Rolex celebra el centenario del Oyster Perpetual con nuevas versiones y materiales
La marca suiza presentó la colección 2026 con calibres renovados, certificaciones reforzadas y esferas inéditas en piedra natural.

En 1926, Rolex presentó el primer reloj de pulsera hermético, una innovación técnica para ese momento que consistía en una caja sellada capaz de resistir el agua, hecho que marcó un antes y un después en la relojería moderna. 

Un siglo más tarde, la marca suiza celebra el aniversario con nuevas versiones del Oyster Perpetual. Pero, al igual que ocurrió en el inicio, la nueva línea también marca una evolución con elementos diferentes.  @@FIGURE@@

La colección 2026 incorpora materiales y estéticas poco habituales. Rolesor amarillo, esferas Jubilee transformadas en composiciones cromáticas y piezas en oro de 18 quilates con índices de piedra natural. 

El Oyster Perpetual 34, por ejemplo, aparece en oro Everose con una esfera blue stone y detalles de dumortierita, un mineral que alterna tonos azul claro y oscuro. Más allá de la novedad, lo interesante es cómo la relojería se apropia de recursos del diseño y la joyería para mantenerse vigente.

Los nuevos modelos también refuerzan atributos técnicos que definen a la marca. El Oyster Perpetual 41 y el 36 incorporan el calibre 3230, mientras que el 28 y el 34 están equipados con el calibre 2232

Ambos movimientos fueron desarrollados íntegramente por Rolex y destacan por su precisión, autonomía y resistencia. El primero ofrece una reserva de marcha de 70 horas gracias a su arquitectura y al escape Chronergy, mientras que el segundo garantiza 55 horas con la espiral Syloxi de silicio. @@FIGURE@@

La caja Oyster, símbolo de hermeticidad desde hace un siglo, se mantiene como elemento central. Fabricada en acero Oystersteel, oro amarillo o Everose de 18 quilates, asegura una resistencia al agua de hasta 100 metros. El cristal de zafiro con tratamiento antirreflejos y la corona Twinlock con doble sistema de hermeticidad completan una estructura pensada para proteger el movimiento.

El brazalete Oyster, creado en la década de 1930, acompaña a la colección con su cierre desplegable Oysterclasp y el sistema de extensión rápida Easylink. En las versiones de oro, incorpora inserciones de cerámica en el interior de los eslabones para mejorar la durabilidad y la fluidez de uso. @@FIGURE@@

Todos los modelos cuentan con la certificación Superlative Chronometer, que en 2026 se amplía con criterios adicionales de resistencia al magnetismo, fiabilidad y durabilidad. El sello verde que acompaña cada pieza simboliza este estatus y se complementa con una garantía internacional de cinco años.

A cien años de su creación, el Oyster Perpetual se presenta como continuidad de la innovación que definió a la relojería moderna. La colección 2026 muestra cómo la técnica, los materiales y el diseño se actualizan para sostener la vigencia de un modelo que nació como experimento y terminó convertido en referencia.