El equipo detrás de “Calculadora Celeste”, la plataforma que explotó de éxito tras el partido de Uruguay y Cabo Verde en el Mundial, enfrenta hoy varios desafíos. El mayor es el de adaptar su producto para la internacionalización. Para tratarse de un proyecto creado entre amigos y casi como una broma interna, adquirió una dimensión inimaginable en tiempo récord.
Durante los primeros días de operación, mantuvieron el nombre y la imagen del ahora exdirector técnico de la selección Marcelo Bielsa, para atraer al público local y retener a los usuarios argentinos de manera transitoria. Sin embargo, con la mirada puesta en el futuro, sus responsables reconocen que deberán modificar su identidad de marca para ingresar a otros países.
"Si hubiésemos pensado en un proyecto a largo plazo desde el inicio, habríamos elegido un nombre y un logo más generales para facilitar la expansión internacional", dice a Forbes Uruguay Agustín Castagnet, uno de los directores. La decisión de proyectarse al exterior surge del análisis del sector de las apuestas en línea, donde Uruguay presenta un consumo bajo frente a mercados de mayor volumen como Brasil, Argentina, México y Colombia.
La iniciativa nació en un grupo de amigos del liceo. Tras el empate de Uruguay contra Cabo Verde, surgió la necesidad de calcular los resultados requeridos para la clasificación. Hoy, cinco integrantes de 30 años lideran el proyecto: Castagnet, Juan Enrique Lussich, Juan Diego Balvi, Juan Pedro Falco y Bruno Camargo. La conformación multidisciplinaria del grupo permitió abarcar áreas legales, comunicacionales y técnicas de manera simultánea para sostener el avance del proyecto.
La materialización de la idea ocurrió con celeridad. El domingo en la noche se planteó la propuesta. "El lunes Juan Diego empezó a probar y al mediodía nos mandó la primera versión de la Calculadora Celeste", relatan los fundadores.
La plataforma logró una estructura robusta en 24 horas mediante el uso de herramientas de programación y la plataforma Cloud Code. "Lo que más nos sorprendió de este proyecto es cómo la inteligencia artificial permite que un negocio escale tan rápido", afirma Lussich.
El sistema opera mediante la simulación de los partidos restantes 50.000 veces cada tres o cuatro minutos. La herramienta se alimenta de la interfaz de programación de la FIFA para obtener datos de alineaciones y mapas de calor. Además, promedia los dividendos de las cinco principales casas de apuestas de la región. Las probabilidades cambian en tiempo real ante eventos públicos.
"Si un jugador importante se lesiona, las casas de apuestas ajustan sus dividendos y la calculadora toma esas expectativas del mercado para cambiar las probabilidades", agrega Lussich. El usuario puede interactuar y modificar los marcadores para observar las variaciones de manera directa.
La difusión orgánica del enlace generó una adopción inmediata. Las vistas pasaron de 800 a 2000 en 25 minutos. La primera jornada finalizó con 60.000 usuarios únicos. El sistema alcanzó su pico máximo en la hora previa al encuentro entre Uruguay y España, registrando 300.000 usuarios sin sufrir caídas en sus servidores. Tras la eliminación del equipo uruguayo, el tráfico de Argentina aumentó, posicionando a ese país como el segundo mercado de la herramienta.
La monetización se basa en la comercialización de espacios publicitarios. Empresas como Mercado Libre y Supermatch acordaron pautas en las primeras horas de funcionamiento. "Los cerramos muy rápido porque pensábamos que la app duraría unos pocos días", comenta Castagnet sobre las negociaciones iniciales y el volumen de tráfico generado.
Para las plataformas de apuestas, la herramienta funciona como un canal que redirige la atención de los usuarios hacia sus sitios. A mediano plazo, los creadores planean lanzar una suscripción mensual para ofrecer acceso a estadísticas exclusivas.