Tras más de un siglo de historia en Italia, los Angelini aceleraron su expansión internacional con la compra de Catalyst y una fuerte apuesta por tratamientos para enfermedades raras.
Tras su debut el viernes en Nasdaq con una valuación de US$ 600 millones, la biotecnológica Apnimed busca revolucionar el mercado de la apnea del sueño con una pastilla diaria.
El gigante de la IA está apostando fuerte por el sector sanitario, lanzando tres nuevos productos en los últimos seis meses. Pero necesita asegurarse de que ChatGPT sea lo suficientemente preciso para los millones de personas que ya lo utilizan para obtener consejos de salud.
Cadence usa dispositivos remotos y agentes clínicos para detectar señales de riesgo en adultos mayores, reducir internaciones y capturar una porción del enorme gasto sanitario de Medicare.
La alianza con Incyte posiciona a Genesis Molecular AI entre las compañías que buscan transformar el descubrimiento de terapias, con un potencial de más de US$ 1.000 millones en hitos y regalías.
Chai Discovery sumó laboratorios líderes para probar su modelo en el desarrollo de nuevas terapias. En paralelo, la empresa negocia una ronda de capital de riesgo por US$ 400 millones que elevaría su precio implícito a US$ 3.400 millones.
Los fundadores de Assort Health captaron el interés de grandes fondos con una herramienta de IA que ordena la agenda de consultorios, reduce esperas y mejora la atención de pacientes.
Forus alcanzó una valuación de US$ 1000 millones gracias a una tarea menos vistosa: resolver el trabajo administrativo detrás de las recetas para que los pacientes accedan a los medicamentos que necesitan.
Alphabet, empresa matriz de Google, la constituyó como empresa en 2021. La compañía cuenta con una enorme reserva de efectivo, pero mantiene el hermetismo sobre qué fármacos podrían llevar a la etapa clínica.
Ben Liu, CEO de Formation Bio, está convencido de que el principal obstáculo para llevar medicamentos al mercado no es el descubrimiento de fármacos, sino los ensayos clínicos. Con esa idea, reunió a grandes inversores para recaudar unos US$ 615 millones y comprar medicamentos estancados, y usar inteligencia artificial para acelerar las pruebas de estrés.
Certuma salió del anonimato con US$ 10 millones en financiamiento de 8VC y un ambicioso plan para lograr que la IA sea lo suficientemente inteligente —y segura— como para diagnosticar y prescribir tratamientos. Ahora, su fundador debe descifrar cómo convencer a la FDA.
La compañía apuesta por la potencia de los chips de Nvidia para mejorar su investigación y producción, posicionándose a la vanguardia de la tecnología en la industria.
MMI está iniciando ensayos en humanos aprobados por la FDA para drenar las vías del cerebro y de esta formar ralentizar la progresión de la pérdida de memoria.
La reconocida investigadora Jennifer Doudna acelera fondos, crea compañías y empuja cambios regulatorios para que esta tecnología deje de ser una rareza de laboratorio y se convierta en tratamiento accesible para miles de personas.
Después de pasar por quirófano cuatro veces por un error médico, fundó una empresa que cruza millones de datos para señalar a los profesionales que obtienen mejores resultados. Ya consiguió clientes como Mercy y Mohawk, y levantó US$ 118 millones en una ronda liderada por Kleiner Perkins.
Brian Lian dejó las finanzas para meterse de lleno en el negocio de los tratamientos contra la obesidad. Convenció a una farmacéutica de cederle cinco compuestos y hoy lidera una compañía que busca hacerles sombra a los gigantes del sector, con un medicamento experimental que ya está en fase 3.
Reed Jobs fundó Yosemite para invertir en startups e investigadores enfocados en el cáncer. El hijo del creador de Apple busca alcanzar un total de US$ 350 millones y entre los principales aportantes figuran grandes nombres como la farmacéutica Amgen y el hospital Memorial Sloan Kettering.
Impulsado por su obsesión con la cirugía mínimamente invasiva, Fred Moll apuesta millones a una nueva generación de robots quirúrgicos capaces de intervenir con precisión en operaciones complejas, incluso a distancia y sin supervisión directa.
Durante décadas cultivaron un perfil bajo mientras abastecían a hospitales de todo el país. La apertura de su empresa en Wall Street revela por primera vez el tamaño real de su fortuna y marca el cierre de una etapa familiar tras más de un siglo en el rubro.