Según la agencia EFE, el rubro más caro es la vigilia del sábado en el Estadio Centenario, con un costo aproximado de US$660.000. El estadio tiene una capacidad prevista para unas 60.000 personas, con entrada gratuita. Le siguen la misa en Paysandú, en torno a los US$550.000, y la celebración en Florida por la fiesta de la Virgen de los Treinta y Tres, patrona del Uruguay, que ronda los US$470.000. A eso se suman unos US$300.000 para comunicaciones, que incluyen la difusión y la televisación de los encuentros en Uruguay y en el exterior.

Esos cuatro rubros suman cerca de US$1,98 millones sin IVA. La Iglesia aclara que los montos son estimativos y que el presupuesto global puede ajustarse a medida que avance la organización.

Una rifa con diez autos

Como no se venden entradas y la colaboración económica es voluntaria, el financiamiento se apoya en cinco fuentes, que son la colecta en parroquias y comunidades, los aportes de instituciones católicas, una rifa, las donaciones de mecenas y el patrocinio de empresas.

La rifa "Una gran alegría" es la principal apuesta. Ofrece 14 premios, entre ellos un apartamento, diez automóviles y tres viajes para dos personas a Roma. Cada número cuesta $2.000 y la meta es vender 40.000, lo que equivale a $80 millones. Según EFE, la organización espera recaudar con la rifa hasta US$1,6 millones en un escenario optimista. El sorteo está previsto para el 8 de diciembre, un mes después de que el papa deje el país, por lo que parte del presupuesto depende de ventas que pueden cerrarse después de la visita.

Las otras fuentes aportan montos menores. Hasta el 12 de octubre, la colecta en las comunidades había reunido unos US$100.000 y las instituciones católicas, entre ellas congregaciones y comunidades, unos US$300.000. EFE cita a Sebastián Pinazzo, coordinador adjunto de la visita, quien estimó que la colecta en comunidades e instituciones aportaría unos US$300.000, alrededor del 10% del costo total. Pinazzo dijo además que espera aportes del Estado, aunque no precisó montos.

La información oficial no detalla quiénes son los mecenas ni las empresas patrocinadoras, ni cuánto aporta cada uno. Como gesto de agradecimiento, el papa saludará personalmente a algunos voluntarios, trabajadores públicos, autoridades y donantes.

Auditoría y rendición de cuentas

La administración de los fondos cuenta con la auditoría externa de Grant Thornton, que debe dar garantías sobre los ingresos y egresos vinculados a la visita. Además, la organización se comprometió a presentar al cierre del viaje un informe de transparencia con los fondos recibidos y los gastos realizados.

Más allá de las cuentas de la Iglesia, la visita mueve a otros sectores. Según EFE, en Paysandú y Florida ya no queda disponibilidad hotelera, hay unas 40 agencias de viajes uruguayas y al menos 12 argentinas confirmadas, y se esperan entre 30.000 y 40.000 visitantes.

A escala regional, la agencia estima que la gira por Uruguay, Argentina y Perú generará un movimiento económico de unos US$500 millones. En Perú, la Cámara de Comercio y Producción de Lambayeque calcula 500 millones de soles (US$144 millones) solo para la región de Chiclayo, donde León XIV fue obispo. En Argentina, las proyecciones basadas en el gasto turístico relevado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa apuntan a unos US$270 millones, y en Luján una noche de alojamiento pasó de unos US$200 habituales a un mínimo de US$1.500.

En Uruguay, el número final de la visita se conocerá con el informe de transparencia que la Iglesia prometió presentar una vez que termine el viaje.