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Javier Nóblega, CEO de Montevideo City Torque.
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Javier Nóblega, CEO de Montevideo City Torque.
Foto: Gentileza.

Javier Nóblega, CEO de Montevideo City Torque: "El verdadero negocio es la venta de jugadores"

Mariana Malek

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El ejecutivo explica qué hace atractivo al país para los fondos internacionales y por qué el mejor año deportivo de la SAD todavía no se refleja en sus cuentas.

14 Octubre de 2026 08.40

Según el censo de 2023, Uruguay tiene 3.499.451 habitantes, y sin embargo es uno de los grandes proveedores de talento del fútbol mundial. El Observatorio del Fútbol CIES, que releva cada año a los jugadores que compiten fuera del país donde se formaron, ubicó a Uruguay en mayo de 2026 en el puesto 14 entre las naciones exportadoras, con 379 futbolistas repartidos en 135 ligas, 85 más que cinco años antes. 

La formación también aparece en los rankings internacionales. En el informe que el CIES publicó a fines de 2024 sobre los clubes que más futbolistas aportan a las primeras divisiones del mundo, Defensor Sporting ocupaba el sexto lugar, con 87 jugadores surgidos de su cantera, seguido entre los uruguayos por Nacional, con 73 y Danubio, con 63. 

Este modelo de formación y exportación de futbolistas atrae a grupos internacionales y City Football Group fue de los primeros en detectar el fenómeno. Casi una década después su inversión en Uruguay muestra resultados, con el equipo semifinalista de la Copa Sudamericana y segundo en aporte de jugadores a las selecciones juveniles uruguayas

Javier Nóblega, CEO de Montevideo City Torque —equipo administrado por la sociedad anónima deportiva (SAD) propiedad del City Football Group—, encuentra en esa producción una de las tres razones que, a su juicio, explican el interés de los grupos internacionales. "Uruguay es un milagro de producción de futbolistas de elite, que se reitera generación tras generación", dice en diálogo con Forbes Uruguay. Según Nóblega además, en relación con su población, el país tiene más jugadores que ninguno en las cinco grandes ligas europeas. 

Por otra parte, el ejecutivo consideró que la estabilidad que hay en Uruguay es otro de los motivos que capta la atención internacional. Es un país "muy consecuente respecto a la normativa y el apetito para recibir este tipo de inversiones, sea el gobierno que sea". A esto se suma el marco legal de las sociedades anónimas deportivas, que las equipara con las sociedades comerciales de la ley 16.060 y con sus beneficios.

La apuesta del City

El City Football Group eligió Montevideo como su primera apuesta en Sudamérica. Cuando anunció la compra de Torque, en 2017, el entonces CEO del grupo, Ferran Soriano, la justificó como una forma de ampliar las opciones para identificar y desarrollar talento local y sudamericano. 

Tras un camino de subidas y bajadas, fue a comienzos de 2020 que adoptó el nombre de Montevideo City Torque y desde entonces ha conseguido mantenerse en Primera División y clasificar a copas internacionales. 

El grupo nunca informó cuánto pagó ni cuánto invirtió, el dato que sí confirman es que hizo una inversión en infraestructura en el departamento de Canelones de US$ 4,8 millones, donde se construyó el nuevo complejo deportivo del equipo.

Aunque la cifra exacta de la inversión realizada en la última década no es compartida por el equipo por tratarse de una empresa privada, lo que sí exhibe como prueba del balance es la renovación, por 14 años y hasta 2038, de la licencia para gestionar el fútbol de la institución. 

"La clara muestra es la renovación de la licencia del activo fútbol", afirma, y aclara que habla del proyecto y no del balance financiero. En Sudamérica la red del City se completa solo con Bahia del fútbol brasileño y, por ahora, no hay novedades sobre nuevas compras en otros mercados.

Vender es el negocio

El modelo de Montevideo City Torque se apoya en la premisa de que "el verdadero negocio es la venta de jugadores", dice el CEO y asegura que esta afirmación la hace "sin ningún tipo de dudas". Los ingresos comerciales en Uruguay son bajos. Con el nuevo contrato de televisión, que aporta al fútbol uruguayo US$ 67,5 millones por año hasta 2029, cada club de Primera fuera de Nacional y Peñarol recibe US$ 2 millones anuales.

La campaña que el equipo viene realizando en el fútbol internacional de este 2026 ayuda a la situación, dado que la Copa Sudamericana ya le reportó al club unos US$ 3,8 millones en premios, un monto que en el medio local suena a fortuna. No obstante, Nóblega prefiere hacer otra cuenta, la de cuánto queda después de pagar los premios a los futbolistas y los viajes. Superar la fase de grupos, explica, deja "alguito" que alcanza para sostener un mes de funcionamiento.

Sin embargo, en un año de muy buenos resultados deportivos, el equipo todavía no vendió futbolistas, dado que en el período de pases de mitad de año hubo conversaciones e interesados, pero ninguna operación se concretó, lo que incluye el traspaso del extremo argentino Esteban Obregón a Nacional, que estaba en etapas de negociación avanzada. 

"Recién en diciembre o enero del año que viene podremos ver el verdadero resultado financiero de un buen año", anticipa. También pide distinguir entre el valor de mercado que estiman portales como Transfermarkt y lo que efectivamente se cobra. Como ejemplo cita una venta que la prensa registró en US$ 1,9 millones y que, según él, se cerró en US$ 3 millones.

El historial de transferencias muestra cómo funciona el negocio: la primera venta fue la de Nicolás Freire a Pumas en 2019 y la más reciente fue la de Kevin Arévalo, surgido de las formativas, quien emigró al Akron Togliatti del fútbol ruso. 

Además, entre las transacciones exitosas, figuran la de Santiago Rodríguez que llegó desde Nacional y fue vendido a la MLS, y cuando el club estadounidense lo transfirió a Botafogo, Torque cobró un porcentaje de esa segunda operación. También Lucas Villalba, quien también pasó por el equipo tricolor y siguió un camino parecido. 

Esos porcentajes sobre ventas futuras son parte del rendimiento de cada ficha. También hay apuestas que no salen, como la de Nicolás Siri, quien sufrió una lesión grave de rodilla en su mejor momento y terminó quedando libre: "No son productos, son jugadores, son personas", dice Nóblega. "Te puede pasar que no tengan el desarrollo que vos pensás que pueden tener", explicó.

La academia como activo

De todos modos, la compra y venta no es el único pilar del negocio, sino apostar a ser formadores. "Siempre fue el objetivo tener una academia que produzca valor, porque eso es lo único que nos va a dar la sostenibilidad financiera hacia adelante", explica. 

En ese sentido, el indicador que más valora es que hoy son el segundo club con más futbolistas citados a las selecciones juveniles. "Ya no es nuestra opinión, ni una tabla de posiciones, sino la opinión de los técnicos de las selecciones nacionales", sostiene.

En marzo de 2021 el club inauguró la Montevideo City Football Academy, que el grupo presenta como la primera de su tipo en Uruguay y donde conviven el plantel masculino, femenino, juveniles, staff y los proyectos de la fundación. Allí trabaja un equipo con nutricionistas, psicólogos, asistentes sociales, preparadores y técnicos que sigue a cada juvenil mediante un plan de desarrollo individual.

Un CEO diferente

Si bien lleva el título de CEO o director ejecutivo, su propio recorrido ilustra la diferencia con el modelo tradicional corporativo. Nóblega se recibió de abogado hace 14 años y trabajaba en un estudio jurídico cuando Torque necesitó a alguien que oficiara como delegado. 

Durante un tiempo combinó ambos trabajos, hasta que con la llegada del grupo City pasó a dedicarse por completo al fútbol. "A partir de ahí empecé a crecer dentro de la estructura, a medida que el club crecía", recuerda. En febrero de 2024, asumió como director general y, a diferencia de los dirigentes de las asociaciones civiles que ejercen sus cargos de forma honoraria, cobra un sueldo y responde por la estrategia general y por el estado de resultados.

Esa doble responsabilidad tiene un sesgo deportivo inusual, explica, porque en otros equipos los directores generales se concentran en los ingresos comerciales, mientras que en Montevideo City Torque buena parte de las decisiones se juega en la cancha e implican cierta exposición pública. 

"Trabajás como si estuvieras dentro de una pecera", dice, y aclara que lo siente aún en un club chico y en un entorno estable, por lo que imagina que presidir Nacional o Peñarol debe ser "otra cosa absolutamente diferente".

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