Toy Story vuelve a los videojuegos con dos lanzamientos que sorprenden hasta a los fanáticos de Pixar
Digital Eclipse recupera los clásicos de la saga con una colección de 11 versiones de juegos retro y una edición mejorada de Toy Story 3. Entre nostalgia, material histórico y nuevas funciones, la propuesta permite redescubrir los aciertos y las limitaciones de títulos que marcaron una época.

Sin dudas, Digital Eclipse se transformó en una de las compañías más reconocidas por su trabajo de recuperación de videojuegos clásicos. Su prestigio creció especialmente a partir de 2022, cuando lanzó Atari 50: The Anniversary Celebration, una colección que reunió juegos históricos de Atari junto con entrevistas, documentos y materiales de archivo que permiten conocer cómo fueron creados. 

Desde entonces, la empresa se destacó por una propuesta que va más allá de adaptar títulos antiguos a las consolas actuales: también busca preservar su historia y explicar la importancia que tuvieron en la evolución de la industria.

En ese contexto, la decisión de trabajar con los videojuegos de Toy Story resultaba, en principio, llamativa. Aunque las películas de Pixar se convirtieron en grandes éxitos, sus adaptaciones al mundo de los videojuegos nunca alcanzaron el mismo reconocimiento. Sin embargo, la elección del momento fue acertada, ya que coincidió con el estreno de Toy Story 5. Al igual que ocurrió con la nueva película, Digital Eclipse encontró una manera de recuperar personajes e historias conocidas y ofrecer una experiencia que aportara algo diferente a una franquicia con décadas de trayectoria.

El resultado se refleja en dos lanzamientos. Con Toy Story: Retro Roundup!, Digital Eclipse realizó un exhaustivo trabajo de investigación y recopilación para recuperar no solo los videojuegos originales, sino también documentos históricos, anécdotas de su desarrollo y campañas publicitarias de la época. El mérito es todavía mayor si se considera que varios de esos títulos tuvieron una recepción irregular y no se destacaron especialmente por su calidad. 

Por su parte, Toy Story 3: Complete Edition recupera y mejora uno de los videojuegos de plataformas más subestimados de su generación, un género en el que los jugadores deben recorrer escenarios, superar obstáculos y completar distintos desafíos. La posibilidad de conseguir estas propuestas en formato físico, especialmente para Nintendo Switch 2, suma otro atractivo para los coleccionistas y los fanáticos de la saga.

Las decepcionantes repeticiones de Retro Roundup

Toy Story: Retro Roundup! reúne 11 versiones de videojuegos que llegaron originalmente a distintas consolas durante los años noventa y principios de los 2000. La colección incluye Toy Story (1995), Toy Story 2: Buzz Lightyear al rescate (1999), Toy Story 2 para Game Boy Color (1999), Buzz Lightyear del Comando Estelar (2000) y Toy Story Racer (2001). También incorpora, de manera bastante inesperada, Bichos: Una aventura en miniatura (1998), basado en otra película de Pixar. La variedad de versiones responde a que algunos de estos juegos se publicaron en diferentes plataformas, con cambios en sus gráficos, niveles y mecánicas.

La mayoría de los títulos recibió mejoras que buscan hacerlos más accesibles y entretenidos para los jugadores actuales. Entre las novedades aparecen códigos para activar trucos y una función que permite rebobinar las partidas, es decir, retroceder unos segundos para corregir un error sin tener que empezar de nuevo. Sin embargo, hay algo que conviene aclarar: para disfrutar realmente de esta colección, probablemente sea necesario ser fanático de Toy Story o haber jugado estos títulos durante la infancia. 

Lo cierto es que ninguno consiguió convertirse en un gran clásico de los videojuegos, aunque hay uno que parece haber adquirido una reputación exagerada con el paso del tiempo. En mi opinión, es casi un ejemplo del llamado efecto Mandela, un fenómeno que ocurre cuando muchas personas comparten un recuerdo equivocado sobre un mismo hecho. En este caso, la nostalgia podría estar haciendo que algunos recuerden un juego mucho mejor de lo que realmente era.

Me cuesta creerle a cualquiera que asegure haber disfrutado del Toy Story original para Sega Genesis o Super Nintendo (SNES), dos de las consolas más populares de aquella época. Lo digo por experiencia propia: fue el primer videojuego que decidí intercambiar cuando tenía nueve años, apenas dos días después de conseguirlo y terminarlo. 

Lo cambié por Brian Lara Cricket '96, un título de cricket que, todavía hoy, considero una de las mejores decisiones que tomé en mi vida como jugador. Lo más curioso es que ni siquiera recuerdo cómo conseguí completar Toy Story en aquel entonces. Después de volver a verlo tantos años más tarde, estoy prácticamente seguro de que hoy no tendría la paciencia necesaria para lograrlo.

La 'Toy Story' original - Foto: Digital Eclipse.

Para su época, Toy Story tenía un apartado visual extraordinario, con gráficos que aprovechaban al máximo las posibilidades de las consolas de 16 bits, como Sega Genesis y Super Nintendo, y una banda sonora que todavía resulta memorable. Volver a jugarlo después de casi tres décadas me hizo descubrir algo curioso: llevo 29 años tarareando la melodía del primer nivel, "That Old Army Game", al menos una vez por semana, generalmente cuando tengo que resolver alguna tarea a las apuradas. Desde que retomé el juego, esa música volvió a instalarse en mi cabeza y no consigo sacármela de encima. 

Más allá de mis gustos personales, Toy Story fue un logro técnico importante para la industria de los videojuegos de mediados de los noventa. Sus gráficos, animaciones y escenarios demostraban hasta dónde podían llegar las consolas de aquella generación, incluso con las limitaciones tecnológicas que tenían frente a los equipos actuales. Digital Eclipse logra recuperar y explicar ese trabajo mediante una selección de materiales históricos que incluye videos sobre cómo se diseñaron los niveles, reproducciones tridimensionales de las cajas originales y bocetos utilizados durante el desarrollo. Estos contenidos permiten entender mejor el proceso creativo y el esfuerzo que había detrás de cada lanzamiento.

Durante los años noventa y principios de los 2000, adaptar una película exitosa al mundo de los videojuegos era una práctica habitual, especialmente cuando se trataba de grandes producciones destinadas al público infantil y familiar. Estudios como Traveller's Tales y Disney Interactive, responsables de varios de los títulos incluidos en Retro Roundup!, consiguieron trasladar esas historias a experiencias interactivas que aprovechaban las características de cada consola. Algo similar ocurrió con Virgin Games y Virgin Interactive, vinculadas a recordados juegos basados en Aladdin y El Rey León, o con DreamWorks Interactive, que desarrolló Small Soldiers. En muchos casos, estos videojuegos llegaban a las tiendas al mismo tiempo que sus respectivas películas y buscaban aprovechar su popularidad, pero también podían destacarse por sus propios méritos técnicos y creativos.

Sin embargo, especialmente durante sus primeros años, estos videojuegos presentaban problemas que hoy resultan difíciles de pasar por alto. Toy Story, por ejemplo, apenas incluye una breve explicación antes de cada nivel y ofrece muy pocas pistas sobre cómo avanzar. Esto obliga al jugador a descubrir por su cuenta qué debe hacer, aunque su dificultad está lejos de alcanzar los niveles de frustración de El Rey León. Además, pese a incorporar elementos tridimensionales, su propuesta visual no siempre conseguía destacarse frente a otros títulos de la época.

Por su parte, Toy Story 2, lanzado en 1999, significó un salto importante respecto de su antecesor, aunque todavía arrastra varias limitaciones propias de aquellos años. Las mejoras gráficas incorporadas en 2026 permiten disfrutarlo con una calidad visual superior a la de su versión original, pero no modifican una característica fundamental: fue desarrollado en una época en la que los controles DualShock todavía no se habían consolidado y faltaban varios años para que el uso del joystick derecho para manejar la cámara se convirtiera en un estándar. Esa diferencia se nota especialmente al volver a jugarlo hoy.

'Toy Story 2' es sin duda el mejor juego de ‘Retro Roundup!’  - Foto: Digital Eclipse.

Los grandes perdedores

Buzz Lightyear of Star Command pasó completamente desapercibido para mí cuando se lanzó en el año 2000. Sin embargo, hay que reconocer que su propuesta de competir contra un enemigo hasta llegar al final de cada nivel y después enfrentarlo en combate es interesante. ¿El resto? No tanto. El juego intenta combinar carreras y plataformas, pero la fórmula no termina de funcionar debido a unos controles difíciles de manejar y a un sistema de disparo que solo permite atacar en una dirección.

Toy Story Racer es un videojuego muy representativo de su época. Buscaba aprovechar el éxito de los grandes títulos de carreras en 3D del momento, como Mario Kart 64, Diddy Kong Racing y Crash Team Racing, además de otras propuestas más particulares y recordadas con cariño, como Re-Volt y Lego Racers. Sin embargo, el resultado terminó siendo bastante aburrido, principalmente por un sistema de conducción demasiado sensible, con controles que reaccionan de forma exagerada a los movimientos del jugador.

También hay que reconocer la decisión de Digital Eclipse de incluir Bichos en esta colección. Nunca llegué a jugarlo más allá de las versiones de prueba que aparecían constantemente en los discos de demostración de aquella época. En su momento, me resultó entretenido durante unos diez minutos, y esa impresión no cambió. Es otro juego de plataformas que puede disfrutarse por nostalgia, pero que tiene poco más para ofrecer.

Al menos, Flik experimenta una mejora notable  - Foto: Digital Eclipse.

Toy Story 3: Edición Completa es una verdadera joya

La principal conclusión del análisis que hace Digital Eclipse de la franquicia Toy Story es que Toy Story 3 sigue siendo un videojuego extraordinario. De hecho, ofrece experiencias tan diferentes que casi podrían considerarse varios juegos en uno, gracias a su modo historia tradicional y a su todavía más destacado modo de mundo abierto, Toy Box. No es habitual que una desarrolladora importante reúna tanto contenido en un solo lanzamiento.

Toy Story 3 consigue un equilibrio casi perfecto entre la experimentación que caracterizó a los juegos de plataformas de mediados de los años 2000 y las propuestas más refinadas que marcaron a los títulos tridimensionales de estudios ajenos a Nintendo durante la década de 2010, como Sly Cooper, Yooka-Laylee, Ratchet & Clank y A Hat in Time. Aunque no fue un juego especialmente revolucionario, logró reunir muchas de las mejores ideas de su generación en una sola experiencia, a pesar de algunos pequeños defectos.

'Toy Story 3' hace que el paquete completo valga la pena por sí solo - Foto: Digital Eclipse.

Quizás lo más sorprendente sea descubrir que Jim Hanks, el hermano de Tom Hanks, prestó su voz a Woody en prácticamente todas sus apariciones, excepto en las películas de Toy Story. ¡Se merece todos los premios! No conozco a nadie que sea capaz de imitar tan perfectamente la voz de su hermano, aunque imagino que, con una buena remuneración, cualquiera estaría dispuesto a dedicarle toda su vida.

Una colección que, sorprendentemente, vale la pena

Reconozco que fui bastante crítico con los primeros videojuegos de la saga Toy Story, pero lo cierto es que ofrecen una mirada fascinante sobre cómo era la industria durante las generaciones de consolas de 16 y 32 bits, más allá del valor nostálgico. En aquellos años, el desarrollo de videojuegos era prácticamente un territorio sin reglas, comparable con el Lejano Oeste.

También hay mucho que valorar en el ambicioso trabajo de Digital Eclipse, que rinde homenaje al enorme esfuerzo de los desarrolladores que debían adaptarse a una industria en constante transformación. Cada mes llegaban al mercado decenas de títulos competidores, y contar con los derechos de una franquicia famosa no garantizaba el éxito. Basta con jugar a Terminator 2, Space Jam, El mundo perdido: Parque Jurásico o Batman y Robin para comprobar que el atractivo de una gran producción cinematográfica no siempre alcanza para crear un buen videojuego.

El próximo lanzamiento de Digital Eclipse y Atari será Barbie Rewind, que llegará el 12 de noviembre. La colección reunirá 16 videojuegos de Barbie publicados entre 1991 y 2007, incluido el inédito Barbie: Vacation Adventure de 16 bits, que cuenta con un minijuego ambientado en Iowa en el que la famosa muñeca debe encontrar a un cerdo que se escapó. ¿Cómo no entusiasmarse con una propuesta así? Nunca imaginé que diría esto, pero tengo muchas ganas de probarlo, aunque solo sea para conocer en profundidad la historia de estos videojuegos.

Digital Eclipse es una de las pocas compañías que no se limita a preservar los clásicos del pasado, sino que también reivindica su importancia y reconoce el trabajo de quienes los crearon. Será interesante descubrir qué prepara para 2027. Si tenemos en cuenta la calidad de lanzamientos como Llamasoft: The Jeff Minter Story, The Making of Karateka y Tetris Forever, su próximo proyecto podría ser prácticamente cualquier cosa.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com