La fiebre por los robots humanoides disparó el valor de Unitree: quiénes son los grandes ganadores de su salida a bolsa
Unitree Robotics comenzó a cotizar la semana pasada en el mercado STAR de la Bolsa de Shanghái y cerró su primera jornada con una valuación cercana a US$ 50.000 millones. El debut convirtió a su fundador, a sus 170 empleados y a varios inversores en los principales beneficiarios de una apuesta realizada antes de que la robótica humanoide ganara protagonismo en China.
El mercado STAR es un segmento destinado principalmente a compañías tecnológicas y de innovación. La operación transformó la revalorización acumulada durante una década en el mercado privado en participaciones bursátiles por miles de millones de dólares.
Entre los principales ganadores aparecen el fundador de Unitree, Meituan, HongShan, Shunwei Capital, Matrix Partners China y CITIC Goldstone. Las cifras se basan en la información sobre los accionistas publicada por la empresa en el documento presentado al momento de su oferta pública inicial.

El principal beneficiario fue Wang Xingxing, fundador de Unitree. Entre su participación directa y las acciones que controlaba mediante el programa de incentivos para empleados, tenía cerca de un tercio de la empresa antes de la salida a bolsa. La emisión de nuevas acciones redujo ese porcentaje, un efecto conocido como dilución accionaria. Aun así, al cierre de la primera jornada, la participación controlada por Wang alcanzó un valor cercano a US$ 15.000 millones.
Su recorrido comenzó lejos de los principales centros tecnológicos de Estados Unidos. Wang nació en Zhejiang en 1990; prácticamente no recibió formación académica en ese país y tampoco fue considerado un alumno sobresaliente. Incluso un profesor llegó a decirle a su madre que su hijo era “un poco lento”.
Su interés se concentraba en la construcción de robots. En 2015, mientras cursaba un posgrado, destinó unos 20.000 yuanes (US$ 3.000) a desarrollar XDog, un robot cuadrúpedo que presentó en una competencia de robótica. El proyecto obtuvo el segundo premio y le permitió recibir 80.000 yuanes (US$ 12.000).
Durante los primeros años de Unitree, la situación financiera era tan delicada que Wang dormía en el sillón de un amigo y utilizaba sus propios ahorros para ayudar a pagarles a los empleados. Ahora integra el grupo de fundadores de empresas tecnológicas más ricos de China.

Meituan terminó como el mayor accionista externo de Unitree, pese a que no es una firma de capital de riesgo. La compañía es una de las mayores plataformas de reparto de comida y servicios locales de China. A través de distintas sociedades utilizadas para canalizar sus inversiones, Meituan controlaba cerca del 9,65% de Unitree antes de la salida a Bolsa. Al cierre del primer día, esa participación alcanzó un valor aproximado de US$ 4.400 millones.
La apuesta revela una faceta menos conocida de Wang Xing, fundador de Meituan. Aunque se lo suele asociar con el reparto de comida a domicilio, el empresario llevaba años invirtiendo en tecnologías avanzadas.
HongShan, que en 2019 todavía se llamaba Sequoia China, realizó su primera inversión en Unitree con un aporte de 15 millones de yuanes (US$ 2,2 millones). Con el paso del tiempo, destinó un total de 102 millones de yuanes (US$ 15 millones) a la compañía.
Al terminar la primera jornada bursátil, su participación estaba valuada en unos US$ 3.100 millones. La cifra equivale a cerca de 206 veces el capital invertido. El capital de riesgo implica una elevada posibilidad de pérdida a cambio de ingresar en compañías en sus primeras etapas. La mayoría de esas inversiones queda muy lejos de conseguir un resultado como el de HongShan.

Shunwei Capital, cofundada por Lei Jun, fundador de Xiaomi, terminó el primer día con una participación valuada en aproximadamente US$ 2.500 millones. Matrix Partners China quedó muy cerca, con acciones por unos US$ 2.300 millones.
CITIC Goldstone también cerró la jornada con acciones de Unitree valuadas en alrededor de US$ 2.300 millones. Los tres inversores habían respaldado a la empresa antes de que los robots humanoides se convirtieran en una de las grandes apuestas tecnológicas de China.

DeepSeek ingresó más tarde y con una inversión menor. La compañía destinó 141 millones de yuanes (US$ 21 millones) a la colocación estratégica de acciones realizada durante la salida a bolsa. Al finalizar la primera rueda, esa posición ya valía cerca de US$ 117 millones.
El principal atractivo de la operación podría estar en la relación tecnológica entre las dos empresas. Unitree desarrolla algunos de los sistemas robóticos más avanzados y resistentes, mientras que DeepSeek trabaja con modelos de inteligencia artificial. Ambas acordaron colaborar en modelos de inteligencia corporizada, una rama de la IA que permite que los robots perciban su entorno, tomen decisiones y actúen sobre él. El acuerdo también contempla acceso prioritario a robots y modelos de inteligencia artificial.
Más de 170 empleados formaron parte del programa de incentivos de Unitree. Al cierre del primer día de cotización, sus acciones acumulaban un valor aproximado de US$ 224 millones.
Wang también supervisa un programa de incentivos a mayor escala. Su participación en esa sociedad está destinada a entregar acciones al personal, en lugar de aumentar únicamente su fortuna. De esta manera, la operación benefició directamente a muchos trabajadores que acompañaron el crecimiento de la compañía y ahora se convirtieron en millonarios.
La estructura accionaria de Unitree también permite observar el respaldo que China otorga a las industrias consideradas estratégicas. Los gobiernos locales, los fondos respaldados por el Estado y las empresas estatales suelen invertir junto con compañías tecnológicas y firmas de capital de riesgo.
Este esquema se observa especialmente en sectores como los semiconductores, la robótica, la inteligencia artificial y la fabricación avanzada. Entre los inversores de Unitree vinculados con organismos públicos se encuentran:
La lista también incluye otros fondos respaldados por el Estado o vinculados a distintos niveles del gobierno chino. Esta presencia marca una diferencia respecto de Silicon Valley, donde la estructura accionaria suele concentrarse entre los fundadores, los inversores de capital de riesgo y los socios estratégicos.
China concentra actualmente buena parte de la actividad mundial en robótica y ya cuenta con más de 150 empresas dedicadas a los humanoides. La salida a Bolsa de Unitree muestra que estas compañías empiezan a dejar atrás los proyectos científicos, las demostraciones espectaculares y las promesas sostenidas únicamente con capital privado.
Una empresa de robótica ya puede entregar miles de unidades, generar ingresos y cotizar en Bolsa. Unitree podría convertirse en el primer caso de una nueva ola de debuts bursátiles en el sector chino de los humanoides, con consecuencias para toda la industria mundial.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.