Esta familia italiana convirtió su farmacia en un gigante de US$ 2.500 millones y ahora se lanza a EE.UU.
Tras más de un siglo de historia en Italia, los Angelini aceleraron su expansión internacional con la compra de Catalyst y una fuerte apuesta por tratamientos para enfermedades raras.

Durante más de 100 años, la multimillonaria familia Angelini manejó desde su sede en Roma un imperio concentrado principalmente en Europa. El grupo desarrolló medicamentos como el equivalente italiano del Tylenol y el antidepresivo trazodona, además de negocios de robótica, bodegas y una empresa conjunta con Procter & Gamble para comercializar pañales Pampers y otros productos de consumo en Italia.

Pero el rumbo empezó a cambiar después de que el exbanquero y profesor de Derecho, Sergio Marullo di Condojanni se casó en 2017 con Thea Paola Angelini, actual accionista controlante y representante de la cuarta generación de la familia. A partir de ahí, ambos trazaron un plan para expandir Angelini Pharma, el negocio farmacéutico del grupo. Para 2024, la mira ya estaba puesta en el mercado farmacéutico más grande e innovador del mundo: Estados Unidos.

Marullo di Condojanni, de 48 años, explicó a Forbes que, desde el principio, tuvo claro que EE.UU. era un mercado imprescindible para cualquier compañía del sector farmacéutico.

En noviembre pasado, Marullo di Condojanni puso la mira en Catalyst Pharmaceuticals, una biotecnológica con sede en Coral Gables, Florida, especializada en enfermedades raras y que por entonces cotizaba en bolsa. Durante un encuentro con su CEO, Rich Daly, en el exclusivo hotel Chancery Rosewood, en Grosvenor Square, Londres, donde antes funcionó la embajada de Estados Unidos, el empresario italiano buscó acercar posiciones.

La sintonía apareció rápido: ambos compartían una visión similar sobre el desarrollo de medicamentos y detectaron que sus compañías podían complementarse. Catalyst tenía su foco en Estados Unidos y en enfermedades neurológicas y neuromusculares raras, mientras que Angelini Pharma concentraba su actividad fuera del país en trastornos cerebrales como la epilepsia y la depresión.

 Sergio Marullo di Condojanni se casó en 2017 con Thea Paola Angelini. Foto: oficial de Angelini Pharma.

En mayo, con el respaldo de Blackstone y CDP Equity, de Italia, Angelini Pharma acordó pagar US$ 4.100 millones en efectivo por Catalyst, con una prima respecto de su capitalización bursátil de ese momento. La operación cerró en julio y le dio a la compañía italiana una entrada de peso al mercado estadounidense, además de una presencia mucho mayor en el negocio de las enfermedades raras.

Aunque Angelini es poco conocida en Estados Unidos, cuenta con una extensa historia en Italia. Con ingresos por US$ 1.500 millones antes de la operación con Catalyst, Angelini Pharma representa la mayor parte del grupo familiar Angelini Industries, que registró ingresos totales por unos US$ 2.500 millones el año pasado. 

Forbes estima que Thea Paola Angelini y su familia poseen una fortuna cercana a US$ 10.000 millones. La empresaria, de 39 años, es la accionista controlante, aunque su padre, Francesco Angelini, de 80, conserva una participación minoritaria y derechos económicos adicionales sobre la posición mayoritaria de su hija.

"Los emprendedores empiezan a cambiar la tradición de quedarse en Europa, de quedarse en Italia", señaló Alessandro Zattoni, profesor de estrategia de Luiss Business School, en Roma.

Las empresas familiares muchas veces fracasan o terminan en venta cuando llegan a la tercera generación, y son todavía menos las que sobreviven y prosperan hasta la cuarta. Sin embargo, Thea Paola Angelini, dedicada a la filantropía familiar y quien prefirió no hablar con Forbes, y Sergio Marullo di Condojanni, CEO del holding de Angelini y de Angelini Pharma, tenían ambiciones mucho mayores que administrar una compañía adormecida que generaba caja gracias a medicamentos desarrollados en los años 50 y 60.

Angelini Pharma representa la mayor parte del grupo familiar Angelini IndustriesFoto: Pexels

Marullo di Condojanni señaló que decidieron recuperar la tradición innovadora que la compañía tuvo muchos años atrás. Además de comprar Catalyst, el grupo creó un fondo de riesgo de US$ 350 millones para invertir en startups prometedoras de ciencias de la vida, como Nouscom, con sede en Suiza, que hoy desarrolla una vacuna contra el cáncer.

La expansión a Estados Unidos representa una decisión poco habitual para una empresa italiana. En Italia, la mayoría de las compañías son familiares y muchas concentran sus negocios en Europa. Alessandro Zattoni, profesor de estrategia en Luiss Business School, en Roma, quien escribió un estudio de caso sobre la empresa familiar Angelini, explicó que la nueva generación tenía mayores ambiciones y que los emprendedores comenzaron a dejar atrás la tradición de limitar sus negocios a Italia o al resto de Europa. También señaló que entrar en Estados Unidos supone una apuesta difícil, aunque el éxito permite acceder a un mercado de enorme escala.

En diciembre de 1919, Francesco Angelini, bisabuelo de Thea, tenía 32 años y trabajaba como farmacéutico cuando puso en marcha un pequeño negocio dedicado a producir y vender medicamentos en Ancona, una ciudad portuaria sobre la costa italiana del mar Adriático

Más de un siglo después, Angelini Pharma es conocida principalmente por dos medicamentos: Tachipirina, un antigripal a base de paracetamol que llegó al mercado en la década de 1950, equivalente italiano del Tylenol y uno de los fármacos más vendidos del país; y la trazodona, un antidepresivo que sus investigadores descubrieron en la década de 1960 y que todavía conserva un uso muy extendido.

Marullo di Condojanni señaló que decidieron recuperar la tradición innovadora que la compañía tuvo muchos años atrás. (Pexels)

Con el paso de los años, mientras otras farmacéuticas avanzaban cada vez más en el desarrollo científico, Angelini apostó por introducir mejoras graduales en medicamentos que ya formaban parte de su catálogo.

A la vez, el grupo amplió sus negocios más allá del sector farmacéutico: compró una empresa de fragancias en España y también bodegas en Toscana, donde su Bertani Amarone della Valpolicella recibió una calificación perfecta de 100 puntos del crítico de vinos James Suckling. Francesco Angelini, padre de Thea, tomó las riendas del negocio en 1993 tras la muerte de su propio padre e impulsó varias de esas adquisiciones.

"Decidimos que necesitábamos reavivar la historia de innovación que existió acá muchos años atrás", señaló Sergio Marullo di Condojanni, CEO del holding de Angelini y de Angelini Pharma.

Thea Paola Angelini, graduada en Biología Celular y Molecular en la Universidad Tor Vergata de Roma, inició su carrera como investigadora en los laboratorios de Santa Palomba de la compañía. Desde junio de 2025, ocupa la presidencia de Angelini Holding, el holding de Angelini Industries.

Angelini y Sergio Marullo di Condojanni se conocieron en Roma a través de un amigo en común. Abogado y doctor en Arbitraje Nacional e Internacional por la Universidad Luiss Guido Carli, él trabajó como profesor de Derecho y formó parte del directorio de Banca Aletti, la división de banca privada de Banco BPM Group. Tras casarse en 2017, Marullo di Condojanni se sumó a la empresa familiar. La pareja vive en Roma y tiene tres hijos pequeños.

En 2018, Francesco Angelini, padre de Thea, que entonces tenía poco más de 70 años, le transfirió la participación controlante del negocio. Poco después estalló un conflicto familiar. Maria Gioella Angelini, media hermana mayor de Thea, la acusó de aprovecharse de una persona incapacitada y pidió al Tribunal de Velletri que designara un administrador legal para proteger los intereses de su padre. 

Sin embargo, el tribunal desestimó las acusaciones en septiembre de 2022. En un comunicado publicado entonces, Angelini Industries calificó la decisión como "un decreto de desestimación definitiva" que "determinó la falta de fundamento de las acusaciones". La compañía también aseguró que el proceso judicial "no tuvo impacto" sobre el gobierno de Angelini Industries.

, Marullo di Condojanni reorientó el negocio farmacéutico europeo hacia los trastornos cerebrales (Pexels)

Con la cuarta generación al frente, Marullo di Condojanni reorientó el negocio farmacéutico europeo hacia los trastornos cerebrales, con especial atención en la epilepsia. En 2021, Angelini Pharma compró la biofarmacéutica suiza Arvelle Therapeutics por hasta US$ 960 millones y obtuvo los derechos europeos de su medicamento anticonvulsivo para adultos cuyas convulsiones no responden a otros tratamientos. La epilepsia afecta a más de 50 millones de personas en todo el mundo, entre ellas cerca de 6 millones en Europa.

En mayo de 2025, Angelini Pharma dio otro paso en esa dirección y adquirió por hasta US$ 570 millones los derechos fuera de Estados Unidos de un medicamento para tratar una forma genética y poco frecuente de epilepsia, desarrollado por Grin Therapeutics, con sede en Nueva York

A comienzos de este año, además, anunció una colaboración estratégica de investigación con Quiver Biosciences, una startup de Cambridge, Massachusetts, que utiliza IA para descubrir medicamentos y desarrollar nuevas terapias contra epilepsias de origen genético.

La magnitud de la operación con Catalyst, por US$ 4.100 millones, dejó muy atrás aquellas adquisiciones anteriores y le abrió a Angelini la puerta al mercado de las enfermedades raras. Con tres medicamentos ya comercializados, la compra también elevó de inmediato los ingresos de Angelini Pharma en unos US$ 600 millones, alrededor de un 40%.

El principal de los tres medicamentos comerciales de Catalyst trata una rara enfermedad autoinmune neuromuscular llamada síndrome miasténico de Lambert-Eaton, o LEMS, que provoca debilidad muscular y puede incluso dificultar la respiración o la deglución. La enfermedad es devastadora, pero afecta apenas a 2,8 millones de personas en todo el mundo y a unas 400 en Estados Unidos. Las ventas del tratamiento contra LEMS representaron dos tercios de los US$ 149 millones que Catalyst facturó en el primer trimestre, cerrado el 31 de marzo, antes de la adquisición.

La epilepsia afecta a más de 50 millones de personas en todo el mundo, entre ellas cerca de 6 millones en Europa. (Pexels)

Con tan pocos pacientes, las enfermedades raras conforman un mercado complejo. Sin embargo, esa característica puede abrirle espacio a una nueva compañía. Grandes áreas terapéuticas como el cáncer requieren enormes equipos comerciales para llevar un medicamento al mercado, lo que vuelve mucho más difícil competir contra gigantes farmacéuticos capaces de desplegar semejante estructura. 

En enfermedades raras existen pocas compañías de gran tamaño, y la mayor es Vertex Pharmaceuticals, con una capitalización bursátil de US$ 134.000 millones. Marullo di Condojanni considera que Angelini puede hacerse un lugar y, a partir de ahí, ampliar su presencia.

Un día después del anuncio del acuerdo con Catalyst, Marullo di Condojanni reunió al equipo directivo en la sede de Roma, renovada seis años atrás para convertirla en un moderno complejo de unos 29.700 metros cuadrados, con paredes verdes verticales y jardines. "Todos esperábamos que dijera: 'Bien hecho, hicimos un buen trabajo y ahora podemos relajarnos'", recordó Agnese Cattaneo, directora médica de Angelini. "Dijo: 'Hicieron un gran trabajo, pero, muchachos, quiero ser franco con ustedes. Creo que necesitamos hacer más'", agregó.

Eso suena más propio de un CEO de Silicon Valley que del responsable de una empresa familiar italiana.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com