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Usar la IA para elegir acciones puede ser un mal negocio para inversores minoristas

Joel Shulman

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Ante la misma consulta, ChatGPT y Claude recomendaron prácticamente los mismos cinco gigantes tecnológicos. Seguir las sugerencias más populares implica el riesgo de pagar precios demasiado altos y pasar por alto otras oportunidades.

6 Noviembre de 2026 08.06

Hace unas semanas, un amigo le pidió a ChatGPT que le recomendara una ruta de senderismo para disfrutar de los paisajes. La herramienta le sugirió un recorrido de unos 2,4 kilómetros, pero cuando llegó al lugar se encontró con una multitud de personas que avanzaban en fila, prácticamente hombro con hombro, por un sendero rodeado de árboles. El camino ofrecía sus mejores vistas recién al llegar a la cima, por lo que había que recorrer casi todo el trayecto para disfrutar del paisaje.

En lugar de sumarse a la multitud, mi amigo decidió explorar los alrededores. Cruzó la calle hacia una estación de esquí y descubrió un camino que subía por la montaña y ofrecía vistas panorámicas durante todo el recorrido. Era una alternativa mucho más atractiva que ChatGPT ni siquiera le había mencionado.

Esta experiencia ilustra uno de los riesgos de utilizar la inteligencia artificial para tomar decisiones financieras, sobre todo al momento de elegir qué acciones comprar. Aunque estas herramientas pueden analizar grandes cantidades de información y ofrecer recomendaciones en segundos, eso no significa que sean capaces de identificar las mejores oportunidades de inversión ni de anticipar con certeza lo que ocurrirá en el mercado.

¿Qué es el trading de acciones con IA?

Herramientas como ChatGPT y Claude permiten analizar estados financieros, resumir presentaciones de resultados, comparar empresas y recomendar acciones en cuestión de segundos. Lo que antes podía llevar varias horas de investigación ahora puede resolverse con una sola consulta. Sin embargo, esta facilidad también plantea una pregunta: ¿qué pasa cuando millones de inversores utilizan las mismas herramientas para preguntar cuáles son las mejores acciones para comprar?

ChatGPT. - Foto: Unsplash.
Antes de comprar una acción recomendada por un chatbot, conviene conocer los criterios y la información que respaldan esa sugerencia. (Foto: Unsplash)

Para comprobarlo, un colega y yo consultamos por separado a ChatGPT y Claude con la misma pregunta: "¿Cuáles son las mejores acciones estadounidenses de crecimiento y gran capitalización para comprar ahora?". En mis dos consultas, las recomendaciones fueron exactamente las mismas. Mi colega también recibió una lista idéntica en una de sus búsquedas, mientras que en la otra aparecieron algunas diferencias menores. Las cinco empresas que más se repitieron fueron Nvidia, Microsoft, Alphabet, Meta y Amazon.

Todas son grandes compañías, pero justo ahí está el problema. La IA recomendó cinco de las empresas más conocidas y seguidas del mercado. Aunque invertir en ellas puede ser una decisión razonable, ¿qué ventaja tiene un inversor si recibe prácticamente las mismas recomendaciones que millones de personas? Que una empresa tenga un negocio exitoso no implica necesariamente que sus acciones sean una buena inversión.

Comparación entre la IA y la inversión tradicional en acciones

Cuando muchos inversores compran las mismas acciones, suele producirse un fenómeno conocido. Quienes invierten primero pueden beneficiarse de la suba de los precios a medida que llegan nuevos compradores. En cambio, los que ingresan más tarde terminan pagando valores más altos, impulsados por el entusiasmo del mercado. 

Así, las posibilidades de obtener ganancias dependen cada vez más de que otras personas estén dispuestas a comprar esas acciones a precios aún más altos, y no tanto de una mejora en los resultados de las empresas. El problema aparece cuando cambia el ánimo de los inversores y muchos intentan vender al mismo tiempo.

Por qué usar la IA para elegir acciones puede ser un mal negocio. - Foto: Forbes US traducida con IA.
(Foto: Forbes US traducida con IA)

Existen investigaciones que advierten sobre este riesgo. En un estudio publicado en 2022 en el Journal of Finance, Brad Barber, Xing Huang, Terrance Odean y Christopher Schwarz descubrieron que las acciones más compradas cada día por los usuarios de Robinhood registraban, en promedio, un rendimiento 4,7 % inferior durante las siguientes 20 jornadas bursátiles. 

Aunque el estudio analizó las operaciones realizadas a través de una plataforma de inversión y no las recomendaciones de inteligencia artificial, el riesgo es similar. Cuando demasiadas personas compran las mismas acciones, quienes llegan más tarde pueden terminar sufriendo pérdidas importantes.

Sin embargo, el impacto no es igual en todas las empresas. Si un chatbot recomendara a un millón de personas comprar acciones de Apple, es posible que esas operaciones apenas influyeran en el volumen diario de negociación, debido al tamaño de la compañía. En cambio, cuando se trata de empresas más pequeñas o de acciones que se negocian con menor frecuencia, una gran cantidad de compradores puede provocar subidas importantes de precios. 

De todos modos, las grandes tecnológicas tampoco están exentas de riesgos, ya que la acumulación de inversiones en las mismas compañías puede llevar sus valoraciones a niveles excesivos.

La inteligencia artificial generativa es eficaz para recopilar, procesar y organizar información ya conocida. Sin embargo, en la bolsa, las mejores oportunidades suelen surgir cuando un inversor logra identificar algo que el resto del mercado todavía no tuvo en cuenta. Por eso, encontrar las acciones que todos recomiendan no es lo mismo que descubrir aquellas que podrían subir de precio antes de que los demás inversores reconozcan su potencial.

Cómo utilizar la IA para invertir en bolsa

Acercamiento a una pantalla de computadora que muestra la interfaz de ChatGPT en un entorno oscuro. (Foto: Pexels) - Foto: Pexels.
El tiempo que ahorra la IA en las tareas de investigación puede aprovecharse para contrastar fuentes y revisar los datos disponibles. (Foto: Pexels)

Aunque la inteligencia artificial no puede predecir con certeza qué acciones subirán de precio, puede ser una herramienta muy útil para los inversores. Su principal ventaja está en facilitar el análisis de las empresas, comparar sus resultados e identificar oportunidades y riesgos que ayuden a tomar decisiones de inversión mejor fundamentadas.

Cómo identificar oportunidades y riesgos en miles de empresas

La inteligencia artificial permite analizar miles de empresas en cuestión de segundos y comparar indicadores como la rentabilidad, el crecimiento de los ingresos, el flujo de caja, el endeudamiento y las previsiones de ganancias. De esta manera, puede ayudar a identificar oportunidades de inversión y detectar señales de alerta que podrían pasar desapercibidas en un análisis tradicional.

Por ejemplo, si una empresa tecnológica empieza a aumentar sus gastos mucho más rápido que sus ingresos, la IA puede detectar esa diferencia y ayudar a evaluar si las expectativas sobre su futuro son realistas. También permite identificar compañías cuyas acciones cotizan a precios elevados que solo se justifican si se cumplen proyecciones de crecimiento demasiado optimistas.

El caso de CoreWeave muestra la importancia de prestar atención a estos indicadores. Hasta hace poco, esta compañía de centros de datos era una de las favoritas de Wall Street y sus acciones registraban fuertes subas. Sin embargo, su creciente endeudamiento y el aumento de los costos de financiación comenzaron a generar preocupación entre los inversores, con diferenciales de crédito que se acercaban a niveles críticos. 

Disposición plana de documentos de análisis del mercado de valores con lupa, bolígrafos y gafas.
El entusiasmo de los inversores puede convivir con problemas financieros que ponen en duda la capacidad de crecimiento de una compañía. (Foto: Pexels)

Al momento de escribir este artículo, empresas como Anthropic y OpenAI también enfrentan cuestionamientos sobre su capacidad para sostener el crecimiento de sus niveles de deuda y financiar las inversiones previstas para los próximos años.

Análisis del sentimiento del mercado

La IA también permite analizar cómo evoluciona el discurso de una empresa a lo largo del tiempo. Al comparar sus presentaciones de resultados, documentos regulatorios y declaraciones de los directivos, puede detectar nuevas preocupaciones o cambios en las expectativas sobre el negocio. 

Sin embargo, la percepción de los inversores no siempre refleja el valor real de una compañía. A veces, las mejores oportunidades de inversión aparecen precisamente cuando el mercado es pesimista sobre su futuro.

Mayor disciplina al invertir

Los sistemas automatizados pueden monitorear las condiciones del mercado, ejecutar órdenes de compra y venta y aplicar reglas para limitar los riesgos. Sin embargo, operar más rápido no significa invertir mejor. Si una estrategia está mal diseñada, la automatización también puede acelerar las pérdidas.

SE PUEDE USAR/Mercado, acciones - Foto: Pexels.
Una operación puede ejecutarse correctamente y aun así generar pérdidas si la decisión de inversión fue equivocada. (Foto: Pexels)

Por eso, una de las mejores maneras de aprovechar la IA es usarla para cuestionar las decisiones de inversión antes de implementarlas. En lugar de pedirle únicamente argumentos a favor de comprar una acción, conviene hacerle preguntas que permitan identificar posibles problemas.

  • ¿Qué condiciones deberían cumplirse para justificar el precio actual de las acciones de esta empresa?
  • ¿Cuáles son los argumentos más sólidos en contra de invertir en esta compañía, según sus dos últimos informes anuales?
  • ¿Cuáles son los supuestos más débiles de las previsiones del mercado y qué factores podrían hacer que no se cumplan?

Cómo incorporar la IA al proceso de inversión

Para aprovechar la inteligencia artificial al invertir en bolsa, es importante trabajar con información actualizada y no aceptar sus respuestas sin cuestionarlas. Los resultados de una empresa, sus planes de inversión o sus previsiones pueden cambiar de un trimestre a otro y modificar las expectativas del mercado.

Para incorporar estas herramientas al análisis de inversiones, se pueden seguir cuatro pasos:

  1. Analizar los resultados financieros más recientes: pedile a la IA que revise los últimos balances, documentos regulatorios y presentaciones de resultados de una empresa. El objetivo es identificar cómo evolucionaron sus ingresos, márgenes de rentabilidad, flujo de caja y previsiones de crecimiento. Después, verificá los datos más importantes en los documentos originales.
  2. Comparar la empresa con sus competidores: usa la IA para analizar las diferencias de rentabilidad, crecimiento, endeudamiento e inversiones entre compañías del mismo sector. También es importante tener en cuenta que no todas tienen el mismo modelo de negocio ni utilizan los mismos criterios contables, por lo que algunas comparaciones pueden resultar engañosas. Verificá siempre la información antes de sacar conclusiones.
  3. Evaluar si el precio de las acciones está justificado: compará la valoración de una empresa con la de sus competidores y con sus propios antecedentes. La IA puede ayudar a determinar qué resultados necesitaría alcanzar para justificar su cotización actual y qué ocurriría si sus ingresos crecieran menos de lo esperado, sus márgenes se redujeran o sus gastos aumentaran.
  4. Actualizar el análisis cuando cambian las condiciones: las perspectivas de una empresa pueden verse afectadas por nuevos competidores, cambios en el mercado o decisiones de sus directivos. La IA puede ayudar a identificar estos riesgos y revisar las expectativas después de anuncios importantes. Sin embargo, la decisión final de comprar o vender una acción debe recaer siempre en el inversor.

Riesgos y desventajas de utilizar IA para invertir 

Un primer plano de la pantalla de una computadora con un menú en ella
La calidad de un análisis financiero depende de la información utilizada y de la posibilidad de comprobar sus resultados. (Foto: Unsplash)

La IA puede analizar cómo se comportaron las empresas durante recesiones, cambios en las tasas de interés, transformaciones tecnológicas y períodos de alta volatilidad. Sin embargo, lo que ocurrió en el pasado no necesariamente volverá a repetirse. La aparición de nuevos competidores o los cambios en las políticas económicas pueden modificar por completo las perspectivas de una compañía. Por eso, los análisis basados en datos históricos pueden perder validez cuando las condiciones del mercado cambian.

Otro riesgo es que la IA suele presentar sus respuestas con mucha seguridad, incluso cuando utiliza información incompleta o se basa en supuestos insuficientemente respaldados. Esto puede resultar engañoso para los inversores, ya que una explicación detallada y convincente puede generar una confianza excesiva en sus conclusiones. Que una recomendación parezca sólida no significa necesariamente que sea correcta.

Por eso, es fundamental distinguir entre los datos comprobados, las estimaciones y los aspectos que todavía generan incertidumbre. Interpretar esa información y evaluar cuánto peso darle a cada elemento requiere experiencia y criterio propio, algo que no puede sustituirse por una simple consulta a la inteligencia artificial.

La importancia de pensar de manera diferente

Los chatbots suelen basar sus recomendaciones en empresas muy conocidas y sobre las que existe abundante información disponible. Sin embargo, algunos de los factores que pueden determinar el éxito futuro de un negocio son más difíciles de identificar mediante los análisis tradicionales y, por lo tanto, pueden pasar desapercibidos.

interfaz gráfica de usuario, aplicación
Los balances permiten evaluar el desempeño de una empresa, pero no siempre ofrecen una visión completa de sus perspectivas. (Foto: Unsplash)

Después de más de tres décadas dedicadas al análisis de empresas emprendedoras y a la gestión de inversiones, comprobé que algunas de las mejores oportunidades surgen precisamente de esas características menos evidentes. En mi trabajo, presto atención a lo que denomino el Factor Emprendedor, que considera la influencia de un CEO que también es fundador de la compañía, así como su capacidad para tomar decisiones, impulsar la innovación y adaptar el negocio a nuevas circunstancias.

Estas cualidades no siempre se reflejan en los balances ni en las previsiones de los analistas. Sin embargo, un inversor experimentado puede reconocer cuándo un equipo directivo tiene la capacidad de desarrollar nuevos mercados, transformar su modelo de negocio o construir ventajas competitivas antes de que dichos avances se traduzcan en mejores resultados financieros.

En definitiva, una buena inversión no depende solamente de la calidad de una empresa, sino también de cuánto puede superar las expectativas que el mercado tiene sobre ella. Una compañía con excelentes resultados puede ofrecer pocas oportunidades si sus acciones ya cotizan a precios demasiado elevados. Por el contrario, otra menos popular puede resultar atractiva si sus perspectivas son mejores de lo que creen los inversores. Identificar esas diferencias requiere experiencia, pensamiento independiente y una evaluación cuidadosa del precio de las acciones.

¿Conviene utilizar la inteligencia artificial para invertir?

Acciones. (Foto: Pexels) - Foto: Pexels.
Una acción ampliamente recomendada puede ofrecer pocas oportunidades de ganancia si su precio ya refleja expectativas demasiado elevadas.  (Foto: Pexels)

Sí, siempre que se utilice como una herramienta de apoyo y no como un sustituto del criterio del inversor. Su principal valor está en ayudar a evaluar distintas alternativas, cuestionar decisiones y detectar aspectos que podrían pasar desapercibidos durante una investigación.

En lugar de pedirle a ChatGPT o Claude una lista de acciones para comprar, es más útil consultarles qué factores podrían afectar el desempeño de una empresa, qué riesgos enfrenta o qué tendría que ocurrir para justificar su cotización actual. De esta manera, la IA puede aportar información valiosa sin asumir la responsabilidad de decidir dónde invertir.

A medida que se extienda el uso de la inteligencia artificial, es probable que cada vez más inversores lleguen a conclusiones similares y concentren su dinero en las mismas compañías. El desafío será identificar cuándo una acción ya está demasiado cara, incluso si la empresa tiene buenas perspectivas, y encontrar oportunidades que todavía no recibieron tanta atención. 

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

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