El nuevo régimen de franquicias para compras en el exterior entra en vigor el viernes 1° de mayo de 2026, pero el camino hasta ahí estuvo lejos de ser prolijo. En el lapso de dos días, la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) primero habilitó y luego acotó uno de los beneficios más esperados por los consumidores uruguayos: la exoneración del IVA en compras de hasta US$ 800 desde Estados Unidos.
El resultado es un esquema más complejo de lo que muchos esperaban, con varias condiciones que vale la pena entender bien antes de hacer clic en "comprar".
Qué cambió y por qué el sector se alarmó
El miércoles 22 de abril, Aduanas comunicó que Tiendamia (la plataforma uruguaya líder en compras internacionales, fundada en 2014) quedaba habilitada para exonerar del IVA todas las compras provenientes de Estados Unidos de hasta US$ 800. La noticia se difundió rápidamente ya que la empresa lo comunicó por mail, en su sitio web y a través de influencers con comisiones de ventas y, según informó El Observador, muchos usuarios comenzaron a comprar anticipando el beneficio.
Dos días después, el viernes 24, la DNA publicó la Resolución General 11 y cambió las reglas: la exoneración del IVA quedó limitada solo a compras de hasta US$ 200 con origen en EE.UU. Por encima de ese monto (y hasta los US$ 800 del cupo anual), el IVA del 22% se aplica sobre el total de la compra. No sobre el excedente sino sobre el total.
Quienes habían comprado durante esas 48 horas bajo el esquema original no se vieron perjudicados ya que Tiendamia les confirmó por correo que sus órdenes seguirían sin IVA. Pero la incertidumbre ya estaba instalada.
Por su parte, la Cámara Uruguaya de Couriers (que agrupa a empresas como Aerobox, BuyBox, Miami Box, PuntoMío y Urubox, entre otras) salió a pedir explicaciones. Tras una reunión con Aduanas el 28 de abril, se logró una concesión parcial: la exigencia de registro en Uruguay para empresas estadounidenses que quieran acceder al beneficio impositivo fue prorrogada hasta el 1° de julio. Era uno de los requisitos que hacía casi imposible aplicar la exoneración en la práctica.
Cómo funciona el nuevo régimen, punto por punto
A partir del 1° de mayo, cada persona física en Uruguay contará con un cupo anual de US$ 800 para compras en el exterior, distribuido en un máximo de tres envíos. Ese saldo se va descontando con cada compra y no se renueva hasta enero del año siguiente. Importante: las compras realizadas antes del 1° de mayo también cuentan para el cupo 2026.
El cupo se calcula sobre el valor del producto, sin incluir el costo de envío. El peso máximo por paquete es de 20 kilos. Libros, CD, DVD y cassettes no consumen cupo.
El esquema de IVA quedó así: Compras de hasta US$ 200 desde vendedores con sede fiscal en EE.UU.: sin IVA. Compras de entre US$ 200 y US$ 800 desde EE.UU.: IVA del 22% sobre el total. Compras desde cualquier otro país: IVA del 22%, sin importar el monto.
Hay una novedad positiva que se pierde en el ruido y es que con el nuevo régimen, ya no se paga despacho de importación en compras de hasta US$ 800 y 20 kg. Antes, ese trámite era un costo adicional. Ahora, solo se abona el IVA que corresponda y el paquete entra al país sin más gestiones.
Un sector que pide reglas claras
El resultado concreto de la reunión entre la cámara y y Aduanas fue la prórroga hasta el 1° de julio del requisito de registro en Uruguay para empresas estadounidenses que quieran acceder al beneficio impositivo. Ese punto era uno de los principales obstáculos prácticos ya que sin él la exoneración quedaba en el papel. La Cámara fue clara en precisar que esto no implica una postergación del nuevo régimen (que arranca igual este viernes), sino únicamente la suspensión transitoria de ese requisito puntual.
Para determinar si una compra aplica a la exoneración, se tomará como referencia el vendedor que figure en la factura y se verificará si tiene sede fiscal en EE.UU. Es un mecanismo sencillo en teoría, pero que todavía no tiene un procedimiento del todo definido en la práctica.
Tiendamia, por su parte, respondió públicamente reconociendo el ajuste y comprometiéndose a mantener a sus clientes informados. La empresa asegura contar con la infraestructura tecnológica para adaptarse a cambios normativos con rapidez.