El retail mayorista latinoamericano tiene una paradoja difícil de ignorar: más del 60% de sus operaciones ya transcurre por WhatsApp, pero la plataforma funciona como un canal informal, sin procesos ni inteligencia comercial. Los pedidos llegan por audio, por imagen, por mensajes dispersos. Y en ese desorden, las ventas se pierden todos los días.
Esa brecha es el negocio que detectó Galo AI, una startup argentina fundada en 2025 por Tomás Iakub —en su tercer emprendimiento, con más de 13 años de experiencia escalando tecnología—, y Benjamín Korach y Franco Pesce, dos socios de 22 años que llevan emprendiendo juntos desde los 16. El equipo construyó en apenas cuatro meses un producto con product-market fit, consiguió más de 50 clientes activos en Argentina, Colombia, México y Uruguay, y captó la atención de un grupo de inversores de peso en el ecosistema tecnológico regional.
El respaldo: más de 12 referentes del ecosistema y dos fondos internacionales
La ronda pre-seed de Galo AI reunió a más de 12 referentes del ecosistema tech, entre ellos Daniel Rabinovich —COO de Mercado Libre—, Andrés Bilbao —cofundador de Rappi—, Sebastián Kreis, Tomás Mindlin —CEO y cofundador de tapi, la red de pagos de América Latina—, Lautaro Schiaffino, Jaime Macaya y Juan Cruz de la Rua. También se sumaron perfiles con roles estratégicos en el ecosistema como Ariel Arrieta y Antonia Rojas Eing, un vicepresidente global de una de las principales compañías de consumo masivo de la Argentina (cuyo nombre no fue divulgado), y otros inversores ángeles como Claudio Schlegel, Daniel Rodríguez Gracia y Agustín Adem. La ronda se completó con la participación de dos fondos internacionales: Latitud Ventures, de San Francisco, y Kuiper VC, de México. El monto total levantado no fue divulgado por la compañía.
"Lo más importante para el equipo fue la validación detrás de esa decisión", explicó Iakub, CEO y cofundador de Galo AI. “Que referentes del ecosistema y multinacionales confiaran en nosotros, en el problema que buscamos resolver y en el mercado al que apuntamos, fue una señal muy fuerte del potencial que tiene Galo AI. Más que una inversión, sentimos que fue una confirmación de que estábamos construyendo algo relevante para una industria que necesita transformarse”.
El producto: WhatsApp como sistema de inteligencia comercial
La propuesta central de Galo AI es transformar WhatsApp —el canal donde ya opera la mayor parte del comercio mayorista— en un CRM inteligente. La plataforma automatiza la toma de pedidos, gestiona catálogos y listas de precios, y construye en paralelo una capa de datos que convierte cada conversación en información comercial accionable.
El sistema analiza el historial de cada cliente: frecuencia de compra, volumen, categorías y horarios. Cuando un cliente se desvía de su patrón habitual —baja la frecuencia, deja de pedir o cambia su mix de productos—, la plataforma lo detecta automáticamente y le indica al equipo de ventas a quién contactar, con qué nivel de urgencia y qué productos tienen mayor probabilidad de reactivar la compra.
Los resultados que reporta la empresa son concretos: algunas compañías que implementaron la plataforma incrementaron sus ventas hasta un 15%, y en el 21% de los pedidos procesados el sistema logró aumentar el ticket promedio mediante recomendaciones de upselling sobre productos que el cliente no tenía previsto comprar.
"En Galo estamos construyendo la capa que falta: transformar WhatsApp en un sistema que capture, entienda y potencie cada interacción, sin cambiar la forma en la que el cliente compra", señaló Iakub.
El modelo de negocios es modular y flexible: combina un componente variable asociado al volumen de operaciones —como la cantidad de pedidos procesados— con licencias vinculadas a los equipos de venta y las herramientas utilizadas.
El equipo detrás de Galo AI
Korach y Pesce llevan emprendiendo juntos desde los 16 años. Hoy lideran, respectivamente, las áreas de producto y operaciones, y la tecnología de la compañía como CTO. Iakub ocupa el rol de CEO. Las decisiones estratégicas se toman entre los tres fundadores.
"En etapas tempranas, muchas veces se invierte más en las personas y en la visión que en los números", explicó Iakub. “Hubo una combinación muy fuerte entre experiencia en la industria y una mirada nativa en inteligencia artificial y tecnología”.
Sobre el desafío de ganarse la confianza de clientes corporativos en un sector tradicionalmente analógico, Korach y Pesce fueron directos: "Esos desafíos se van diluyendo a medida que aparecen los casos de éxito y los resultados concretos. Al final del día, ningún cliente compra por la edad del equipo: compra porque le resolvés un problema real, le hacés ganar más dinero o le evitás perder ventas".
La compañía tiene hoy 13 empleados y proyecta abrir alrededor de 18 nuevas posiciones en el corto y mediano plazo, con foco en ingeniería, producto, inteligencia artificial y expansión comercial.
La tracción y lo que viene
Galo AI creció cerca del 90% mensual desde su lanzamiento. Hoy gestiona más de US$ 5 millones mensuales en transacciones y proyecta alcanzar los US$ 50 millones mensuales hacia fin de año. La compañía también espera superar el millón de dólares de facturación anual en 2026.
Aunque nació con foco en alimentos y bebidas, la startup ya trabaja con clientes de ferretería, farmacia, limpieza y mascotas, y realiza pilotos con tres multinacionales de consumo masivo en México y Argentina, con el objetivo de extender la implementación a toda su operación en los próximos meses.
México y Argentina son hoy sus principales mercados por volumen, pero el mayor foco de crecimiento está puesto en México. "Es una de las economías más grandes de América Latina y el potencial de transformación de la industria allí es enorme. Hay un mercado muy fragmentado, con una enorme penetración de WhatsApp como canal comercial y todavía muy poca infraestructura tecnológica construida sobre ese comportamiento", afirmó Iakub.
Una nueva ronda de inversión, según anticiparon los fundadores, se abrirá en el corto plazo para acompañar el ritmo de crecimiento proyectado. En el largo plazo, la compañía tiene en el radar mercados fuera de la región: los desafíos que resuelve —informalidad comercial, ventas por WhatsApp, ausencia de inteligencia sobre los datos— no son, según sus fundadores, exclusivos de América Latina.