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Elías Margolis
Negocios

El uruguayo que con 34 años invirtió US$ 200.000 en cuatro empresas y planea duplicar su apuesta en 2026

Mathías Buela

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Formado en tecnología y con experiencia como fundador de CreditFama y Red EMC, Elías Margolis se alejó de la operación diaria para convertirse en inversor activo. Su estrategia prioriza el flujo de caja, el acompañamiento cercano a los equipos y una lógica de largo plazo.

2 Febrero de 2026 10.41

A los 34 años, Elías Margolis ya recorrió un camino poco habitual en el ecosistema emprendedor uruguayo. Fundó empresas, se corrió de la operación diaria y hoy apuesta su propio capital a hacer crecer negocios digitales con una lógica más cercana al private equity que al venture capital tradicional. En 2025 invirtió US$ 200.000 en cuatro compañías y para 2026 planea, al menos, duplicar esa cifra.

Formado como analista programador en la Universidad ORT, Margolis construyó su carrera en el cruce entre tecnología, negocios digitales y educación online. Tras un proyecto fallido en 2014, decidió profundizar su formación técnica y ganar experiencia en el mercado laboral antes de volver a emprender.

Ese regreso llegó con Credifama, un marketplace de productos financieros que hoy cuenta con cerca de 300.000 usuarios en Uruguay y operaciones en Perú. Fue su primer emprendimiento exitoso y el que marcó un punto de inflexión en su carrera. 

Con el crecimiento de la empresa, Margolis dejó la operación cotidiana en manos del equipo y pasó a cumplir un rol estratégico. El mismo camino siguió luego con Red EMC, una plataforma de educación médica continua en América Latina que reúne a más de 200.000 usuarios y una comunidad de más de 1.000 médicos.

Ese corrimiento del día a día le dio el impulso para el siguiente paso. “Me permitió volver a emprender, pero desde otro lugar”, resume. Así, en 2025 inició una nueva etapa como inversor activo, un modelo en el que aporta capital pero también tiempo, visión y acompañamiento cercano a los equipos.

Invertir sin buscar vender y con foco en el flujo de caja

Durante el último año, Margolis invirtió US$ 200.000 de capital 100% propio en cuatro empresas. CleanUp, un SaaS B2B especializado en la gestión de limpieza e higiene; YoReparo, una comunidad de reparadores de América Latina, con más de tres millones de usuarios; INEC Formación, enfocada en capacitación continua para enfermeros en la región y Pagavia, una plataforma que ayuda a las empresas a ordenar sus cuentas por pagar, proyectar su flujo de fondos y acceder a capital de trabajo.

Según explica a Forbes Uruguay, no busca exits ni valorizaciones a diez años. Prefiere negocios que ya generan ingresos, con potencial de crecimiento y capacidad de producir flujo de caja. 

“No invierto pensando en vender mi participación, sino en que la empresa crezca y empiece a repartir dividendos”, explica. El modelo está inspirado en el estilo de Berkshire Hathaway y en una lógica de largo plazo basada en resultados presentes.

Por eso, en lugar de diversificar en decenas de compañías, Margolis prefiere concentrarse en pocas inversiones, con tickets relevantes. Hoy, sus montos habituales van de US$ 50.000 a US$ 100.000 por empresa, aunque anticipa que ese rango irá creciendo año a año. Para 2026, su objetivo es invertir entre 50% y 100% más que en 2025, apalancado en el flujo de caja que generan las participaciones actuales.

A la hora de elegir dónde invertir, prioriza negocios digitales que conoce de primera mano, especialmente educación online, productos digitales y modelos SaaS. Analiza la industria, el equipo fundador, la ejecución comercial y los números.

Curiosamente, se define como bastante agnóstico al producto y más enfocado en la calidad del equipo y su capacidad de ejecutar. En algunos casos, incluso compra parte de las acciones de los propios fundadores para permitirles un cash out parcial, una práctica poco habitual en el ecosistema local.

Desde 2024 integra URUCAP, la comunidad de inversores de Uruguay, un espacio que le permite intercambiar experiencias, analizar oportunidades y seguir de cerca la evolución del ecosistema emprendedor. Para Margolis, ser un inversor joven no es una rareza sino una ventaja. “La edad dejó de ser una barrera, tanto para emprender como para invertir. Lo importante es tener criterio, mentores y una estrategia clara”, sostiene.

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