Con un brindis entre compradores, inversores y profesionales que participaron en el desarrollo de INTIPA —proyecto de Grupo Caral llevado adelante en Punta del Este, ubicado a los pies de la playa Mansa— se dio cierre a un proceso que empezó dos años y medio atrás. La celebración, que incluyó una recorrida por el edificio, también tuvo discursos marcados por la satisfacción de haber concluido con éxito un trabajo arduo y sostenido en equipo.
En febrero de 2024, según recordó su CEO Pablo Seminario, INTIPA era apenas “un terreno y una idea”. Después llegaron los planos, las licencias, la preventa, la obra y las terminaciones. El resultado es un complejo de 44 unidades ubicado en primera línea al mar, en la parada 22 de la Mansa.
INTIPA cuenta con apartamentos de uno, dos y tres dormitorios, todos orientados al exterior, además de 52 cocheras. Entre sus espacios comunes incorpora gimnasio equipado, laundry, piscina exterior, parrilleros, solárium y SUM.

“Escuchamos al público, al mercado y vimos que había una necesidad de resolver el desafío de la primera vivienda. No solo de temporada, sino para vivir todo el año”, afirmó el CEO de Grupo Caral. INTIPA llegó a su inauguración con el 75% de las unidades vendidas.
Un proyecto hecho entre muchos
El festejo también puso en primer plano a los profesionales que participaron en las distintas etapas de la obra. “Aquí estoy parado yo, representando a mucha gente”, dijo Seminario antes de comenzar a agradecer a quienes hicieron posible el desarrollo. Entre ellos estuvieron los arquitectos Oscar González Moix y Carlos Sallaberry, responsables del diseño.
González Moix explicó que buscaron conectar las raíces peruanas de Grupo Caral con el entorno de Punta del Este. Esa idea, que atraviesa distintas decisiones de diseño como la orientación, comienza en el propio nombre.

INTIPA es una palabra derivada de inti, que significa sol en quechua. Además, los tonos tierra, que son la base de toda la construcción, también toman referencias de la cultura paracas: de los colores presentes en su cerámica, sus telares y sus construcciones. “La obra está acá, materializada tal cual la habíamos pensado”, dijo el arquitecto.
Sallaberry —con seis décadas de profesión—, planteó la inauguración como el momento en que el proyecto deja de pertenecer a quienes lo imaginaron y construyeron, para pasar a quienes van a habitarlo. En su intervención puso justamente el foco en los propietarios: “Ahora ustedes son los que tienen que disfrutar de este espacio”, les dijo.
De la idea a quienes lo van a habitar
Durante el evento, el foco también estuvo puesto en aquellos que apostaron por el emprendimiento y que ahora serán los que le den continuidad. Así, los propietarios tomaron la palabra para contar qué significa para ellos recibir sus apartamentos.

Para una de las parejas presente, tener una propiedad en Punta del Este había sido un deseo durante muchos años. “Era algo así como el chiquilín que mira desde afuera, con la ñata contra el vidrio”, contó uno de ellos. INTIPA convirtió esa aspiración en una posibilidad.
Y desde ese primer momento, hubo un vínculo cercano con todos los que participaron del desarrollo, desde conversaciones con los arquitectos, acompañamiento del equipo comercial y la posibilidad de conocer los detalles detrás de las decisiones tomadas durante todo el proceso. Todo eso, le sumó un componente emocional a la compra, aseguraron.
El segundo testimonio volvió sobre una idea similar. “Hoy estamos reunidos para celebrar la entrega de las llaves de nuestros apartamentos, pero creo que para muchos de los que estamos aquí es más que eso: estamos cumpliendo un sueño”, aseguró.

Recordó que desde hacía años imaginaba la posibilidad de tener un espacio en Punta del Este y que, cuando conoció INTIPA, pudo proyectar algo más que una propiedad. “Sentí que no estaba viendo solamente un edificio; estaba imaginando momentos, reuniones con amigos, tiempo en familia, amaneceres y atardeceres que algún día iba a disfrutar aquí”, contó. “Hoy comienza una nueva etapa para todos nosotros”, resumió.
Lo que viene después
Durante el encuentro, Grupo Caral confirmó que ya prepara otras dos obras propias en Maldonado, con lanzamientos previstos para noviembre. La compañía todavía no reveló sus ubicaciones, nombres ni características, aunque adelantó que ambos mantendrán la línea iniciada por INTIPA y llevarán nombres provenientes del quechua.
Las nuevas iniciativas forman parte de una estrategia con la que el grupo busca sostener un ritmo de dos construcciones por año en Uruguay. “No vinimos para un proyecto, sino para una larga vida, un largo plazo, a seguir desarrollando vivienda de calidad en Uruguay”, afirmó Seminario.