Trump dice que el portaaviones USS Abraham Lincoln no lleva “ni de cerca” el tiempo suficiente desplegado en Medio Oriente y niega crisis a bordo
El presidente Donald Trump negó que las familias de los militares a bordo del USS Abraham Lincoln hayan expresado preocupación por las condiciones en el portaaviones y afirmó que los nueve meses de despliegue “no fueron ni de cerca suficientes”, en una declaración que generó una reacción casi inmediata de legisladores.

Datos clave

Trump respondió “no, no lo están” cuando un periodista le preguntó por las preocupaciones sobre la salud física y mental de los militares a bordo, planteadas tanto por sus familiares como por legisladores, según varios informes. Cuando le preguntaron si el despliegue se había prolongado demasiado, respondió: “No, no, ni de cerca el tiempo suficiente”.

Los demócratas en el Congreso criticaron rápidamente al presidente. La representante Debbie Dingell, demócrata por Michigan, escribió en X que padres de militares a bordo se habían comunicado directamente con su oficina para expresar sus preocupaciones. El senador Andy Kim, demócrata por Nueva Jersey, escribió en X: “El desprecio y la falta de respeto que Trump está mostrando hacia nuestros marineros e infantes de Marina es indignante”.

Trump afirmó que el USS Lincoln será reemplazado “muy pronto” por “otro buque muy similar”, aparentemente confirmando las versiones de que el portaaviones será sustituido en Medio Oriente por el USS George Washington, con base en Japón.

El Lincoln llevaba 200 días consecutivos en el mar, un récord, hasta el miércoles, según escribió el senador Richard Blumenthal, demócrata por Connecticut, en una carta enviada al secretario interino de la Marina, Hung Cao, y al secretario de Defensa, Pete Hegseth. Blumenthal manifestó “serias preocupaciones” por el despliegue y por los informes sobre escasez de suministros básicos, contaminación del agua, problemas de plomería, deterioro de la salud mental, cuestiones de seguridad en las cubiertas y dificultades en el sistema de correo.

Hegseth dijo el jueves a los periodistas que esas preocupaciones habían sido “completamente tergiversadas” y aseguró: “Nos aseguramos de que cada buque, cada tripulación y cada capitán tenga todo lo que podemos proporcionarles en todo momento”.

La preocupación de las familias

Algunos familiares de los aproximadamente 5.000 militares a bordo del USS Abraham Lincoln habrían confrontado a Cao durante reuniones presenciales y virtuales la semana pasada por las condiciones del buque y le habrían pedido que estableciera una fecha para el final del despliegue, según varios informes.

Una madre dijo que su hija, que se encuentra a bordo, teme que nunca pueda regresar a casa y que muera en el mar, informó MS NOW. La esposa de otro militar contó a funcionarios que su marido le había enviado un mensaje en el que decía que “espera no despertarse mañana”, según Stars and Stripes, que citó a una fuente anónima que participó de la reunión.

El vicealmirante Douglas Verissimo habría dicho a las familias: “Espero con interés el día en que podamos tener al menos una ventana de fechas para regresar al puerto de origen... pero no tenemos eso en este momento”, según MS NOW, que citó una grabación de la reunión virtual.

El contexto

El USS Lincoln partió de su puerto base en San Diego el 21 de noviembre para realizar un despliegue rutinario en el Pacífico, pero en enero fue redirigido hacia Medio Oriente, antes de los ataques estadounidenses contra Irán en febrero.

Desde entonces, el portaaviones solo realizó dos escalas en puertos: una en Guam, en diciembre, y otra en Omán, en julio, según Stars and Stripes. En Guam, solo algunos marineros pudieron desembarcar, mientras que en Omán estuvieron restringidos a un complejo de seguridad dentro del puerto.

Stars and Stripes y Navy Times también informaron sobre varios intentos de suicidio a bordo durante el prolongado despliegue.

Blumenthal señaló en su carta que la extensión del despliegue del USS Lincoln “no es un caso aislado” y recordó que el USS Gerald R. Ford pasó 326 días en el mar antes de regresar a su puerto de origen en mayo.

El senador expresó su preocupación por que los despliegues prolongados puedan continuar mientras la administración Trump sigue destinando recursos a la guerra con Irán.