Conor Murray Colaborador
El oro volvió a caer el martes y extendió la racha negativa que comenzó a fines de la semana pasada. La presión sobre el metal apareció después de que aumentaran las apuestas por una posible suba de tasas de la Reserva Federal, incluso desde la próxima reunión de este mes.
A las 10:45, el precio del oro rondaba los US$ 4.414,50, con una baja cercana al 1,5%. Durante las primeras horas de la jornada llegó a tocar los US$ 4.374,10, un nivel que implicó una caída aproximada del 2,5%.
La plata acompañó el movimiento. Cotizaba cerca de US$ 65,01, con un retroceso superior al 2%, después de registrar un mínimo de US$ 64,35 durante las operaciones de la mañana.
Ambos metales acumularon bajas diarias desde fines de la semana pasada y quedaron más lejos de los máximos de 15 semanas que habían alcanzado previamente.
Ole S. Hansen, jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, señaló que las expectativas de una suba de tasas representan uno de los principales factores que presionan al oro. También apuntó al fortalecimiento del dólar, que avanzó alrededor de 0,1% durante la mañana del martes.
Las apuestas por una política monetaria más restrictiva aumentaron el viernes, después de las declaraciones de Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal. Warsh sugirió que al banco central podría quedarle “trabajo por hacer” si la inflación no retorna al objetivo del 2%.
Hansen ya había calificado ese discurso como “restrictivo”, una señal que reforzó entre los inversores la posibilidad de una suba de tasas y agregó presión sobre los precios del oro y la plata.
¿Por qué subió el oro en agosto?
El oro registró una fuerte suba durante agosto y dejó atrás un verano con escasos movimientos, antes de que su precio comenzara a caer hacia fines de la semana pasada. A comienzos de este mes, el Departamento del Tesoro anunció que aumentaría la recompra de deuda pública de largo plazo, una decisión que, según los analistas, impulsó la cotización del metal.
La semana pasada, el oro alcanzó un máximo de 15 semanas, una escalada que los especialistas también atribuyeron a la debilidad del dólar estadounidense.
¿La Reserva Federal subirá las tasas de interés este año?
Los analistas consideran que una suba de tasas por parte de la Fed parece ahora más probable tras el discurso de Warsh del viernes. La herramienta FedWatch, de CME Group, calcula una probabilidad del 66,2% de que haya un aumento en la reunión de septiembre, frente al 36% previo al discurso. Para las reuniones de octubre y diciembre, las chances son todavía mayores: 75,9% y 89,7%, respectivamente.
El presidente Donald Trump se refirió el lunes por la noche a las tasas de interés y aseguró ante periodistas que cree que Estados Unidos debería tener "las tasas de interés más bajas de cualquier lugar del mundo". "En los viejos tiempos... si anunciábamos buenos números, las tasas de interés bajaban. Ahora, si anunciás buenos números, las tasas de interés suben porque tienen mucho miedo a la inflación", afirmó Trump.
Sin embargo, el presidente dijo que respeta a Warsh y sostuvo que el presidente de la Fed "hará lo que tenga que hacer" con las tasas de interés. Trump presionó durante años para que la Fed las redujera y criticó con frecuencia a Jerome Powell, anterior presidente del banco central, con quien mantuvo varios enfrentamientos por la política de tasas.
Qué seguir de cerca
Algunos indicadores económicos importantes previstos para esta semana podrían influir sobre los precios de los metales. El informe de empleo de ADP se conocerá el miércoles, mientras que el reporte mensual sobre el mercado laboral de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos está previsto para el viernes.
Contexto
Los precios del oro y la plata retrocedieron desde los máximos históricos que alcanzaron a principios de este año. En enero, el oro llegó a cotizar cerca de US$ 5.600, mientras que la plata marcó un récord histórico de US$ 121. Los metales atravesaron una suba histórica que se extendió durante meses entre el año pasado y comienzos de 2026, impulsada por factores como los aranceles, las tensiones internacionales, la demanda de las industrias tecnológicas y los recortes de las tasas de interés.
Los precios se desplomaron a fines de enero, después de que Trump eligiera a Warsh para conducir la Fed, ya que el mercado consideró que tendría menos predisposición a recortar las tasas. Las cotizaciones de los metales también cayeron, en términos generales, durante la guerra con Irán, ya que el oro y la plata mantuvieron una relación inversa con el petróleo, cuyo precio subió a lo largo del conflicto.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com