Semana de euforia en Wall Street: una racha récord, furor por la IA y el efecto millonario para Dell
El S&P 500 encadenó nueve semanas de subas, la racha más larga desde 2023, impulsada por el furor por la inteligencia artificial y el desplome del petróleo. El salto histórico de Dell y anuncios que dan esperanzas de un acuerdo para extender el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán impulsan los mercados

Wall Street atraviesa una de sus rachas más fuertes en años. Las acciones estadounidenses completaron su novena semana consecutiva de ganancias, la serie más larga desde diciembre de 2023. El S&P 500 subió 1,4% en la última semana y acumula un avance de 16% desde fines de marzo, mientras que el Nasdaq Composite —dominado por tecnológicas— trepó casi 25% en el mismo período.

El contexto combina dos impulsores claros. Por un lado, el entusiasmo por la inteligencia artificial (IA) y su impacto en los balances de empresas clave de tecnología, desde fabricantes de chips hasta operadores de centros de datos. Por otro, las señales políticas de que Estados Unidos e Irán se acercan a un acuerdo para extender el alto el fuego iniciado el 8 de abril y reabrir el estrecho de Ormuz, por donde circulaba un quinto del petróleo mundial antes de la guerra.

La terminal petrolera de la isla de Kharg transporta el petróleo iraní al mercado mundial. (Getty Images)

La expectativa de un acuerdo para normalizar el tráfico por el estrecho se tradujo en un ajuste fuerte del crudo. El Brent, referencia internacional, cayó 11% en la semana, hasta U$S 92,05 por barril, su nivel más bajo en seis semanas. Menor presión por costos energéticos y un shock de ganancias impulsado por la IA crearon el clima ideal para que los índices estadounidenses marcaran nuevos máximos.

Dell: resultados “históricos” y apuesta por la IA

En este tramo del rally, Dell Technologies se convirtió en el símbolo de la ola de IA. La acción subió 33% en una sola rueda, luego de que la compañía publicara resultados que los medios especializados describieron como “blockbuster” y que analistas de Bank of America calificaron de “históricos”.

En su primer trimestre fiscal, Dell informó que sus ventas crecieron 88%, hasta U$S 43.800 millones, frente al mismo período del año anterior. Para el ejercicio completo, la empresa proyecta ingresos de hasta U$S 169.000 millones, muy por encima de los U$S 142.000 millones que esperaba el consenso de mercado.

El dato más llamativo del balance está en los servidores de IA, equipados con chips de Nvidia. Los ingresos de esa línea se dispararon 757%, hasta U$S 16.100 millones en el trimestre. “La oportunidad de la IA no muestra signos de desaceleración”, afirmó Jeff Clarke, vicepresidente y chief operating officer de Dell, al presentar los resultados.

Michael Dell se convirtió en la sexta persona más rica del mundo.

El mercado respondió en consecuencia. Bank of America proyectó que el papel podría subir hasta U$S 500 por acción; el viernes cerró en U$S 420,91, con una ganancia aproximada de 225% desde comienzos de año. Otros medios, como Reuters y Yahoo Finance, destacaron que el desempeño de Dell fue uno de los principales motores de la suba de Wall Street en la última semana.

Semiconductores en máximos desde la era puntocom

La ola de IA también se refleja en el Philadelphia Semiconductor Index, que agrupa a 30 de los mayores fabricantes de chips listados en Estados Unidos. El indicador sube 81% en lo que va del año y se encamina a su mejor retorno desde la burbuja puntocom de comienzos de los 2000.

El fuerte repunte de la demanda de memoria y soluciones de almacenamiento elevó con fuerza las valuaciones del sector. Las acciones de SK Hynix, Micron y Samsung subieron 1.000%, 900% y 470% respectivamente en los últimos 12 meses, mientras que los rivales de Nvidia, AMD e Intel, avanzaron 350% y 490% en el mismo período.

Tanto The Wall Street Journal como Reuters remarcan que este comportamiento se apoya en la expectativa de varios años de inversión sostenida en infraestructura de IA —desde centros de datos hasta redes— por parte de grandes tecnológicas y empresas de nube.

El contrato del Pentágono y la lectura del mercado

Más allá de los resultados financieros, Dell sumó otro driver relevante: el Departamento de Defensa de Estados Unidos le adjudicó un contrato de U$S 9.700 millones para “simplificar y consolidar la adquisición de software” en el Pentágono, la comunidad de inteligencia y la Guardia Costera.

Según documentos oficiales citados por Reuters y CNBC, el acuerdo a cinco años —conocido como Core Enterprise Technology Agreement— busca unificar licencias de Microsoft 365, servicios de nube y software on‑premises en una única estructura, con el objetivo de reducir la “dispersión de licencias” y recortar costos en toda la estructura militar. Para Dell, el contrato refuerza su rol como proveedor estratégico de infraestructura y servicios de software para el sector público estadounidense.

Michael Dell (Photo by Carolyn Van Houten/The Washington Post via Getty Images)

Además, el los diarios The Washington Post y el británico Financial Times recordó que las declaraciones financieras del presidente Donald Trump, divulgadas a mediados de mayo, registran la compra de acciones de Dell por un monto de entre U$S 1 millón y U$S 5 millones el 10 de febrero. Desde entonces, la acción subió alrededor de 225%, impulsada por el boom de IA y por la noticia del contrato con el Pentágono. Son datos públicos que el mercado incorpora al analizar la trayectoria reciente del papel.

Qué implica este contexto para inversores de la región

Para los inversores locales que miran Wall Street como vía de dolarización y diversificación, el escenario plantea una mezcla de oportunidades y desafíos:

Un S&P 500 con nueve semanas al alza y un avance de 16% en dos meses, apoyado en ganancias corporativas robustas en tecnología y expectativas de menor riesgo geopolítico.

Un Nasdaq que sube casi 25% en el mismo lapso, empujado por IA, semiconductores y empresas ligadas a infraestructura digital.

Valuaciones exigentes en compañías como Dell, Nvidia, SK Hynix o Micron, con crecimientos de ingresos de tres dígitos en áreas específicas como servidores de IA y memoria.

Un petróleo que retrocede 11% en la semana hasta alrededor de U$S 92 el Brent, lo que alivia expectativas de inflación pero sigue en niveles altos respecto de años previos.

En términos de estrategia, la clave para gestores y ahorristas locales es diferenciar entre empresas con modelos de negocio sólidos y capacidad de convertir la ola de IA en flujo de caja sostenido, y aquellas cuyo rally se apoya más en expectativas que en fundamentals. La historia reciente —de las puntocom a las criptomonedas— muestra que las grandes transformaciones tecnológicas conviven con ciclos de sobreoptimismo y correcciones.

Mientras “la oportunidad de la IA no muestra signos de desaceleración”, como afirma Jeff Clarke, el desafío para quienes invierten desde mercados emergentes será capturar parte de ese crecimiento manteniendo una disciplina básica: mirar más allá del titular, analizar balances y evitar confundir una tendencia estructural con una valoración sin margen de error.

Fuentes: Reuters, Financial Times, The Washington Post, WSJ, Forbes US