La procrastinación a menudo se disfraza como la admirable búsqueda del perfeccionismo. Recordá que la perfección es una ilusión que puede retrasar el progreso indefinidamente.
Algunos profesionales afirmaron en una reciente encuesta que la tensión mental disminuye su rendimiento, mientras que otros dijeron que las tareas de poco valor, como el trabajo administrativo, las reuniones y otras actividades serviles, restan productividad.
Estar ocupado no es igual a ser productivo. La solución para la productividad puede residir en lo mismo que tememos que la impedirá: disminuir el ritmo.
Dado que sabemos que existe un dilema cuando se trata de la carga de trabajo, para hacerlo "bien" es importante centrarse en solo cinco proyectos, como máximo.