Anthropic sorprende con la compra de una startup de un solo empleado que utiliza Claude para desarrollar medicamentos
La compañía adquirió Mithril Medicine, una firma biotecnológica cuyo único fundador logró coordinar 11 laboratorios externos con ayuda de inteligencia artificial y obtener resultados prometedores en menos de 18 meses. El caso muestra el potencial de esta tecnología para acelerar investigaciones científicas y reducir costos en la industria farmacéutica.

Los críticos de Anthropic siguen de cerca su salida a bolsa y expresan preocupación por la desaceleración del crecimiento de sus ingresos. Sin embargo, quizás estén prestando atención al indicador equivocado.

Esta semana, la compañía anunció que adquirió una empresa de biotecnología dirigida por una sola persona, que utilizó Claude para coordinar el trabajo de 11 laboratorios externos y avanzar en el desarrollo de un posible tratamiento contra la distrofia muscular, con resultados prometedores en estudios con ratones.

La empresa, Mithril Medicine, estaba a cargo de su fundador, Cody Tranbarger, quien utilizaba Claude para gestionar contratos, planificar experimentos, organizar datos y coordinar las comunicaciones, mientras los laboratorios externos realizaban las tareas científicas. Anthropic concretó la adquisición en julio, pero recién la anunció esta semana.

Cody Tranbarger, fundador de Mithril Medicine (Foto: Linkedin Cody Tranbarger)

De la idea a los ensayos con ratones: resultados en menos de 18 meses

Mithril desarrollaba tratamientos para variantes poco frecuentes de distrofia muscular. Con el apoyo de un pequeño equipo de consultores a tiempo parcial y laboratorios externos, consiguió pasar de la idea inicial de un posible tratamiento a resultados alentadores en estudios con ratones en menos de 18 meses.

Eso no significa que el tratamiento vaya a funcionar en humanos, pero demuestra hasta dónde puede llegar una sola persona al frente de un proyecto científico cuando la inteligencia artificial asume buena parte de las tareas de coordinación.

Esto es importante porque Anthropic ya no comercializa Claude únicamente como una herramienta para escribir, programar o mejorar la productividad laboral. La compañía también busca comprobar si su tecnología puede ayudar a gestionar tareas complejas en otros sectores.

Anthropic ya no comercializa Claude únicamente como una herramienta para escribir, programar o mejorar la productividad laboral (Foto: Imagen creada con IA)

En este caso, el desafío era el desarrollo de medicamentos, una de las actividades más fragmentadas y costosas de la economía.

Algunos inversores siguen de cerca la próxima salida a bolsa de Anthropic y les preocupa que el crecimiento de sus ingresos pierda ritmo. La inquietud tiene sentido, ya que los ingresos son el indicador más claro de la velocidad con la que una empresa obtiene ganancias de los productos que comercializa.

Sin embargo, los ingresos son un indicador que mira hacia atrás, ya que reflejan las ventas de los productos actuales a los clientes que una empresa tiene en ese momento.

Lo que no reflejan es el valor que puede generar un sistema de inteligencia artificial de propósito general cuando se utiliza para resolver problemas que hoy requieren equipos de especialistas costosos, contratistas externos y años de coordinación.

Mithril es uno de los primeros ejemplos de ese potencial. Claude no descubrió un medicamento por su cuenta. Los científicos diseñaron los experimentos, los laboratorios produjeron anticuerpos y realizaron los ensayos, mientras que los resultados fueron sometidos a revisión.

Según Anthropic, el proceso de transformar una idea en un diseño experimental ahora puede completarse en apenas dos o tres días (Foto: Imagen creada con IA)

De todos modos, Claude permitió reducir los costos y las dificultades de coordinación entre todas esas partes. Según Anthropic, el proceso de transformar una idea en un diseño experimental, que antes demandaba entre uno y dos meses, ahora puede completarse en apenas dos o tres días.

Sin embargo, existen limitaciones importantes. Anthropic detalló seis errores que Claude cometió durante el proyecto Mithril, algunos de los cuales llegaron a laboratorios externos a través de emails que fueron revisados y enviados. Además, dos errores en el análisis de datos pasaron inadvertidos durante más de cuatro días.

La inteligencia artificial puede acelerar el trabajo, pero todavía necesita supervisión humana, controles de calidad y responsables que respondan por los resultados.

El mercado potencial de Anthropic podría superar ampliamente sus ingresos actuales

Para los inversores, la principal señal es que el mercado potencial de Anthropic podría ser mucho mayor de lo que sugieren sus ingresos actuales. La visión pesimista presenta a la compañía como una empresa de software que creció rápidamente, pero cuyo ritmo de expansión comenzó a estancarse. En cambio, la visión optimista apunta a una compañía que desarrolla inteligencia artificial capaz de transformar sectores enteros de la economía.

Los inversores que solo prestan atención a la salida a bolsa y a los ingresos de corto plazo podrían estar subestimando el verdadero alcance de lo que Anthropic aspira a convertirse.

Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com