En un mismo día, la dirigencia de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) se reunió con el presidente del Banco Central, Guillermo Tolosa, en la mañana, y almorzó más tarde con el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, y su equipo.
En ninguno de los dos encuentros apareció el reclamo que durante años funcionó casi como un clásico de la Expo Prado: el atraso cambiario. Este año, el eje pasó por el crédito, la energía y una batería de temas puntuales que el presidente de la ARU, Rafael Ferber, desgranó ante periodistas.
Tolosa abrió la rueda de prensa con un repaso de los números que, según dijo, cambiaron el escenario: la inflación está controlada, prácticamente en la meta del Banco Central (4,5%), y así viene sosteniéndose en los últimos tres años.
Eso permitió algo que no siempre fue así y es que o hizo falta aplicar políticas monetarias duras que generen disrupciones en el tipo de cambio. "Hoy el tipo de cambio hace cinco años que flota libremente", explicó, y confirmó que el Banco Central está retirado del mercado cambiario desde entonces, sin ningún tipo de intervención.
Atraso cambiario, ¿sí o no?
Consultado sobre si compartía la posición de la Federación Rural, que insiste en que hoy existe atraso cambiario, Ferber marcó una diferencia matizada. Reconoció "un problema crónico de competitividad", arrastrado de un atraso cambiario acumulado durante más de 20 años.
Pero fue preciso en un punto: durante mucho tiempo el sector sostuvo que la tasa de las letras —la herramienta de regulación monetaria del Banco Central— enfriaba la economía y generaba un atraso cambiario adicional y hoy eso ya no pasa. "Todos entendemos que estamos pasando a otra etapa", resumió, en sintonía con lo que había escuchado esa misma mañana de boca de Tolosa.
El crédito, el nuevo reclamo
Si el dólar dejó de ser el tema, el crédito ocupó ese lugar central en ambos encuentros. Tolosa contó que la ARU planteó preocupaciones que consideró "muy válidas": hay procesos bancarios lentos y burocráticos que complican el crecimiento del sector exportador, y el Banco Central tomó nota para sus próximas conversaciones con los bancos.
Ferber fue más a fondo sobre ese pedido. El sector productivo, dijo, necesita dar "un salto de calidad" en el apalancamiento: que producir más y crecer no dependa únicamente del capital propio, sino de que bancos privados y el Banco República pongan plata detrás de la producción.
Puso el foco en un cambio de lógica: dejar atrás el esquema de pedir créditos con garantía estatal —el SIGA— solo cuando aparece una sequía u otro problema climático, y pasar a acceder al crédito de forma ágil para crecer, no solo para resistir.
El argumento de fondo lo repitió varias veces: el productor paga sus cuentas. No hay niveles de endeudamiento preocupantes, sino créditos que se toman y se pagan en fecha. "Prestamos más plata y la gente paga. Es buen negocio para todas las partes", resumió.
Energía y riego, el otro frente
Ferber destacó especialmente los anuncios que había hecho esa misma mañana el coordinador de la Comisión Ejecutiva Interministerial para Asuntos de Riego, el exministro Tabaré Aguerre, en el Galpón de Ventas de la Expo Prado, en materia energética.
Habló de dos medidas que calificó de "una diferencia enorme": cambios en el costo fijo de la tarifa de UTE y en la tarifa base de la energía. A eso se suma un impulso al riego a través de represas comunitarias, que permitirían regar más área a menor costo y con menos suelo ocupado que las represas individuales.
También se aumentará el límite para pasar de mediano a gran consumidor de UTE de 250 kW a 800 kW. Esta medida evitará que muchos productores migren al uso del diésel como alternativa para el riego.
En el encuentro con Oddone y su equipo, Ferber ubicó a la competitividad como eje central, y dentro de ella tres temas puntuales que vienen instalados en la agenda de la gremial: el 1% a los semovientes, el fideicomiso del gasoil y el subsidio del supergás.
El primero tiene su propio recorrido. El ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, lo ubicó entre sus prioridades y graficó que "la pelota está en la cancha del MEF y el Congreso de Intendentes", tras enviar tres propuestas y recibir un "sí" verbal, aunque todavía sin nada por escrito en el Parlamento.
El fideicomiso del gasoil también venía de una previa ya que días antes, en la misma Expo Prado, el presidente de la Confederación de Cámaras Empresariales, Leonardo Loureiro, había reclamado revisar el mecanismo por el cual el gasoil productivo financia el transporte colectivo de pasajeros a través del Fideicomiso para la Movilidad Sostenible, hoy en $ 3 por litro, un sobrecosto de 5%.
"La discusión es cómo nos financiamos y si corresponde que ese costo recaiga también sobre cada litro de gasoil utilizado para producir, transportar y exportar", había planteado.
Sobre el resultado del almuerzo, Ferber se mostró conforme: dijo que las respuestas de Oddone fueron "francas" y "a fondo", al punto de que en algunos casos el propio ministro reconoció no tener una mirada formada sobre determinado planteo. Parte del intercambio, aclaró, quedó en carácter reservado.