Presión, desgaste anímico e inseguridad profesional pueden erosionar autoestima, afectar rendimiento y frenar decisiones. Tres claves para recuperar confianza, ordenar prioridades y bajar ansiedad.
Mientras las compañías celebran los beneficios de la automatización, crece el malestar entre quienes antes se sentían seguros en sus puestos. La llegada de nuevas tecnologías genera dudas, ansiedad y un temor cada vez más frecuente: volverse irrelevante.