Pensar el cibercriminal como una sola persona que opera en un oscuro sótano no va más, ya que se trata de grupos tan bien organizados como lo puede ser una startup de Silicon Valley.
Endeavor y Glisco Partners se dieron a la tarea de elaborar una radiografía del ecosistema de startups y venture capital en Latinoamérica y encontraron que las mujeres continúan estando subrepresentadas en el ecosistema emprendedor.