Desde su llegada en los años 90, impulsó una nueva forma de producir, pensar y vender el vino argentino. Un estilo que generó debates y controversias, pero su gran mirada global ayudó a posicionar al Malbec en el mundo.
Desde sus inicios como ingeniera agrónoma, Gabriela Celeste se convirtió en una figura clave de la enología argentina, al fusionar ciencia, campo y arte en cada botella. Con una carrera en la que trabajó junto a Michel Rolland y custodió su legado, hoy se destaca con brillo propio, como enóloga, docente y creadora. Su apuesta en la enseñanza marca el camino con su Vanguarvid.